Prueba de detección de VIH

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Las farmacias asturianas vuelven a ser punto de detección rápida del VIH

La prueba costará seis euros, estará disponible para mayores de 16 años y tendrá un resultado en unos 20 minutos

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Las oficinas de farmacia de Asturias podrán seguir realizando pruebas rápidas para detectar el VIH tras el nuevo convenio suscrito entre la Consejería de Salud, el Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias. La prueba tendrá un precio de seis euros para el usuario y el Sespa abonará otros doce euros por cada prueba realizada al Colegio de Farmacéuticos.

Según la información que ha sido publicada este martes en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), estas pruebas tendrán que llevarse a cabo en una zona de atención personalizada separada del espacio de dispensación. Para ello, las farmacias deberán disponer, además, de personal farmacéutico formado y capacitado específicamente para realizar estas pruebas.

El servicio estará disponible para las personas de 16 años o más que acudan a una de las farmacias participantes y soliciten la prueba. Como indican en el BOPA, el procedimiento establece que el resultado se obtiene en unos 20 minutos y que el usuario recibirá información antes y después de la prueba.

Durante el procedimiento, el farmacéutico explicará en qué consiste la prueba, informará de su precio y valorará con el usuario las posibles prácticas de riesgo y el llamado periodo ventana, fijado en tres meses desde la última práctica de riesgo. El proceso también contempla la garantía de anonimato y confidencialidad del paciente.

¿Qué ocurre si el resultado es positivo?

El protocolo establece que un resultado positivo en la prueba rápida no supone por sí mismo una confirmación del diagnóstico. En caso de que esto ocurra, la persona tendrá que trasladarse a su centro sanitario de referencia para realizar las pruebas de confirmación correspondientes.

Las oficinas de farmacia deberán gestionar esa derivación y realizar un seguimiento posterior para comprobar la confirmación diagnóstica. El procedimiento contempla también que el farmacéutico facilite apoyo e información sobre recursos psicosociales y sobre medidas para evitar la transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

Después de la realización de las pruebas, los datos de las mismas quedarán registrados mediante un código y las farmacias remitirán mensualmente las encuestas epidemiológicas al Colegio de Farmacéuticos, que serán los encargados de trasladarlos a la Consejería de Salud para la evaluación del programa.

Farmacias acreditadas y personal formado

No todas las oficinas de farmacia podrán ofrecer automáticamente el servicio. El Colegio Oficial de Farmacéuticos será el encargado de seleccionar las participantes de acuerdo con los criterios establecidos por la Consejería de Salud.

Para incorporarse al programa, cada farmacia deberá solicitar su acreditación, justificar que cuenta con personal capacitado y demostrar que dispone de la estructura y el material necesarios. Una vez acreditada, tendrá que mostrar en un lugar visible un cartel que informe de la prestación del servicio y de su horario.

El convenio establece además que la Consejería de Salud colaborará en la formación y actualización de los profesionales que participen en el programa, mientras que el Colegio de Farmacéuticos coordinará esa formación y la acreditación de las oficinas.

Más allá del VIH

El nuevo acuerdo no se limita a las pruebas rápidas de VIH y es que el convenio amplía la colaboración entre Salud y las farmacias para que estas participen también en la difusión de diferentes programas de prevención y promoción de la salud.

Entre ellos figuran los programas de cribado de cáncer colorrectal, de mama y de cérvix, además de las actuaciones relacionadas con salud bucodental, control del tabaquismo y prevención y control de enfermedades de transmisión sexual. Las farmacias distribuirán entre la población los materiales informativos que les facilite la Consejería de Salud.

El acuerdo da continuidad a una colaboración que ya cuenta con varios años de recorrido. El documento recuerda que Asturias puso en marcha un programa piloto de pruebas rápidas de VIH en farmacias durante 2016 y 2017, que posteriormente se formalizó mediante un convenio autorizado en 2018. En 2020 se suscribió otro acuerdo que entró en vigor en enero de 2021 y que fue prorrogado hasta agotar su vigencia máxima.

El nuevo convenio pretende mantener esa colaboración y reforzar el papel de las oficinas de farmacia en las actuaciones de prevención y promoción de la salud pública en Asturias.