13 nov 2018 | Actualizado: 18:50

El PSIB calcula que el cierre de centros de salud por la tarde aumenta el gasto entre 500.000 y 750.000 euros

Esta medida supone una “falta de accesibilidad de los usuarios a la sanidad”

Jueves, 28 de febrero de 2013, a las 14:13

Redacción. Palma
El portavoz adjunto del PSIB, Vicenç Thomàs, ha afirmado hoy que el cierre de centros de salud por la tarde ha supuesto un incremento del gasto de entre 500.000 y 750.000 euros y un aumento de 50.000 horas anuales contratadas de médicos de familia, enfermeras, pediatras y celadores, "en contra del objetivo de ahorro de 1,7 millones de euros previstos por el Gobierno con el cambio de horario".

Vicenç Thomàs.

Así lo ha señalado el portavoz socialista, que ha explicado que este incremento del gasto y de horas contratadas del personal sanitario se produce para poder ofrecer asistencia sanitaria en los Puntos de Atención Continuada que dan cobertura en Mallorca: los tres PACs de Palma y el de Inca y los 22 centros de salud de la Part Forana que mantienen abiertas sus puertas por las tardes y que atienden a los pacientes a partir de las 17:30 horas.

En rueda de prensa, Thomàs ha recordado que el Gobierno presentó hace casi un año su plan de equilibrio económico y financiero en el que introducía una modificación horaria de los centros de salud de las Islas, de modo que se establecía un horario de cierre de lunes a jueves, a las 17:30 horas, y los viernes, a las 15.00 horas, con el objetivo de un ahorro económico cuantificado en 1,7 millones de euros.

Con todo, el estudio realizado por los socialistas en base a un cálculo anual en la isla de Mallorca, demuestra que la medida de cambio de horario propuesta por el Ejecutivo "ha supuesto todo lo contrario" de lo previsto, lo que corrobora que el plan de equilibrio financiero ha sido "un fracaso", ya que "queda demostrado con cifras que el PP no es un partido que gestiona bien los recursos económicos", ha afirmado el portavoz socialista.

Thomàs ha apuntado que su partido siempre se ha manifestado en contra de esta medida, porque suponía "una pérdida de calidad asistencial" porque, entre otras cosas, "ha supuesto que los ciudadanos tengan más problemas para tener una cita con su médico y también porque supone una falta de accesibilidad de los usuarios a la sanidad".