Sedisa denuncia la ausencia de formación específica para el directivo de la salud
Confía en que el decreto de troncalidad del Ministerio de Sanidad corrija esta carencia
Javier Barbado y Raquel Lozano. Imagen: Pablo Eguizábal y Adrián Conde. Jávea (Alicante)
Mariano Guerrero, director de Planificación y Proyectos de Ribera Salud y secretario de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), ha denunciado que, en este momento, no existe carrera profesional, tramo curricular o registro formativo alguno para el directivo de la salud en España, y, en ese contexto, ha presentado la última versión del informe sobre “Profesionalización de los Directivos de la Salud” a partir de un sistema de encuestas remitidas a gestores, profesionales sanitarios e instituciones de la salud, “algo que no se había hecho hasta ahora” (para más información sobre el informe, consulte la revista Sedisa s.XXI).
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Arenas defiende el menor coste del modelo concesional. |
En este trabajo –del que Redacción Médica ya ha hecho mención con anterioridad–, se revela que los directivos sanitarios valoran como competencia consolidada “el conocimiento y el compromiso con la organización”, y, en cambio, juzgan poco cultivados el liderazgo y la competencia para ejercer su trabajo. Entre las conclusiones de la mesa de consenso, se estableció la necesidad de desarrollar esta clase de habilidades relacionales y, en un sentido más general, establecer programas formativos evaluables por agencias especializadas. Por otra parte, Guerrero resumió en mantener “una actitud pedagógica ejemplarizante” y “aceptar el sufrimiento” diario que el oficio lleva consigo como las características a que debe aspirar el directivo sanitario.
El secretario de Sedisa expresó, asimismo, su deseo de que la agrupación sea requerida por las autoridades sanitarias para llevar a cabo la implantación de una formación regladas específica para el directivo de la salud, y, en este sentido, mencionó la reciente aprobación de un borrador de decreto sobre troncalidad por parte del Ministerio de Sanidad, que consideró una oportunidad para que los planes del colectivo sean tenidas en cuenta.
Por su parte, Carlos Arenas, vocal de la misma organización y director gerente del Departamento de Salud de Orihuela (Alicante), explicó los resultados de la “Declaración de Sedisa sobre reformas sanitarias en el Sistema Nacional de Salud”, de reciente publicación. En su intervención, Arenas apuntó al personal (40 por ciento), la farmacia (recetas; 22 por ciento); farmacia hospitalaria (13 por ciento); y conciertos con la privada (9 por ciento) como las cuatro fuentes principales de gasto en la sanidad pública de la Comunidad Valenciana. Asimismo, criticó la evaluación “con ensayos clínicos” de los modelos de gestión sanitarios, como pretenden algunos especialistas, ya que el objeto de investigación es de naturaleza social y no se puede recurrir al mismo método que en otros estudios.
Para el análisis de la fórmula Alzira o concesional, habló de la necesidad de llevar a cabo una investigación en función del gasto real “añadiendo aquellas partidas en las que la concesión no está financiada” y excluyendo del estudio lo que él denominó “outliers”, caso de La Fe, General de Alicante y Hospital de Requena: “Sin estos tres, los departamentos de salud concesionales gastan el 11,7 por ciento menos que los de gestión directa”, conclusiones que, en general, coinciden con el informe Iasist, tal como ya informó Redacción Médica. Por otro lado, Arenas denunció como desventaja de la gestión pública el “blindaje” del profesional desde el punto de vista de su contrato laboral, constante que reitera la propia Sedisa en sus últimas publicaciones.