Comunitat Valenciana

Un programa piloto diseña el seguimiento de los prematuros tardíos

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Redacción. Valencia
Vicente Roqués, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital la Fe de Valencia, lidera un Grupo de Trabajo que desarrolla desde hace cinco años una reunión multidisciplinar para actualizar los aspectos que preocupan a los profesionales en relación al abordaje del bebé prematuro. En su último encuentro, celebrado en Valencia, estos profesionales han puesto en común la necesidad de cuidado y mejora del seguimiento de los llamados prematuros tardíos, bebés nacidos entre la semana 34 y 37 de gestación. Estos niños representan casi el ocho por ciento de todos los bebés prematuros de la Comunidad Valenciana.

Expertos de más de 30 hospitales del Levante y Murcia han repasado el manejo intra y extra hospitalario de estos bebés prematuros tardíos.El doctor Roqués ha comentado que se va a revisar el desarrollo neurológico durante y después de su hospitalización, “presentando un proyecto piloto conjuntamente con los pediatras de Atención Primaria, para su seguimiento y detección precoz de las secuelas derivadas de su nacimiento antes de término con lo que se pretende reducir la morbilidad asociada a su inmadurez y también las secuelas posteriores”.

Este especialista ha explicado que “para la puesta en marcha de este seguimiento es necesario, en primer lugar, valorar la mayor incidencia de problemas respiratorios, metabólicos, hipotermia, ictericia y problemas de alimentación que pueden presentar. “En segundo término hay que asegurar el seguimiento evolutivo que garantice la detección precoz de problemas en su desarrollo. Los hospitales que no puedan ofrecer este seguimiento deben coordinarse con los centros de salud”, ha añadido.

Valoración específica de neurodesarrollo

El proyecto piloto prevé que los niños prematuros tardíos sean referidos a sus pediatras con un informe completo y sean citados preferentemente dentro de las 72 horas después de darles el alta. A partir de entonces, seguirán los controles de salud de cualquier niño y se añadirá una valoración específica de neurodesarrollo a los seis, doce y dieciocho meses, que se remitirá al hospital. Con 24 meses, el hospital hará una valoración final con test específicos de su desarrollo psicomotor. En todo momento el pediatra estará en conexión con el hospital para derivar el niño en caso de necesidad.

Durante la reunión, el Grupo de Trabajo ha discutido la forma de intercomunicación para la transferencia de datos entre Atención Primaria y Hospitalaria. Para Vicente Roqués, “una de las ventajas de este programa es que se asegura un control sistemático y completo del niño prematuro tardío sin aumentar a penas la carga de trabajo tanto del pediatra como del hospital”.