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Claves para reducir la vergüenza de los estudiantes de Medicina al preguntar sobre salud sexual
Un taller en que se aborda este tema mejora la confianza de los futuros médicos y reduce su incomodidad
La formación práctica en salud sexual puede ayudar a los estudiantes de Medicina a superar la vergüenza y la inseguridad que experimentan al preguntar a los pacientes sobre sus relaciones y prácticas sexuales. Un estudio publicado en la revista BMC Medical Education muestra que un taller que combina conocimientos clínicos sobre infecciones de transmisión sexual (ITS), formación psicológica y simulaciones de entrevistas mejora la competencia percibida de los futuros médicos y reduce su incomodidad al abordar estas cuestiones.
La investigación, que se realizó en la Universidad de Medicina de Hamburgo (Alemania), evaluó los resultados de una intervención educativa en la que participaron 33 estudiantes. De ellos, 31 respondieron a los cuestionarios utilizados para analizar los cambios en sus conocimientos y actitudes antes y después de la actividad.
Más confianza y menos vergüenza
Los resultados muestran una mejora significativa en el conocimiento sobre cómo abordar un caso así, la confianza para llevarla a cabo y la comprensión del impacto del estigma en la atención sanitaria. Al mismo tiempo, los participantes manifestaron una disminución de la vergüenza al formular preguntas sobre sexualidad y de la preocupación por generar sentimientos de estigmatización en los pacientes.
El taller se desarrolló el pasado mayo, en el marco de un simposio sobre diversidad, y tuvo una duración de 140 minutos. Su contenido se organizó en tres bloques que integraban la formación clínica sobre la sífilis, el abordaje psicológico de la sexualidad y el entrenamiento de habilidades prácticas.
Uno de los elementos centrales fue la realización de simulaciones con casos clínicos ficticios. Los estudiantes practicaron entrevistas médicas en grupos reducidos y posteriormente reflexionaron sobre las sensaciones de vergüenza e inseguridad que podían experimentar tanto en el papel de profesionales como en el de pacientes.
Cinco preguntas clave
La formación incluyó el modelo de las '5P', una estructura para organizar la entrevista sobre salud sexual que permite abordar los aspectos relevantes de forma sistemática. Este marco contempla las parejas sexuales, las prácticas sexuales, la protección frente a la ITS, los antecedentes de infecciones de transmisión sexual y las intenciones relacionadas con el embarazo.
La evaluación antes y después del taller detectó cambios significativos en la percepción de los estudiantes sobre sus propias capacidades. El conocimiento sobre los contenidos de una historia sexual pasó de una puntuación media de 3 a 5 en una escala de seis puntos. Por su parte, la confianza para realizar esta entrevista aumentó de 2,4 a 4,6 puntos.
La intervención también redujo significativamente la vergüenza declarada al preguntar sobre la historia sexual y la preocupación por provocar sentimientos de estigmatización. Los participantes, además, mejoraron su conocimiento sobre la epidemiología, los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la sífilis.
Más del 90 por ciento de los estudiantes consideró que este tipo de taller debería incorporarse al currículo habitual de Medicina. Asimismo, cerca del 90 por ciento manifestó su intención de incorporar de forma rutinaria la historia sexual a su futura práctica clínica.