Redacción. Sevilla
Profesionales de la Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de la Merced de Osuna (Sevilla) han incorporado un nuevo procedimiento para la recuperación de articulaciones dañadas, que consiste en infiltrar intraarticularmente factores de crecimiento procedentes de la sangre.
Con ello, se consigue la recuperación funcional de articulaciones y tejidos tendino-musculares dañados por procesos degenerativos (artrosis) y traumáticos, según han resaltado este desde el propio hospital.
En concreto, esta nueva tecnología utiliza factores y proteínas con actividad biológica, derivados de la sangre del propio paciente, ya que el plasma es rico en plaquetas y en este tipo de elementos.
Además, se prevé que esta técnica disminuya a medio y largo plazo las indicaciones quirúrgicas y sustituciones de articulaciones por prótesis, con los evidentes beneficios para el usuario y para la organización (ahorre de costes, uso de quirófanos, etcétera).
El secreto del éxito terapéutico de esta técnica, que para los especialistas es de las que más éxitos promete, radica en la correcta obtención, activación y aplicación de las plaquetas y sus factores de crecimiento. El desarrollo de técnicas que utilizan el plasma rico en este tipo de elementos lleva más de una década en constante evolución, siendo su uso hoy en día un procedimiento bioseguro, biocompatible y estandarizado.
Estas infiltraciones se realizan en el Hospital de Osuna en las artrosis grado I y II y en lesiones muscoloesqueléticas. Se llevan a cabo en las Consultas Externas del centro en colaboración con la Unidad de Investigación y utilizando medios del propio hospital.
La efectividad de este procedimiento está comprobada, tanto en los grados más avanzados de artrosis como en las fases intermedias o incipientes. En las artrosis de rodilla este tratamiento es capaz de contener el avance de la enfermedad y retrasar la solución definitiva, que suele ser el reemplazo de la articulación por una prótesis.
Lo más significativo, en estos casos graves, es la reducción del dolor y la recuperación de gran parte de la movilidad perdida. En los casos intermedios o incipientes, la infiltración tiene un efecto protector y restaurador del equilibrio fisiológico del cartílago articular, siendo capaz de regenerarlo tapizando las superficies articulares.
Sin posibilidad de rechazo
El plasma rico en factores de crecimiento al provenir de la sangre del mismo paciente, es un producto seguro, no tóxico, sin posibilidades de rechazo ni contagio de enfermedades infecciosas. Actúa bloqueando la degradación del cartílago articular y estimulando la regeneración del mismo.
También reemplaza el líquido sinovial patológico y reduce significativamente la inflamación lo cual se traduce en una disminución del dolor y en la recuperación de la movilidad.