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El Miguel Servet realiza su primera intervención neurológica 'bilingüe'

Intervienen a una paciente de una lesión cerebral sin procurarle la pérdida del árabe o el español

El equipo del Miguel Servet que ha participado en la intervención.
El Miguel Servet realiza su primera intervención neurológica 'bilingüe'
Redacción
Martes, 29 de noviembre de 2016, a las 11:50
Un equipo de neurocirujanos, neurofisiólogos, anestesistas y neuropsicólogos del Hospital Universitario Miguel Servet (HUMS) han operado a una paciente despierta y pidiéndole que hable mientras le intervienen una lesión cerebral. El pasado 11 de noviembre, intervinieron así a una mujer con la peculiaridad de que su lenguaje nativo es el árabe y los especialistas actuaron de forma que se preservara tanto el área de la lengua materna como el de la adquirida, el español.

La complejidad de este tipo de intervenciones radica en que la lesión se sitúa junto a zonas importantes desde el punto de vista funcional, como es la zona del cerebro que controla el habla y si se dañan, o bien las neuronas, o las fibras que las conectan, puede afectar a la capacidad de entender o a la de hablar. Pero el tumor vascular benigno que sufría la mujer podía causar un sangrado intracraneal de riesgo vital, así que la opción más aconsejable era operarla, pero despierta, colaborando ella en su propia intervención.

Los especialistas se sirvieron de unos sencillos test bilingües diseñados por ellos mismos para la ocasión. “Para saber por dónde entrar en la corteza cerebral, en una tablet le mostrábamos imágenes y ella las nombraba, tanto en árabe como en español”, explica la neurofisióloga Alicia Sáenz de Cabezón. “Mientras, administrábamos un estímulo eléctrico en la zona de la corteza cerebral en la que el neurocirujano apoya una sonda”, añade. “Si la paciente respondía con normalidad, sabíamos que era una zona segura, pero si se alteraba la capacidad para nombrar las imágenes, sabíamos que era una zona que debíamos evitar tocar”, resume.

El equipo contó además con un traductor, que en este caso fue el estudiante saharaui de Enfermería, Isalkou Saleh, que voluntariamente colaboró en esta operación. La paciente primero fue anestesiada para que le abrieran la zona a operar. Luego la despertaron y mientras le mostraban las imágenes a nombrar en ambos idiomas, la neurofisióloga administraba los estímulos eléctricos y comprobaba las reacciones.