Las compañías lamentan las trabas que reciben desde la Administración piden ser “innovadores”



26 ene. 2014 22:47H
SE LEE EN 31 minutos

Carlos Cristóbal / Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
Con un ligero aumento de las primas pero con los asegurados estancados. Ésta es la situación actual en que se encuentran las principales aseguradoras de salud de nuestro país. La proliferación de la colectivización, las trabas de la Administración o la necesidad de innovación han sido los asuntos que más importancia han tenido en un debate en el que se ha planteado un panorama de optimismo moderado con vistas al futuro, todo ello marcado por la evolución de la crisis económica.

Luis Mayero, delegado de Asisa en Madrid y vicepresidente del IDIS; Gemma Pozuelo, directora técnica de Salud en Mapfre; y Fernando Lledó, director comercial territorial de Sanitas para la Zona Centro y Canarias.

Gemma Pozuelo, directora técnica de Salud en Mapfre: Partimos de un punto que yo creo importante, que es el hecho de que el seguro de salud, dentro de los del ramo No-Vida, es el que más incremento en cuanto a primas está teniendo. Es importante fijarse en eso, que se trata de un incremento de primas, ya que no se está produciendo un incremento de asegurados. Para hacernos una idea, en 2010 teníamos más de 11,3 millones de asegurados y en 2012 estamos en 10,3. ¿Qué quiere decir esto? Que el seguro de salud, en estos momentos, está incrementando sus primas por las renovaciones y los incrementos que se hacen anualmente. Sin embargo, los asegurados están cayendo.
Esta situación está unida a otro aspecto importante como es la colectivización que se está dando en estos últimos tiempos.

Gemma Pozuelo: "Las primas aumentan, pero hay que prestar atención a mejorar el número de asegurados".

Fernando Lledó, director comercial territorial de Sanitas para Zona Centro y Canarias: Yo estoy totalmente de acuerdo contigo. Es verdad que el mercado sigue creciendo, dentro de esta crisis que se está viviendo en España, pero se está ralentizando y hay menos seguros. Venimos de crecer más, de hecho este último trimestre hemos crecido un 2 por ciento, y únicamente en volumen de primas. Eso debe interpretarse como una mala noticia.

Luis Mayero, delegado de Asisa en Madrid y vicepresidente del IDIS: Mis compañeros se han referido al tema desde un punto de vista más técnico y político, porque el sector sanitario privado está para hacer política sanitaria. Por mi parte, me gustaría resaltar que aunque es cierto que está creciendo menos, es el único que sigue creciendo. En el último trimestre incluso más que en los anteriores.

Yo creo que es importante diferenciar varias cosas. Por entrar en materia de lo más reciente, comenzaré por la colectivización. El seguro se ha colectivizado porque había unas ayudas en cuanto a desgravación fiscal en los seguros individuales que han desaparecido en el anterior Gobierno del PP, hace ya unos cuantos años. Desde el  IDIS, y por supuesto también en Asisa, tenemos la idea de que se tiene que promover la desgravación fiscal de los seguros sanitarios. Porque no son un colectivo de seguros que simplemente se dedican a que se contraten pólizas para dar asistencia. Vuelvo a repetir que tomamos un papel protagonista en la asistencia sanitaria de este país. Hablamos de 10 millones de asegurados, 8 en lo que a los seguros de asistencia sanitaria se refiere. Eso quiere decir que un 25 por ciento de los habitantes tiene un seguro sanitario, lo que ha producido que el 3 por ciento del PIB, que está en el 9, pertenece al gasto sanitario privado.

Creo que vamos más allá de unos números de negocio, y que el Estado debe considerar la sanidad privada como una parte importante tanto en la generación de empleo como en la ayuda a que la sanidad mantenga unos niveles de garantía y de calidad. En esto, hablando de la colectivización, nos encontramos con que el 21 de diciembre del año pasado el BOE pone en marcha un Real Decreto Ley que dice que los conceptos retributivos computables en la base de cotización se amplían, incluyendo dentro de esta ampliación los seguros de salud pagados por las empresas a los trabajadores y sus familiares. Se trata de una desagradable noticia, horrible para un sector que realmente tiene una trascendencia muy importante en la asistencia sanitaria.

Luis Mayero.

Carlos Cristóbal: Sobre la desgravación fiscal del seguro, varias comunidades autónomas han tomado medidas en ese sentido. ¿Creen que otras seguirán el mismo camino?

Gemma Pozuelo: Es verdad que en una serie de comunidades ha habido incipientes mejoras en su regulación para la desgravación fiscal, como es el caso de Baleares. Pero es cierto que se trata de desgravaciones muy pequeñas y que además computan para muy pocas personas porque son a partir de ciertas edades. Aún así, nosotros lo vemos como un paso. De hecho, desde el IDIS se está reclamando volver a la desgravación antigua que teníamos, al igual que lo está haciendo nuestra patronal. Con el apoyo de las compañías, desde Unespa estamos también pidiendo esa desgravación. Hay alguna otra comunidad con una pequeña desgravación, pero de repente nos hemos encontrado con que el Gobierno saca ese Real Decreto, que supone un jarro de agua fría para nosotros.

Luis Mayero: Han sido tres la comunidades que han conseguido aplicar estas medidas en los seguros autonómicos, y como ha comentado Gemma, con muchas matizaciones. Se trata de un avance pequeño, pero avance al fin y al cabo. Principalmente de tipo estructural. Nosotros estamos peleando por la desgravación fiscal de los seguros en general, no solo de los colectivos, porque consideramos que es un fenómeno que se ha producido y ha ido ayudando, pero no es el más adecuado para que crezca el sector, y nos encontramos con esta medida. Esto da idea de que no es un jarro de agua fría, sino que estamos viviendo una sucesión de jarros de agua fría porque desde la Administración no se considera al sector sanitario privado.

Otro ejemplo es el referente a las mutualidades. Precisamente hoy están presentes representantes de dos aseguradoras que han tenido que dejar de estar en el modelo Muface por razones totalmente razonables, nunca mejor dicho. Tenemos un modelo que se ha reclamado en varias ocasiones a la Administración, porque aquí no nos olvidemos que tanto en este caso como en el de la desgravación es ella quien toma medidas que afectan de lleno a nuestro sector. Yo creo que problema más grave es que en la Administración, cuando se habla de sanidad privada, es necesario medir dos y tres veces las palabras, sobre todo en los partidos que están en el Gobierno. No asumen que sin este sector sería muy difícil mantener el nivel de calidad que tiene la asistencia en este país.

Dos millones de asegurados son funcionarios, que han generado un modelo asistencial exactamente igual que el público, con sus mismas condiciones, y que lleva funcionando casi 40 años con una financiación muy escasa pero un nivel de calidad muy alto porque tienen la posibilidad de cambiar de compañía cada mes de enero. Se trata de un examen anual. El resto de asegurados tiene una doble cotización y utilizan una tarjeta u otra. Como hemos dicho desde el IDIS, consumen casi 700 euros al año en la privada, lo que indudablemente es un ahorro para la pública.  Hay 300.000 personas trabajando en el sector privado. En vista de estos aspectos, no entiendo el por qué de que desde la Administración permanentemente se vayan poniendo ‘piedrecitas’ a este sector, que por otra parte funciona en todos los países con unos apoyos mayores, o al menos con una libertad de movimientos mayor sin estar estigmatizado, algo que venimos afirmando desde que se creó el IDIS y que aún no se ha resuelto.

Fernando Lledó: De hecho, es el propio IDIS el que tasa en un estudio que, con una desgravación fiscal, el ahorro sería de unos 600 millones de euros de la Seguridad Social.

Luis Mayero: Y siendo muy sociales, porque hablábamos de desgravación únicamente para las rentas inferiores a 30.000 euros anuales.

Fernando Lledó: Son cifras tremendas. Además, la medida es una forma de reconocer la doble cobertura. Tú pagas la Seguridad Social, y a la vez también lo haces por un seguro privado. Creo que es una medida fundamental.

Carlos Cristóbal: Hablando de futuro y de Muface, ¿tiene futuro el modelo?

Fernando Lledó: Nosotros hemos salido del modelo porque no hemos conseguido encontrarnos en un ámbito donde las cosas que pensábamos que iban a pasar o nos habían dicho que iban a pasar han terminado por suceder.

Luis Mayero: Creo que es importante destacar que el modelo Muface es fundamental para el sector privado, porque el volumen de ciudadanos que se tratan en centros privados a través de él, y ahora me estoy refiriendo a la provisión más que a las aseguradoras, resulta básico. Lo que es cierto es que eso se lo tiene que plantear la Administración. Lo que no es posible es que como se considera básico para el sector privado, se crea que tenemos que estar ‘sí o sí’ y vayamos a hacerlo hasta las últimas consecuencias sosteniendo el modelo.

Sería una lástima que no pudiera seguir y se ha hecho un esfuerzo importante por parte de las aseguradoras, tanto las que permanecen como las que no están pero han peleado para seguir. Entiendo su postura, porque hay un momento en que los números no salen y las empresas están sometidas a ello. Hablamos de un modelo con una siniestralidad superior al 100% de las primas. Esto es inasumible. Desde el sector privado hemos reiterado muchas veces que es un modelo que encaja bien en nuestras necesidades y que nos gusta. La pregunta se la haría al Estado, que en algún momento se tendrá que plantear si quiere continuar. Lo que no puede ser es que juegue a ‘ahora lo quito y ahora no’.  Estamos hablando de empresas que tienen que llegar a final de año con unos números y tienen unos accionistas que piden resultados.

Gemma Pozuelo: En el caso de Mapfre, que ha estado muchos años en el modelo Muface, ahora solo trabaja con Mugeju. La decisión fue muy dura y muy sopesada. Pero como dice Luis, después de mucho tiempo de análisis los resultados terminaron imponiéndose. No podíamos aguantar más, y tampoco vimos que se hiciera gran cosa por cambiar y ayudar a las compañías a que la situación variara. De hecho, ha habido unas promesas que no se han llevado a cabo este año.

Fernando Lledó: Sin duda, de hecho croque ese ha sido el principal factor que ha determinado nuestra salida. Entre eso, y la situación insostenible que mantenemos, Sanitas ha decidido no continuar.

Carlos Cristóbal: Volviendo al plano general del sector seguros, el mercado está claramente marcado por los efectos de la crisis económica. ¿Esta situación resulta perjudicial o beneficiosa?

Fernando Lledó: "Debemos apostar por la innovación para atraer nuevos clientes".

Fernando Lledó: En Sanitas no hemos notado un crecimiento de asegurados por este motivo. Es cierto que estamos trabajando, como todos, en la creación de productos que se adapten más a las necesidades de nuestros clientes, ya sean económicas o de cobertura. Y también, por supuesto, que cubran las necesidades de la empresa. Pero no creo que la situación de la Seguridad Social nos haya beneficiado de algún modo.

Gemma Pozuelo: En mi opinión, creo que se trata de un ‘arma de doble filo’. No sé si mis compañeros lo han notado, pero cuando se produce una situación de crisis hay pólizas de resultados muy positivos que, si la gente tiene un problema serio como quedarse en el paro, lógicamente la anulan, precisamente porque, como comentábamos antes, hay una doble imposición. En cuanto a las deficiencias de la Seguridad Social, evidentemente existen y se están notando. Es cierto que hay gente que de algún modo se ve afectada y ha optado por contratar un seguro de salud. Es decir, se pueden hacer pólizas provocada por alguna deficiencia de la Seguridad Social aunque se trata de casos en los que se las va a dar uso. La situación de crisis ha repercutido no solo porque se haya podido vender menos, sino porque se hayan anulado pólizas de clientes buenos a nivel de compañía porque económicamente no pueden sostener la doble imposición.

Fernando Lledó: Yo veo dos cosas importantes. Por una parte, en el ámbito familiar la gente cada vez está más preocupada por la salud y eso es un factor importante a la hora de hacer seguros. Por otro lado, los empresarios son conscientes de que sus empleados valoran cada vez más el hecho de contar con un seguro de salud, hasta el punto ser el beneficio social más valorado; y ellos mismos se dan cuenta de que el hecho de que sus empleados tengan un seguro de salud revierte en que haya menos absentismo laboral y mayor productividad. De ahí la importancia del nuevo decreto, que nos va a hacer plantearnos cómo afrontar esta nueva situación.

Luis Mayero: Estoy convencido de que las expectativas del seguro de salud son muy buenas. Creo que es un sector muy potente que se sostiene por varias entidades de un enorme valor empresarial que cuenta con un conocimiento y un grupo de personas funcionando de una manera excelente y un área de provisión realmente excepcional. En España hay unos hospitales privados que se han desarrollado enormemente en los últimos años. Los profesionales en este país están al primer nivel europeo y mundial; y hay muchos de ellos que están desarrollando toda su carrera profesional en el sector privado. Estamos tomando protagonismo dentro de la sanidad, corriendo al lado del ámbito público.

¿Por qué no somos tan optimistas? Porque siendo realistas, nos encontramos con una situación en la que gran parte de nuestra área de control, que son las mutualidades y la colectivización, no está siendo ayudada por las administraciones. Incluso a pesar de eso el sector sigue pujante, lo cual quiere decir que tiene un valor interno muy importante.

Tenemos unas perspectivas de futuro que son independientes de la crisis. Está claro que afecta, porque produce una menor capacidad económica para gastar en lo que tengamos que gastar. Como decía Gemma, si tienes una salud buena y un hospital enfrente de tu casa, como sucede en algunos casos, lo que te gastas en esta otra sanidad lo vas a reducir. Pero a pesar de eso, creo que estamos consiguiendo aguantar el tirón. Debemos ser muy independientes de que la otra crisis que hay, la de sanidad pública, porque tenemos capacidad económica suficiente para serlo. En otros países donde hay un desarrollo diferente de la sanidad, tanto pública como privada, los seguros y la sanidad privada funcionan mejor porque la otra funciona mal. En nuestro caso, el sector es tan potente que funciona bien a pesar de que la sanidad pública sea buena a pesar de estar pasando por dificultades. Somos un sector consolidado y no tenemos que ir en consonancia a cómo vaya la pública. El sector funciona muy bien, ha creado un modelo de plataforma en el que han entrado todas las entidades. La crisis afecta a todo, pero en estos últimos años lo que ha hecho el sector es consolidarse a nivel de aseguramiento, pero sobre todo de provisión.

Luis Mayero: "No entiendo por qué la Administración pone trabas constantes a este sector".

Carlos Cristóbal: ¿Cómo creen que se va a comportar el mercado asegurador ante las expectativas económicas que parecen avecinarse?

Fernando Lledó: Yo creo que nos enfrentamos a dos retos fundamentales de cara al futuro. Uno es, y es cierto que la visión es optimista, que tenemos que volver a crecer dentro de un mercado que se ha estancado, porque en cuanto a asegurados no hemos crecido sino que lo hemos hecho en volumen de primas. Además de ello, tenemos que ver el incremento de los costes médicos que se está produciendo. Estas dos partidas son hacia las que tenemos que mirar. Ante la situación, a nosotros nos corresponde ser mucho más innovadores y sacar productos capaces de cubrir las necesidades de todos nuestros clientes.

Carlos Cristóbal: Sobre el futuro ha trabajado el IDIS a través del Estudio Delphi, que aporta a la sanidad privada una creciente importancia dentro del sistema sanitario global en un margen de cinco años.

Luis Mayero: Eso es indudable. Con este proyecto, lo que ha intentado el IDIS es ver el futuro de la sanidad, no solo del ámbito privado. Como decía Fernando, las empresas están innovando y ofreciendo productos individuales, intentando que no haya un producto único muy arraigado. En ese sentido, las empresas van a seguir trabajando bien. Es lógico que esté resultando más difícil vender pólizas. Pero lo cierto es que antes estaba creciendo, y ahora no lo hace.

Reitero que, según mi forma de verlo, lo más preocupante es el tema de las mutualidades. Para evitar fracasos como el que hemos vivido este año, porque el hecho de que haya dos compañías como Mapfre o Sanitas que no estén solo se puede tildar de este modo, en el futuro hay que trabajar.

Con respecto al estudio, determina que la vía para la sostenibilidad del sistema en general, la sanidad privada tiene que tomar protagonismo. Del mismo modo que hemos hablado de las mutualidades, tenemos que hacerlo de de las concesiones administrativas de los hospitales públicos. Sobre este aspecto, es necesario liberar la política de la sanidad. No puede ser que haya partidos que hagan su campaña política para ganar las elecciones de una comunidad autónoma o una alcaldía en base a defender unos postulados exclusivamente sanitarios. Debemos ser razonables, y saber que hay el dinero que hay. Tenemos que ser eficientes y utilizar todos los recursos de que se disponen. El estudio nos viene a decir que la sanidad del país, vista de un modo global, no va a ser posible en los próximos años sin que haya una colaboración público-privada. Los políticos siempre tendrán la tentación de que, si a economía mejora, volvamos a esos años en los que se va inyectando dinero en lo público y da igual cómo se gaste.

Cuando se le pide a las concesiones que demostremos la bondad de nuestros números, yo siempre digo que por qué no pedimos eso mismo a la sanidad pública, para saber cómo se ha destinado el dinero que ha ido recibiendo a través de nuestros impuestos. Nosotros hemos puesto encima de la mesa lo que cuesta operar una apendicitis en un hospital público y en un centro privado. Muface nos paga 700 euros anuales por persona, aproximadamente, mientras que la sanidad pública se va a los casi 2.000. Tenemos mucho que decir en cuanto a formas de gestión.

Carlos Cristóbal: En cuanto a proyectos concretos, en Mapfre estáis haciendo una apuesta muy importante para potenciar el seguro de salud.

Gemma Pozuelo: Así es. Queremos ser positivos y pensar que, a pesar que la situación no es todo lo deseable que nos gustaría, podemos crecer aunque sea poco a poco. Nosotros no apostamos por una provisión sanitaria hospitalaria, pero sí a través de unos policlínicos muy buenos donde se recogen prácticamente todas las especialidades médicas. Además, también contamos con una serie de clínicas dentales. Esa es nuestra provisión, y junto a ella estamos haciendo un esfuerzo muy importante para ganar cuota de mercado e intentar vender más gracias a unos alicientes y mejoras en la comercialización de nuestros equipos.

Estamos intentando adaptar nuestros productos en la medida de lo que podemos. Fernando ha comentado que hay que adaptarse a las necesidades del cliente, y no me cabe duda de ello. En un momento dado, intentamos hacer productos modulares, de manera que los clientes pudieran elegir en función de sus características concretas. Para nuestra sorpresa, nos encontramos con que lo que realmente quieren los clientes es todo. Y barato. Vamos a seguir intentando mejorar nuestros productos, aunque en el seguro de salud creo que no es tan influyente la innovación en el producto asegurador como en la provisión sanitaria. En ese sentido tenemos que caminar, estando absolutamente al día. Además, también me gustaría plantear que en la situación en la que en estos momentos nos encontramos, con muchas empresas mandando fuera a sus empleados, estamos apostando por los seguros a expatriados.

Carlos Cristóbal: ¿Estamos ante una posible variación en la tipología de los seguros de salud?

Fernando Lledó: Efectivamente, tenemos un mercado local y poco a poco se está abriendo un mercado internacional más incipiente. En el caso de Sanitas, al pertenecer a BUPA tenemos bastante bien recogido todo lo relacionado con expatriados, etc. Respecto al tipo de producto, también creo que el cliente quiere lo mejor. No creo en la filosofía del ‘low cost’. Considero que la calidad tiene que ser buena, y que lo que tienes que hacer es dar un mínimo a partir del cual puedas ir incrementando. Nosotros hemos sacado una política de complementos que nos ha ido realmente bien, y lo que hacemos es que sobre una base de calidad bastante buena y que se pueda ajustar económicamente a todas las necesidades de los clientes, se puede ir aportando algo más con una serie de complementos.

Luis Mayero: Partimos de la base de que el seguro sanitario en nuestros país, salvo en autonomías como Cataluña o Baleares, no está introducido en el disco duro de los ciudadanos como algo que tiene un valor. En pleno siglo XXI, los ciudadanos quieren tener una asistencia sanitaria de cada vez mayor calidad, pero sobre todo y más en un momento como el de crisis actual, de accesibilidad.

En la Medicina se está creciendo e innovando, aparecen metodologías o fármacos nuevos que la sanidad privada, por supuesto, no deja de lado. Lo que pasa es que con una prima concreta, comparar prestaciones nuevas es muy difícil. Creo que la póliza básica en este país es de alta calidad y, por razones de mercado, barata. Seguramente se puedan introducir mejorar, principalmente de cara a la incorporación de nuevas tecnologías. En el sector estamos muy concienciados de que no se pueden poner puertas al campo.

Tenemos que centrarnos en tres dianas: una, los médicos, que es un trabajo que está hecho porque hay muchos profesionales que están desarrollando su labor al 100% en la sanidad privada; en segundo lugar los políticos, lo que es difícil porque manejan criterios electorales aunque confío en que haya razones y vean la necesidad de ser eficientes en el uso, el abuso y el disfrute de la sanidad; y la tercera diana es la referente a los ciudadanos, que tienen que cambiar su idea sobre la sanidad privada. Se piensa que son unos señores que vienen a hacer negocio, cuando hablamos de un ámbito en el que se da a un servicio de calidad a un coste muy asequible. Se les debe quitar la imagen negativa de la sanidad privada y ver la realidad, que no es otra que tomarla como una opción, la posibilidad de tener el médico que quiera. Siempre tendremos que mejorar, es muy bueno que haya empresas de alto nivel que nos hagan a todos estar obligados a buscar ser más hábil que el de enfrente para innovar, y termina por dotar de mayor calidad al sector.

Gemma Pozuelo: Creo que además es necesario complementar, porque cuando nos referimos a sanidad privada y seguros de salud solo están los de asistencia sanitaria, cuando no es así. También está el seguro de gastos de reembolsos médicos, que en este país tiene su pequeña cuota de mercado y que, a pesar de tener una prima más cara que los de asistencia médica, sigue siendo muchísimo más barato que los seguros en Europa o en los Estados Unidos. Tenemos un buen seguro de reembolso, que además es muy competitivo, y que puede luchar con cualquiera de las pólizas que se ofrecen en el resto de mercados.

Carlos Cristóbal: ¿Qué les parece la aparición del concepto ‘low cost’ asociado a la sanidad y el aseguramiento?

Fernando Lledó: Nosotros, en Sanitas, no contemplamos esa opción porque no encaja con nuestra filosofía. Con la calidad asistencial del producto no se negocia. Partiendo de ese punto, creo que lo realmente importante es ver cómo puedes adaptarte, con una calidad óptima, a tu cliente.

Gemma Pozuelo: Es cierto que la calidad es lo que tiene que primar. Pero luego se puede jugar con distintas variantes y, por ejemplo, en asistencia sanitaria que es el seguro mayoritario del país, algunas compañías tienen la tendencia a, para abaratar sus primas, subir esos copagos. De ese modo, mantienes la misma provisión sanitaria pero hay clientes que prefieren pagar en un momento determinado lo que no pagan en primas porque pueden pensar que van a acudir menos al médico.

A mí me parece que los seguros que terminan teniendo coberturas muy reducidas para que la prima sea muy escasa, terminan por convertirse en un problema tanto para el cliente como para la compañía, porque todos terminamos pasando por una enfermedad y si no se cubre todo, no va a ser satisfactorio.

Fernando Lledó: En este sentido, creo que lo más importante es que aunque se cambie la fórmula no se tocan coberturas ni ningún elemento relacionado con la calidad. Otra cosa muy distinta es un seguro que intenta abaratar costes tocando coberturas o calidad en el servicio.

Luis Mayero: Según mi forma de ver las cosas, el ‘low-cost’ no tiene ningún futuro. Nosotros abogamos por la calidad, y de hecho este año el IDIS ha introducido las ideas de la transparencia y la calidad entre sus objetivos prioritarios desde que cambió de presidente. Nuestra preocupación se demuestra por el hecho de que estamos poniendo sobre la mesa encuestas de satisfacción de los ciudadanos e incluso hemos puesto en marcha un área de valoración de centros hospitalarios y de niveles de calidad.

La sanidad privada solo podrá seguir saliendo adelante si ofrece calidad. Desde mi punto de vista, no hay opción a esta posibilidad. Otra cosa es que se hagan seguros individuales. Es decir, si hay una pareja joven que entiende que su problema es el médico de cabecera o el ginecólogo, se puede entender que busquen un servicio más concreto. Lo que no es concebible es que un profesional de una calidad u otra en su trabajo en función de la tarifa. Eso es imposible, y no tiene ningún futuro.

Carlos Cristóbal: ¿Estaríamos caminando, entonces, hacia una personalización de la cobertura?

Luis Mayero: Sí, pero siempre desde los máximos niveles de calidad.

Carlos Cristóbal: Otro de los conceptos que está cogiendo fuerza es el de la ‘e-Health’. ¿Qué papel va a tener en el devenir del seguro a medio y largo plazo?

Fernando Lledó: Yo creo que va a tener una importancia absoluta. Nosotros, desde luego, estamos desarrollando una apuesta decidida por innovar para dar otro tipo de cobertura que facilita las cosas al cliente y que se está abriendo paso con mucha fuerza.

Luis Mayero: No hay otra opción. Además, la gente joven lo está demandando. En el caso de las mutualidades, por poner un ejemplo, se ha decidido no imprimir libros y hacer todo el trabajo a través de la plataforma on-line. Las generaciones que nos vienen por delante van a manejarlo de una manera absolutamente diaria.
Fernando Lledó: No creo que sea algo que tenga que ver con lo que vamos a hacer, sino con lo que ya está en marcha. O estás en ello, o te quedas fuera del mercado.

Gemma Pozuelo: De hecho, además, los jóvenes no están especialmente preocupados por la enfermedad, dado que no se sienten enfermos. Lo que realmente les interesa es mantener la salud. En ese sentido tenemos que trabajar, manteniendo la innovación como una constante. Hay que tender a modificar y a innovar. Porque si no actúas así, en este sector te quedas anticuado muy rápidamente.

Fernando Lledó: Estoy totalmente de acuerdo contigo. Ya no es tanto una cuestión de curarme cuando estoy enfermo, como de mi calidad de vida. No se mide el horizonte de vida, se tiene en cuenta el horizonte con calidad de vida.

Gemma Pozuelo: Resulta llamativo que las pólizas cubren los cuadros médicos, los hospitales… Pero las intentamos complementar con servicios destinados a mejorar la calidad de vida del cliente. Se ha convertido en una cuestión relacionada con el mantenimiento de la salud.

Los participantes del debate, durante un momento del mismo.

Ronda de conclusiones

Luis Mayero: Como he dicho a lo largo de mi intervención, el futuro del sector de seguros sanitarios es bueno, y que cuenta con unas empresas de la máxima calidad para llevarlo adelante. Contamos con una gran capacidad para adaptarnos a los tiempos, tanto a niveles de diferentes modelos de aseguramiento como en lo que adaptarnos a la corriente que nos llega desde las redes se refiere. Por no ponerlo todo ‘de color de rosa’, cabe decir que desde luego hay puntos que debemos tocar y pelear desde el sector. Me refiero a resolver, de una vez por todas, el tema de las mutualidades, que es muy importante para nuestro sector; y también este nuevo decreto que para nosotros resulta muy importante de cara al crecimiento. Para dar ese salto cuando la crisis pase, contemos desde la Administración con una normativa que nos favorezca, porque creo que de esta manera se favorece también al sistema de salud en general.

Fernando Lledó: Yo creo que el futuro es bueno, sin duda. Tenemos que ser capaces de ser más innovadores, porque insisto en que si bien las primas crecen, el número de asegurados se mantiene. Tenemos que adaptarnos al mercado con un tipo de producto que encaje tanto económicamente como a nivel de coberturas con lo que necesitan los clientes. Es cierto que tenemos que valorar cómo mejorar los costes médicos, que cada vez están incrementándose más. En cuanto al último decreto, creo que no es una buena noticia para un sector en fase de estancamiento, por lo que nos toca a todos empezar a innovar para dar solución a todos aquellos empresarios que están trabajando con nosotros para que no pierdan las ganas de seguir haciéndolo. Por la parte público-privada, considero que la sanidad debe verse de un modo integral. O vemos las dos cosas en su conjunto, o estamos perdidos.

Gemma Pozuelo: Respecto al presente, veo un crecimiento sostenido y la posibilidad de seguir haciéndolo. El sector se está colectivizando por dos vías. Las empresas apuestan por colectivos de salud para sus empleados porque es el beneficio social que más valoran, pero también hay que tener en cuenta la colectivización abierta, que es una forma de bajar los precios de forma encubierta. De cara a los colectivos, y a pesar de la mala noticia que ha supuesto este decreto, yo estoy esperando un informe que nos va a pasar Unespa y que, espero, plantee un panorama no tan negro. Porque soy de las que cree que en este país vamos a seguir creciendo a través de las empresas, porque conforme vayamos saliendo de la crisis se va a seguir contratando pólizas para los empleados. A las compañías nos tocará adaptarnos a las necesidades de las empresas, principalmente las grandes que nos piden productos específicos. En cuanto al resto, apuesto por los seguros individuales, la innovación y contar con una provisión sanitaria propia. Si no pensáramos que el futuro va a ser alentador, no estaríamos aquí.


ENLACES RELACIONADOS:

Acceda al video completo del debate en Sanitaria 2000 TV

OPINIÓN | Las aseguradoras de salud no se fían (22/01/14)

Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.