De izquierda a derecha miembros del equipo del CNIO: Cindy Huertas, Guillermo Pita, Anna González-Neira y Sara Sánchez
España impulsa un modelo para predecir el cáncer de mama antes de que aparezca
En el proyecto participarán 10.000 mujeres y 14 comunidades autónomas
Un proyecto que predice el riesgo personalizado de cáncer de mama, eso es MamoRisk, el primer estudio español que, gracias a un modelo estadístico, pretende predecir las posibilidades de cada mujer a desarrollar esta enfermedad según factores de riesgo no genéticos, genéticos y mamográficos.
El proyecto está liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS).
Para el estudio MamoRisk, 10.000 mujeres serán invitadas a participar y su implicación será clave para el éxito del mismo. Desde el CNIO, la investigadora Anna González-Neira explica que el estudio validará un modelo estadístico que “es como una calculadora” que permite clasificar a cada mujer según su riesgo de padecer cáncer de mama.
Objetivos del estudio
Este proyecto, que no quiere sustituir a la mamografía sino “añadir una capa de información adicional”, pretende clasificar el riesgo de cada mujer en bajo, intermedio y alto, utilizando en el programa de cribado otros factores de riesgo además de la edad y los antecedentes familiares.
“Este proyecto tiene como objetivo personalizar el manejo de las mujeres en los programas de cribado. Por lo tanto, las mujeres que, según este modelo, sean clasificadas en el grupo de mayor riesgo deberían recibir un seguimiento más intensivo e incluso beneficiarse de la aplicación de medidas preventivas”, expone la profesional.
“Desde hace más de dos décadas, tanto en el CNIO como en otros grupos de investigación, trabajamos en la identificación de los genes de susceptibilidad al cáncer de mama, este trabajo se ha desarrollado en colaboración con grandes consorcios internacionales, como el Breast Cancer Association Consortium (BCAC)", señala Anna González-Neira
En lo que la investigadora ha definido como “una calculadora” también se utiliza “la densidad mamográfica, otro parámetro que se tiene en cuenta y que, dependiendo de la densidad de cada mujer, esto puede suponer un riesgo diferente”, comenta.
El principal beneficio de MamoRisk es el de “detectar precozmente el cáncer de mama” ya que si se puede detectar en estadios tempranos “es mucho más probable la curación y mucho mejor la calidad de vida de los pacientes”, afirma González-Neira.
¿Cómo funciona MamoRisk?
El proyecto comienza este mes en Galicia y se realizará además en las comunidades de Madrid, Cantabria, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura, Asturias, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Cataluña, La Rioja, Comunidad Valenciana y Canarias.
Para poder realizar el estudio se invitará a participar a 10.000 mujeres, 4.000 que ya han sido diagnosticadas con cáncer de mama y 6.000 que todavía no han desarrollado la enfermedad y están dentro de los programas de cribado.
"Queremos que las mujeres conozcan el proyecto, lo sientan como propio y se animen a participar, porque solo con su implicación será posible hacerlo realidad", señala González-Neira. La investigadora subraya, además, que su colaboración puede tener un impacto que va mucho más allá de cada participante: "Participar no solo es importante para ellas, sino también por todo lo que este estudio puede aportar a otras mujeres en el futuro".
El proceso se llevará a cabo a través de una carta enviada por correo ordinario, en la que “se les va a solicitar completar un cuestionario de salud y hábitos, una muestra de saliva de la que vamos a extraer su ADN desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Con esta muestra obtendremos la información necesaria para estimar su riesgo genético”. Tras este proceso, con la aplicación del modelo de predicción se comprobará si el riesgo estimado se corresponde con el observado, y, de este modo, validar su capacidad predictiva, explica la investigadora. "Una vez validado, el modelo podría estar listo para ser incorporado en los programas de cribado", explica la profesional, las mujeres con más probabilidad de desarrollar cáncer serán candidatas a recibir un seguimiento mucho más intenso.
Participantes y colaboraciones
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) financia MamoRisk con 1,2 millones de euros procedentes de fondos públicos del programa europeo NextGenerationEU, a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). La implicación del MICIU va más allá de la financiación, ya que las dos entidades que desarrollan el estudio tienen relación con el Instituto de Salud Carlos III: el CNIO es una Fundación adscrita al ISCIII y el IDIS es uno de los 36 Institutos de Investigación Sanitaria (IIS) que el ISCIII tiene acreditados por toda España.
De izquierda a derecha, miembros del equipo del IDIS de Santiago: Montserrat Corujo, Ana Marina Tarrazo, Ángel Gómez Amorín, Manuela Gago, Carmen Durán, Esteban Castelao, Marta Piñeiro y Sagrario Pérez Castellanos
La doctora Manuela Gago, investigadora principal del IDIS, es responsable del diseño científico del estudio y de la coordinación de la selección y el reclutamiento de las participantes, así como de la recogida de muestras y datos clínicos y epidemiológicos.
En el CNIO, la doctora Anna González-Neira y Guillermo Pita lideran el estudio genético de las participantes mediante técnicas de secuenciación masiva, así como la estimación de su riesgo genético individual de desarrollar cáncer de mama.
Por su parte, el doctor José Esteban Castelao, del IISGS, coordina los estudios de inteligencia artificial aplicados a los miles de mamografías recopiladas en el marco del proyecto.
Finalmente, todos los equipos integrarán los datos clínicos, epidemiológicos, genéticos y mamográficos para elaborar el mapa final del estudio, incluyendo análisis de coste-efectividad.
En el plano internacional, destaca la colaboración del catedrático de Predicción de Riesgo de Cáncer de la Universidad de Cambridge, Antonis Antoniou.