Saioa Pérez, TCAE y estudiante de Medicina

Saioa Pérez, TCAE y estudiante de Medicina / Cedida

Estudiantes

Saioa, la TCAE que entró a Medicina desde FP: "Todo el mundo me decía que era capaz, pero yo no me lo creía"

A sus 25 años, esta bilbaína cursa segundo de carrera sin dejar sus turnos rotatorios, tras un camino con dos grados superiores, una selectividad preparada desde cero y un año en Enfermería

Y además: Esther, la TCAE que da el salto a Enfermería tras 7 años en el mismo hospital: "Estoy donde siempre he querido"

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La gran mayoría de días, Saioa Pérez sale de clase antes de que termine; si no, no llega a su turno. Esta bilbaína es estudiante de segundo de Medicina por la mañana, y por la tarde o por la noche, técnica en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE). A sus 25 años, ha llegado a la facultad por un camino poco habitual: un grado medio, dos grados superiores, una selectividad preparada desde cero y un año en Enfermería antes de dar el salto a Medicina. "Todo este proceso lo he hecho trabajando", resume en su entrevista con Redacción Médica.

A los 19 años, Saioa comenzó a trabajar de TCAE, profesión de la que sigue ejerciendo hoy en día. Sin embargo, a su alrededor, la gente veía en ella más potencial del que ella misma se reconocía. "Todo el mundo me decía que podía hacer más, que era capaz, pero yo no me lo creía", admite. Lo intentó con un grado superior de Dietética, pero no le convenció. "A mí siempre me ha gustado estudiar, pero tenía claro que quería estudiar lo que me gustaba".

De este modo, se matriculó al año siguiente en Asesoría de Imagen, una carrera muy alejada de la sanidad, pero que le abría la puerta a estudiar una carrera universitaria. Pero no sin antes hacer selectividad, donde, después de apuntarse a una academia para preparar Química "completamente de cero" y sacar un 9,8 en Biología en la convocatoria extraordinaria, consiguió la nota suficiente para entrar en la carrera de Enfermería.

Una organización milimétrica

Lo cierto es que Medicina no entraba en sus planes. "Admiro a los médicos, todos los conocimientos que tienen. Siempre me han dado envidia, pero nunca me había visto capaz de llegar hasta ahí", reconoce. Todo cambió cuando miró la nota de corte de la carrera. "Dije: "Pues igual sí que entro". De este modo, tras un año en Enfermería, pidió el cambio y encima entró "de las primeras".

Sin embargo, el primer año de la carrera fue duro. Saioa trabajaba a jornada completa en turnos rotatorios de mañana, tarde y noche, con los días libres casi siempre entre semana. "Con lo cual no libras nunca, porque el fin de semana tampoco descansas". De hecho, su rutina se basa en ir a clase, salir antes para llegar al trabajo y volver a casa de noche. "Llegar a casa, estudiar un poco e irme a la cama. Así un día tras otro", describe la estudiante.

Los ratos libres los dedica a ponerse al día, aunque reconoce que en una carrera así "es imposible", porque la materia se acumula. Tanto es así que lo que más le cuesta es la organización. Pendiente siempre del teléfono por si la llaman para un nuevo contrato, vive "a mil cosas", de hecho, cuenta en esta misma entrevista que "mañana tengo un examen y me acabo de enterar".

Un paso por delante

Saioa Pérez, TCAE y estudiante de Medicina

Saioa Pérez, TCAE y estudiante de Medicina / Cedida

En clase, la mayoría de sus compañeros tienen 18 y 19 años y Saioa nota la diferencia, aunque no sabe si atribuirla a la edad o a su recorrido. Cree que su experiencia como TCAE se notará, sobre todo, cuando le toque ejercer. "Ya he tratado con pacientes, he trabajado, y alguien que viene de bachiller está como más verde en ese sentido". Y añade otra diferencia: "Me tomo la carrera de otra forma". Sin embargo, detrás de esta vocación hay una historia personal.

Saioa empezó a tener problemas de salud mental a los 13 años, y fue durante su paso por una unidad de salud mental cuando decidió dedicarse a la sanidad. "Yo quería ayudar a gente como me habían ayudado a mí", explica. Así, con 16 años, al despedirse del equipo que la había atendido, les hizo una promesa que entonces sonaba a deseo. "Les dije que iba a volver allí, pero como trabajadora". Pero no solo eso, pues entró en Medicina con una idea clara, la de especializarse en Psiquiatría, aunque prefiere no cerrar puertas hasta pasar por las rotaciones.

Con 25 años y aunque algunos pueden pensar que es tarde para estudiar Medicina, Saioa lo tiene claro. "Al final, el tiempo va a pasar igual, así que mejor aprovecharlo en algo que de verdad te guste". Con un matiz: no se trata de entrar por entrar. "Pero si de verdad es lo que quieres y lo que te gusta, no debería echarte para atrás ni el tiempo ni nada". Además, entre turnos y apuntes, todavía encuentra hueco para correr carreras populares. Tampoco ella sabe muy bien cómo. "No sé de dónde saco el tiempo", bromea. Lo que sí tiene claro es que no quiere renunciar a eso. "El deporte ayuda un montón para todo".