18 nov 2018 | Actualizado: 19:00

Ciencia recorta 16 millones a la formación doctoral en I+D

La Federación de Jóvenes Investigadores Precarios alerta de situación crítica de Cataluña y Galicia

Lunes, 14 de febrero de 2011, a las 10:15

María Márquez. Madrid
El pasado 5 de febrero, el Ministerio de Ciencia e Innovación (Micinn) publicaba en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la convocatoria de ayudas del Programa Nacional de Formación de Recursos Humanos de Investigación, dirigido a titulados que deseen ampliar su cv con programas de doctorado a través de un proyecto de I+D, asociado al Plan Nacional de I+D+i o al Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA). Con respecto a lo publicado en 2010, la cuantía total que soportarían los Presupuestos Generales del Estado ha bajado en 3.764.136 euros (de 87.714.273 a 83.950.137), siendo especialmente notorio el recorte en los próximos tres años (2011, 2012, 2013), si bien las previsiones para 2014 son más halagüeñas (casi medio millón de euros más sobre lo indicado en 2010).

Cristina Garmendia.

En la práctica, los universitarios solicitantes deberán saber que se enfrentan a un concurso en el que hay 100 becas menos dentro del subprograma de Formación Profesional de Personal Investigador del Ministerio (FPI-Micinn), habiéndose reducido de 1.100 ayudas a 1.000. Por contra, en el segundo subprograma especializado en agroalimentación, la concesión continúa estableciendo 50 ayudas disponibles con los mismos privilegios que en el ejercicio anterior.

Extinguido el programa Torres Quevedo

A pesar de que la ministra Cristina Garmendia ha reiterado en sus comparecencias públicas que las partidas para este año se habían “congelado”, las áreas de recursos humanos están sufriendo un desgaste importante, ya que también el Programa Nacional de Contratación e Incorporación de Recursos Humanos ha visto cómo desaparecían dos subprogramas: el Torres Quevedo (1.300 ayudas de tres años para contratar a doctores y tecnólogos) y otro para asalariar a 25 profesionales en centros públicos de investigación agraria y alimentaria dependientes de las comunidades autónomas.

Jóvenes investigadores: “No es solo una cuestión del Gobierno o del PSOE”

Vicente Claramonte.

La Federación de Jóvenes Investigadores Precarios es una de las entidades que más ‘guerra’ ha dado a la ministra Garmendia desde que empezaron a conocerse los recortes presupuestarios para I+D+i. En el desánimo que les acompaña desde hace dos años, responsabilizan de la situación de precariedad de los profesionales no sólo “al Gobierno o al PSOE” sino también a las comunidades autónomas. Así, explica casos especialmente preocupantes en Galicia y Cataluña. En esta última, el precio de la matrícula del doctorado ha subido en un año más de un 280 por ciento, que equivale, según Vicente Claramonte, presidente de la citada Federación, a "2,5 veces más que el precio de Madrid o la Comunidad Valenciana, y que se puede traducir en una subida de 1.000 euros en tres años”. En cuanto a Galicia, Claramonte señala que el Plan de I+D+i gallego pactado entre nacionalistas y socialistas en 2006 ("el mejor nacional y autonómico, a la altura de países punteros como EEUU o Japón”) se ha desvertebrado hasta el punto de reducir más de 690 planes de ayuda a tan solo 15. “Hablamos de gente con una media de 40 años que vuelve a España con el mejor nivel de preparación universitaria y no tienen un contrato al que atenerse”, señala. Por su parte, Madrid  también ha pasado de “becas predoctorales pioneras” a dos años seguidos “sin ayudas de ningún tipo”.

Claramonte recuerda que a los recortes anteriormente citados hay que sumar el del 5 por ciento salarial, y que está siendo de “aplicación irregular” en las autonomías, con unas más afectadas  (Castilla y León, Cataluña o Madrid) que otras.

Salvando las palabras de Zapatero en una reciente entrevista radiofónica en la que anunció “el fin de las becas”, el futuro más inminente para la comunidad investigadora no es del todo esperanzador. “Estamos muy preocupados por la aprobación este año del Plan de I+D+i 2012-2015. No  hay mucha receptividad por parte del Gobierno, así que no esperamos cambios”, concluye.