14 nov 2018 | Actualizado: 21:20

Deshidratación y bajada de potasio, nuevos datos sobre la respuesta del cuerpo humano en grandes alturas

El objetivo es configurar recomendaciones para la práctica del alpinismo con el objetivo de reducir problemas de salud y accidentes

Jueves, 02 de junio de 2011, a las 18:44

Redacción. Zaragoza
Los montañeros presentan niveles de potasio muy bajos y problemas de deshidratación tras descender de una cumbre, según los resultados de una investigación llevada a cabo por los doctores José Ramón Morandeira y María Antonia Nerín, del Hospital Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, que desde hace años están estudiando cómo responde el organismo de los alpinistas que se someten a grandes esfuerzos y situaciones de altura y temperaturas extremas.

José Ramón Morandeira y María Antonia Nerín, durante la presentación de los datos.

Recién llegados de la última expedición en la cordillera del Himalaya, donde se está realizando la investigación, ambos médicos se encuentran ahora analizando los datos recogidos y las primeras conclusiones hablan de los análisis realizados a los montañeros tras el descenso de una cumbre, resultados que muestras niveles de potasio muy bajos y problemas de deshidratación. Estos y otros resultados tomados en viajes anteriores permiten configurar nuevas medidas y recomendaciones para la práctica del alpinismo con el objetivo de reducir problemas de salud y accidentes en montaña.

Así lo han expuesto Nerín y Morandeira, quienes han explicado el trabajo que han realizado durante dos meses en el Nepal: el objetivo de la última expedición ha sido seguir con el proyecto de formación, investigación, la atención sanitaria de los habitantes locales del Nepal, según un convenio establecido previamente, y la atención sanitaria de los himalayistas en el campo base. Ambos médicos han explicado que “las labores sanitarias llevadas a cabo en esta expedición, gracias al apoyo del Gobierno de Aragón y del Servicio Aragonés de la Salud, a través del Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa”, han sido la asistencia a la expedición aragonesa al Lhotse, la asistencia de himalayistas y poblaciones locales, la investigación en gran altitud, la colaboración con la Fundación Pasang Lhamu en labores docentes y asistenciales y la promoción de la marca Aragón”.

La investigación, fundamental para mejorar las condiciones de salud de los alpinistas y deportistas sometidos a condiciones extremas en un medio aislado, difícil y hostil, ha sido uno de los objetivos desde el inicio del proyecto. Los resultados de estas investigaciones también son de interés para la población general, al conocer los límites de la fisiología humana. El Grupo de Investigación Salud y Seguridad en la Montaña, reconocido como grupo emergente por el Gobierno de Aragón en 2008, ha estudiado los efectos de la gran altitud sobre el nervio óptico, el cerebro, las habilidades del pensamiento, así como los efectos del agotamiento y la deshidratación sobre determinados parámetros sanguíneos. En esta ocasión, además de incrementar los datos para aumentar el peso estadístico de los hallazgos previos, se pretende desarrollar un proyecto de investigación sobre la respuesta cardiaca al esfuerzo intenso en condiciones de hipoxia.

“Un hospital entre el cielo y la tierra”

Los doctores también han puesto en valor el trabajo que se ha hecho en la toma de nuevas imágenes para la conclusión del proyecto “Un hospital entre el cielo y la tierra”, inicialmente un documental que en los próximos meses pasará a convertirse en una película que servirá como instrumento para contar “el rescate y la medicina de montaña en Aragón y su proyección internacional”.

No es un documental sobre logros deportivos sino que a través de las historias de las personas se cuenta la épica y la pasión que ha llevado a que Aragón sea un referente en el rescate medicalizado a través del trabajo en el Hospital Clínico Universitario, el Máster en Medicina de Montaña y de la Extrema Periferia, la medicalización de las enfermerías de los refugios de montaña, la investigación y asistencia médica en expediciones y los proyectos de cooperación para el desarrollo con otros países de montañas.

Otra parte de la película se rodará en Aragón, con la Guardia Civil, los alumnos del Máster en Medicina de Montaña, los profesionales del Hospital Clínico, los sanitarios del 061 de montaña y los guardas de los refugios.