Según los resultados del Hospital, tres de cada 4 pacientes infantiles tendrá enfermedad crónica por los tratamientos

Madrid inicia un estudio cardiovascular en menores supervivientes de cáncer
El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, junto al jefe de Oncología del Niño Jesús, Luis Madero.


12 feb. 2020 15:20H
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Según los datos recogidos en la consulta de la Unidad de Supervivientes de Largo Plazo del Hospital Niño Jesús, tres de cada cuatro supervivientes de cáncer infantil presentarán algún efecto adverso tardío. El hecho de haber tenido cáncer en la infancia aumenta ocho veces el riesgo de desarrollar una enfermedad crónica.

En este sentido, el Niño Jesús ha comenzado un estudio para evaluar el riesgo cardiovascular en niños supervivientes del cáncer. Los tratamientos oncológicos triplican el riesgo de eventos cardiovasculares a medio plazo y las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de morbimortalidad.

En la primera fase se estudiará el riesgo asociado al tratamiento mediante una valoración clínica y analítica, y se evaluará su capacidad física. En la segunda fase se realizarán estudios genéticos en los niños con factor de riesgo, lo que permitirá crear una guía de seguimiento adaptada a los hallazgos de nuestros supervivientes.

La obesidad o sobrepeso es otra de las principales secuelas que puede dejar el tratamiento. Casi un 20 por ciento de los largos supervivientes de cáncer pediátrico tienen ese problema, que aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes o cardiopatía isquémica. Una de las labores de esta Unidad es que adquieran hábitos de vida saludable y realicen ejercicio físico.


Unidad de Seguimiento en el Niño Jesús


La Comunidad de Madrid, a través del Hospital, dispone de la única Unidad de Seguimiento para niños que han superado un cáncer infantil, y prevenir así enfermedades crónicas posteriores. Los avances en el diagnóstico y tratamiento han aumentado la población de supervivientes de cáncer infantil, lo que hace necesario una Unidad que realice un seguimiento de los casos. En Oncología Pediátrica la supervivencia global a los 5 años es mayor del 80 por ciento, y en torno a un 75 por ciento a los 10 años.

El consejero junto a supervivientes de cáncer infantil y el equipo médico del Niño Jesús.

El consejero junto a supervivientes de cáncer infantil y el equipo médico del Niño Jesús. 


El consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, ha acudido este miércoles al Niño Jesús donde se han presentado los datos de su Unidad de Supervivientes de Largo Plazo de cáncer infantil, con motivo de la celebración, el próximo 15 de febrero, del Día del Cáncer Infantil.

Desde hace dos años esta Unidad, pionera en España, realiza un seguimiento de estos pacientes de manera sistematizada, atendiendo a su enfermedad oncológica y a las posibles complicaciones que pueden surgir por el tratamiento oncológico recibido en una edad tan temprana.

La quimioterapia, la radioterapia, el trasplante o la cirugía pueden desarrollar efectos secundarios y segundos tumores, unos efectos que pueden aparecer años después de terminar el tratamiento. El riesgo de complicaciones tardías dependerá del tipo de enfermedad oncológica y del tratamiento específico recibido. Los efectos adversos, en algunos casos, pueden afectar a casi todos los órganos. En niños también pueden producirse alteraciones tanto en el desarrollo físico como psicológico y cognitivo.


Dificultades de concentración


En la esfera psicosocial de los supervivientes hay que destacar que se encuentran frecuentemente dificultades para realizar un correcto reajuste a ‘la normalidad’ tanto del paciente como de la unidad familiar. Es fundamental detectar problemas relacionados con el rendimiento académico, ya que por el tratamiento médico recibido (radioterapia fundamentalmente) pueden tener dificultades en la concentración, el aprendizaje y la memoria.

En los pacientes oncológicos pediátricos se invierten muchos recursos tanto económicos como sociales, pero una vez que estos pacientes finalizan dicho tratamiento oncológico activo ‘eran olvidados’. En este colectivo de supervivientes es esencial realizar estrategias para promover la salud y asegurar su correcta reinserción a la sociedad.

La pérdida de seguimiento de estos pacientes que han superado el cáncer tiene consecuencias negativas tanto para ellos como para los profesionales sanitarios. Sin este seguimiento los estudios a largo plazo en oncología pediátrica son menos potentes y pueden incluir sesgos.
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