Manel Sabaté, jefe de Servicio del Hospital Clinic, advierte de que esta tecnología conduce a más casos de trombosis que los stents de nueva generación



4 mar. 2015 20:07H
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Manel Sabaté.

Eduardo Ortega Socorro. Guía de Isora (Tenerife)
La aparición de nuevos dispositivos y tecnologías médicas en el área de la cardiología posibilita que los especialistas tengan a su disposición recursos innovadores. Sin embargo, la falta de experiencia clínica provoca que sigan existiendo dudas respecto al empleo de algunos de ellos.

Este es el caso de los implantes bioabsorbibles, cuyas luces y sombras ha analizado Manel Sabaté, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Clínic de Barcelona, quien ha reconocido que, por lo pronto, “no superan los stents farmacéuticos”. Y es que sobre estos productos todavía pesa la sospecha que genera la falta de experiencia clínica: “Hay desconocimiento sobre sus efectos a largo plazo”, indica

Aparte de esto, lo cierto es que también existe el inconveniente de que, en el momento de su implantación, estos dispositivos son más gruesos que los stents, lo cual puede conducir a un mayor riesgo de trombosis, aunque el propio Sabaté ha reconocido que no es “significativo”.

Con todo, Sabaté también reconoce las virtudes que tienen estos implantes, como los bajos niveles de estenosis y el hecho de que el propio organismo absorbe los dispositivos, permitiendo un “elevado nivel de reversión” de la enfermedad cardíaca en los pacientes.

Luis Nombela.

Sin embargo, este argumento ha sido puesto en duda por algunos de los especialistas reunidos por Cardiva en la II Reunión Innovación en Cardiología Intervencionista, que se ha celebrado en Guía de Isora (Tenerife). De hecho, han advertido que “no hay que confundir los biodegradable con lo bioabsorbible”, unas dudas han llevado a que la Food & Drugs Administration (FDA) haya creado un grupo por el que se exige a las compañías que den pruebas de que un dispositivo logra la reabsorción.

Avances en TAVI

Por su parte Luis Nombela, cardiólogo intervencionista en el Clínico San Carlos de Madrid, ha abordado los avances que se están logrando con la implantación de válvulas aórticas transcatéter (TAVI), que están logrando aumentar la supervivencia anual de los pacientes un 7,9 por ciento. Con todo, también ha reconocido que es necesario mejorar la selección de los candidatos a recibirla.

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