Formación de residentes.
La dificultad del MIR para saber si da la talla: "No sé si voy por buen camino"
Un estudio recomienda diseñar entornos de aprendizaje que fomenten la autonomía y la competencia, y herramientas para evaluar el progreso de los residentes
Los MIR empiezan durante la residencia la última etapa para ser médicos especialistas. Después de un exigente desempeño durante el Bachillerato, la universidad y el examen MIR, con la residencia se abre el paso previo a lograr el título indispensable para ejercer en el Sistema Nacional de Salud. A pesar de todo lo superado, esta nueva experiencia también genera dudas entre los residentes. Un estudio ha analizado las motivaciones y la autoevaluación detrás del aprendizaje de los residentes de Cirugía, que ofrece herramientas a los MIR para saber si evolucionan correctamente.
La investigación, publicada en Springer Nature, se basa en el aprendizaje autorregulado que, según la definición de Zimmerman, es un proceso cíclico de planificación, desempeño y autorreflexión mediante el cual los individuos se responsabilizan de su propio aprendizaje. "Si bien los docentes de cirugía han identificado estrategias conductuales para fomentar el aprendizaje autorregulado, las motivaciones de los residentes para regular su aprendizaje y sus actitudes hacia la autoevaluación aún no se comprenden del todo", han apuntado los autores.
Por ello, el estudio explora estos factores subyacentes del aprendizaje autorregulado para comprender mejor cómo los residentes mantienen su aprendizaje y evalúan su desarrollo a lo largo del tiempo.
Motivaciones de los residentes
En el estudio participaron residentes de último año de diversas especialidades quirúrgicas mediante entrevistas. En total, se implicaron catorce MIR, representando seis especialidades quirúrgicas.
Las motivaciones mencionadas por los residentes se agruparon en dos temas principales. En primer lugar, la formación de la identidad profesional, como responsabilidad con los pacientes, búsqueda de autonomía durante intervenciones y anticipación de la práctica independiente, y, por otro lado, los valores personales, como estándares personales de competencia y curiosidad intelectual.
No obstante, los residentes manifestaron dificultades para evaluar su progreso debido a la limitada comparación con los compañeros y a la percepción diversa sobre la utilidad de la retroalimentación del profesorado. Por lo tanto, "muchos desarrollaron indicadores personales para evaluar su crecimiento a lo largo del tiempo", han agregado los autores.
Por lo tanto, la motivación de los residentes de cirugía para aprender se basa tanto en valores personales como en la formación de su identidad profesional. Sin embargo, la autoevaluación se percibe como un desafío debido a las escasas oportunidades de comparación con sus compañeros y al impacto variable de la retroalimentación del profesorado. "Los programas pueden aprovechar estas observaciones para diseñar entornos de aprendizaje que no solo fomenten la autonomía y la competencia, sino que también proporcionen marcos más claros para que los residentes supervisen y evalúen su progreso a lo largo del tiempo", han destacado los investigadores.