Una niña en una consulta del dentista
Un tratamiento indoloro podría evitar la cirugía en miles de niños con caries
La FDA ya autoriza este tratamiento para la sensibilidad dental en adultos y los resultados de un nuevo ensayo clínico podrían ampliar su uso
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala la caries dental como la enfermedad no transmisible más frecuente del mundo, con una afectación de 2.500 millones de personas. Es, además, una de las patologías infantiles más comunes. Afecta a más del 40 por ciento de los menores. En los casos más graves, sus consecuencias pueden ir desde el dolor agudo y las infecciones hasta tratamientos invasivos que, en ocasiones, requieren anestesia general. Sin embargo, una nueva alternativa podría cambiar la forma de tratar la enfermedad en los niños.
Un reciente ensayo clínico de fase III, publicado en JAMA Pediatrics, abre la puerta a un tratamiento indoloro basado en el fluoruro de diamina de plata (SDF). El estudio, el más amplio realizado hasta la fecha en Estados Unidos sobre esta intervención, demuestra que la aplicación de SDF al 38 por ciento es una estrategia eficaz y segura para detener el avance de las caries cavitadas en dientes de leche.
Resultados contundentes a los seis meses
De los 830 participantes incluidos en el estudio, aquellos con una alta prevalencia de caries fueron divididos de forma aleatoria en dos grupos: uno recibió tratamiento con SDF al 38 por ciento y el otro un placebo compuesto por agua con colorante. La intervención consistió en una aplicación sencilla y rápida mediante un cepillo, sin necesidad de recurrir al torno dental, inyecciones ni anestesia.
Después de seis meses, los resultados mostraron una diferencia clara entre ambos grupos. El tratamiento con SDF consiguió detener el 54 por ciento de las lesiones de caries, frente al 22,5 por ciento registrado en el grupo placebo, donde las lesiones se frenaron de forma natural. Además, la eficacia del tratamiento se mantuvo estable en las evaluaciones realizadas a los tres y ocho meses.
Doble acción y seguridad garantizada
El SDF actúa mediante un doble mecanismo: la plata ejerce una acción antimicrobiana que elimina las bacterias responsables de la infección, mientras que el fluoruro favorece la remineralización y fortalece el tejido dental afectado. Su principal efecto secundario es estético, ya que la zona de la caries tratada adquiere una coloración oscura permanente, una señal visible de que la lesión ha quedado detenida.
La seguridad del tratamiento era una de las principales preocupaciones para los investigadores y las familias. Sin embargo, el estudio no detectó grandes diferencias en el dolor ni en la aparición de efectos adversos graves entre los niños tratados con SDF y aquellos que recibieron placebo.
Actualmente, en Estados Unidos, el SDF está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) únicamente para tratar la sensibilidad dental en adultos. Su uso en menores para frenar el avance de la caries se ha realizado hasta ahora fuera de indicación oficial. No obstante, la FDA le concedió la designación de “terapia innovadora", y este ensayo clínico se diseñó para aportar la evidencia necesaria de cara a una posible aprobación como tratamiento contra la caries infantil. Si finalmente recibe la autorización, el SDF al 38 por ciento podría cambiar el tratamiento de la caries infantil al ofrecer una alternativa rápida, económica y menos invasiva.