24 de julio de 2016 | Actualizado: Sábado a las 20:00
Sábado, 20 de febrero de 2016, a las 16:51
Redacción. Madrid
La coyuntura económica que ha golpeado a España desde 2008 ha convertido a nuestro país en uno de los que más han visto encarecido su gasto sanitario a nivel mundial. Según un estudio realizado por Bloomberg, España ocupa la posición número 12 entre los países que han padecido un aumento en el coste de sus servicios sanitarios, concretamente con 104,04 euros por cada 911 euros de ingresos. Si nos ceñimos a Europa, España se coloca en la novena posición.

Alfonso Alonso, ministro de Sanidad

Esto en un ranking que lidera ampliamente Estados Unidos, con un gasto de 265,7 euros, seguido de Holanda (142,39), Grecia (119,85), Francia (119,63), Dinamarca (119,39), Bélgica (117,71), Reino Unido (116,33), Canadá (111,19), Alemania (106,56), Nicaragua (106,23), Suiza (105,03) y, finalmente, España seguida muy de cerca por Serbia (103,97).

En agosto de 2015 el ejecutivo de Mariano Rajoy presentaba el balance del Sistema de Cuentas de la Salud referente al año 2013, donde quedaba patente que entre 2012 y 2013 los hogares españoles abonaron 992 millones de euros más por los productos sanitarios; es decir, un aumento del 9,5 por ciento.

Paralelamente, el informe mostraba cómo las partidas de gasto sanitario disminuían tanto en la Administración central como en la regional y la local, del mismo modo que las aseguradoras privadas financiaron menos el sistema. Por tanto, lo único que creció en 2013 fue la inversión en productos sanitarios de los hogares, con 62 millones de euros (un 0,3 por ciento respecto al año anterior.

Respecto a las cifras de gasto sanitario del Estado español para 2013, el descenso se cuantifica en unos 3.600 millones de euros, con un ritmo de caída de la inversión de 2.700 millones (un 4 por ciento, aproximadamente). A ello se suma la circunstancia de que el citado año fue el primero en el que el gasto privado se frenó, con una bajada del 17 por ciento en seguros sanitarios, es decir, unos 800 millones de euros.