Los veterinarios celebran este domingo el Día de San Francisco de Asís.

Los veterinarios celebran este domingo el Día de San Francisco de Asís. Europa Press

Salud animal

Especialización, bioseguridad, más plantillas e 'IVA de salud': el camino al estatus sanitario en todas las ramas veterinarias

Con motivo del Día de San Francisco de Asís, voces del ámbito clínico, ganadero y de laboratorio apuntan los retos a los que se enfrenta el sector

Y además: 'Desaliento' veterinario por el decreto de medicamentos: el 75% lo tilda de “injusto” y afirma que aumenta su estrés laboral

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La Veterinaria, en todas sus dimensiones, sigue esperando la llegada de un verdadero “punto de inflexión” que contribuya a paliar los defectos que arrastra la profesión, que abarcan desde los problemas de relevo generacional hasta la falta de formación especializada. Con motivo del Día de San Francisco de Asís, patrón de los animales, voces del ámbito clínico, ganadero y de laboratorio señalan a Redacción Médica los retos de una disciplina que exige, una vez más, la plena integración en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Para hacer un estudio anatómico de la Veterinaria hay que mirar hacia la España rural, que es la base de la pirámide del enfoque ‘Una sola salud’ donde convergen el bienestar animal y la sanidad humana. Allí, el papel de los veterinarios es determinante para el control de zoonosis y la seguridad de los alimentos, amén de curar y proteger al ganado. Son la primera línea de defensa de la salud pública, y, sin embargo, se enfrentan a un problema grave: la falta de relevo generacional.

Antonio Carbajo.

Antonio Carbajo.

En efecto, las plantillas, lamenta el veterinario Antonio Carbajo, están cada vez más envejecidas, algo que atribuye a la imagen que se tiene de esa ganadería “que en países como Irlanda o Francia es motivo de orgullo” pero que en España “se percibe como algo de segunda”. Los salarios limitados, especialmente en los primeros años de ejercicio; la dureza física del trabajo veterinario (que fuerza a estar ‘en guardia’ ante posibles emergencias) y los escasos márgenes de beneficio de las propias explotaciones son algunos de los factores que hay detrás de esta percepción.

Tampoco ayuda, a su parecer, la ‘desconexión rural’ que promueve el sistema universitario, pues “la mayor de las personas que están accediendo a las facultades de Veterinaria son de ciudad” y se favorece un enfoque más clínico de la profesión. “Yo creo que hace falta un poco más de especialización -expone- Quizá en las facultades se debería hacer una diferenciación entre el sector ganadero y los pequeños animales”.

Aunque Carbajo advierte también motivos para el optimismo. Primero, porque la necesidad de proteína animal no va a desaparecer, lo que hace presagiar un “cambio de tendencia” para evitar “incrementos de precios y de la rentabilidad de las explotaciones”. Además, considera que el desarrollo de la inteligencia artificial podría generar "excedentes de profesionales que han sido sustituidos" en los entornos urbanos, empujándolos a "buscar otras salidas profesionales que pueden estar en un mundo rural".

Impacto emocional de la profesión veterinaria

Pero ni la escasez de plantillas ni la fatiga laboral son propias exclusivamente de la Veterinaria ganadera. En las clínicas, nada menos que un 94,05 por ciento de los profesionales de sanidad animal reconoce haber experimentado agotamiento emocional en los últimos meses, y un 51,48 por ciento lo siente “de forma frecuente o constante”, según un reciente estudio de Gosbi que deja un dato demoledor: uno de cada diez ha tenido “pensamientos relacionados con suicidio vinculados al trabajo”.

La veterinaria Sara de Lucas.

La veterinaria Sara de Lucas. Gosbi

“El día a día es intenso porque aunque tengamos una agenda, nunca puedes saber lo que viene de urgencia", explica Sara de Lucas, gerente en la Clínica Veterinaria La Campiña de Guadalajara, quien apunta que en los centros convencionales se juntan "la carga de la medicina preventiva, vacunaciones, desparasitaciones, emergencias...". Celebra, eso sí, que el surgimiento de hospitales abiertos las 24 horas les ha permitido delegar las guardias de madrugadas y domingos, aliviando en parte los horarios.

Pero para De Lucas, “lo más importante” de su labor es que no solo “se lidia con los sentimientos de los animales sino también de sus tutores, de sus familias", lo que conlleva una importante “carga emocional” para su ejercicio diario. “En general, nos llevamos a casa todas esas historias de animales a los que no podemos ayudar y el sufrimiento de sus familias”, incide.

Una situación que se agrava, asegura la veterinaria, con la modificación del Real Decreto 666/2023, de indicación y uso de medicamentos veterinarios, que interpreta como una “traba” a la hora de iniciar o continuar un tratamiento. "Lo que nos ha puesto es unas esposas en las manos, ya que no nos dejan utilizar los medicamentos que nosotros hemos utilizado siempre -lamenta-. Nos impiden ayudar a los animales, y eso produce una frustración constante y miedo a posibles sanciones administrativas”.

De Lucas enfatiza, por otro lado, que este tipo de clínicas son privadas, por lo que los sueldos no dejan de depender de las ganancias y de lo que se pueda permitir cada empresa (el 76,24 por ciento de los trabajadores está descontento con su salario, según el citado estudio de Gosbi).

Parte del problema es el elevado precio de los materiales fungibles, dado que el IVA en Veterinaria alcanza el 21 por ciento: “Es la mayor lucha que tenemos ahora mismo, que nos bajen el IVA al de una profesión sanitaria".

Peligrosidad y especialización para veterinarios

En el ámbito del Laboratorio, uno de los grandes obstáculos es el relativo a la falta de formación especializada. A diferencia de otras ramas sanitarias, este gremio “ha sido muy autodidacta", sostiene el veterinario José Ignacio Gómez, quien considera que este ejercicio exige una formación “muy específica” que en la actualidad no se está ofreciendo.

Por ello, urge a crear "especializaciones de grado o de posgrado en la propia universidad" para este campo y lamenta que las plazas públicas se ofrezcan en "concursos ordinarios" sin un requerimiento específico para entrar.

“Sería interesante una formación específica y especializada a nivel de facultades o de organismos públicos”, reitera Gómez, quien lamenta la decisión del Tribunal Supremo de frenar la inclusión de los veterinarios en la nueva especialidad de Laboratorio Clínico dentro del modelo de Formación Sanitaria Especializada (FSE).

La segunda gran reivindicación es la seguridad y su compensación económica. Cabe recordar que profesionales manipulan patógenos de alto riesgo, por lo que hay un riesgo real de contagio. “Las zoonosis son prácticamente el 80 o el 70 por ciento de las enfermedades que hay ahora mismo en el ámbito humano -destaca-. Deberíamos disponer de más medidas de bioseguridad, además de la reivindicación de un plus de peligrosidad que en muchas comunidades no está contemplado en la nómina”.