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Neumomadrid denuncia que hay 300.000 madrileños con EPOC, pero sólo el 30 por ciento está diagnosticado

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Redacción. Madrid
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) sigue constituyendo un problema sociosanitario de primer orden mundial. Ante la celebración este miércoles del día mundial dedicado a esta patología, la Sociedad Madrileña de Neumología y Patología Respiratoria apuesta por insistir en la importancia del diagnóstico temprano.

También conocida como bronquitis crónica o enfisema, la EPOC sigue matando en silencio, aunque no debería ser demasiado tarde para cambiar esta situación. Por ejemplo, mediante el diagnóstico temprano, gracias a una espirometría, una sencilla prueba de respiración que debería realizarse sistemáticamente en todo centro de salud. No hay excusa para ello.

En la Comunidad de Madrid hay unos 300.000 pacientes con EPOC, de los que sólo estaría diagnosticado el 30 por ciento. Así se desprende del estudio EPISCAN, realizado en 2008, que muestra a las claras el elevado grado de infradiagnóstico que existe, también en nuestra comunidad. A su vez, el informe del Estado de Salud de la población de Madrid, del año 2009, recoge que en las consultas en Atención Primaria un total de 31.422 pacientes de 65 años o más solicitaron atención por EPOC como causa principal. En concreto, es la séptima causa de solicitud de atención en hombres. En los hospitales madrileños, se mantiene el alcance de la EPOC, aunque con una ligera tendencia al alza en el caso de las mujeres.

Las causas respiratorias son el tercer motivo de muerte en Madrid, con un probable gran peso de la EPOC. El número total de defunciones en la Comunidad por patología crónica respiratoria fue de 1.329 en 2007 y de 1.374 en 2008. Es decir, su incidencia, lejos de remitir, asciende ligeramente. Además, se mantiene una mayor mortalidad por EPOC en hombres que en mujeres.

Su alcance social y sanitario es por tanto indiscutible, así que no hay que bajar la guardia en la lucha contra la enfermedad. Sigue siendo preciso mejorar  el conocimiento y la difusión de las características de la EPOC entre la población general. Casi las tres cuartas partes de los pacientes desconocen que padecen esta patología. Si se desconoce su existencia, no puede ofrecerse remedio para ella y progresa de manera irremediable. No la tenemos suficientemente en cuenta. A menudo, se confunden los síntomas principales, como la limitación al ejercicio, la tos crónica y la dificultad para respirar como causas propias del tabaquismo o del envejecimiento. Y, en ocasiones, no es así.

Neumomadrid también quiere destacar en este día la importancia de la prevención primaria, que hablando de EPOC, nos lleva directamente a la lucha contra el tabaquismo. Es preciso recordar que si no se fumara, prácticamente no habría EPOC. Dejar de fumar hoy afectaría a la aparición de EPOC dentro de 10 o 15 años. Estamos por tanto ante una enfermedad de lenta aparición, menospreciada en su importancia por parte de los fumadores, pero que es preciso abordar, prevenir y diagnosticar cuanto antes.

Otra de las demandas que plantea Neumomadrid es mejorar la accesibilidad de los pacientes al tratamiento. Los fármacos disponibles son altamente eficaces y capaces de mejorar los principales síntomas de la enfermedad, como la disnea y la limitación al ejercicio. De igual modo, reducen de manera importante el número de exacerbaciones, causa principal del deterioro de la enfermedad y del gasto sociosanitario.

Tras la aprobación de la estrategia nacional sobre EPOC, impulsada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, próximamente verá la luz su versión en la Comunidad de Madrid. Coordinado por la Consejería de Sanidad, el Plan EPOC ha contado con la colaboración de todas las sociedades científicas implicadas en esta enfermedad. Cabe esperar que de su implantación se beneficien los pacientes con EPOC de nuestra comunidad autónoma, principalmente a través de una mayor difusión del conocimiento general de la enfermedad, de una mayor eficacia en la prevención y el diagnóstico precoz y de una mejor dotación sanitaria que mejore la accesibilidad al mejor tratamiento posible disponible en la actualidad.