Ana Rosa Lucena.
"Elegir un anticonceptivo debe ser como elegir un traje a medida"
Ana Rosa Lucena, ginecóloga y obstetra, reivindica un asesoramiento personalizado en anticoncepción
Ana Rosa Lucena Torres es ginecóloga y obstetra, experta en diagnóstico prenatal, embarazo alto y bajo riesgo en el Hospital Quirón Marbella, Clínicas Lacibis y Clínica Susana Pérez. Autora de dos Libros para la Editorial Zenit de Planeta "Eres Mamá"; y "Qué está pasando aquí dentro ". También es divulgadora científica en redes sociales.
En los últimos años, la anticoncepción ha evolucionado para ofrecer un abanico cada vez más amplio de opciones. ¿Qué alternativas existen actualmente más allá de la anticoncepción oral diaria y qué necesidades buscan cubrir?
Actualmente existen numerosas alternativas a la anticoncepción oral diaria, muchas de ellas cómodas y adaptadas a diferentes necesidades. Entre ellas se encuentran el implante subdérmico, los dispositivos intrauterinos (DIU), tanto hormonales como de cobre, el anillo vaginal, el parche transdérmico, la inyección anticonceptiva y los métodos de barrera, como el preservativo o el diafragma.
Esta variedad permite reducir la dependencia de una rutina diaria y el margen de error asociado a los olvidos. Los métodos de larga duración y reversibles, como los DIU o los implantes, ofrecen una elevada eficacia durante periodos prolongados, mientras que las opciones no hormonales pueden ser una alternativa para mujeres que prefieren evitar las hormonas. Además, algunos métodos pueden contribuir a mejorar el control del ciclo y reducir el sangrado.
¿Hasta qué punto el estilo de vida, la edad, las preferencias personales o los planes reproductivos de una mujer deben influir en la elección del método anticonceptivo?
Estos factores son fundamentales, ya que determinan la eficacia real, la comodidad y la seguridad médica de cada opción en las distintas etapas de la vida de la mujer. Por eso, deben ser la base de la conversación con la paciente a la hora de plantear cuál es el método anticonceptivo más adecuado para ella.
La adherencia es un aspecto clave para garantizar la eficacia de cualquier método anticonceptivo. ¿Qué papel desempeñan los métodos no diarios en este sentido y qué ventajas pueden aportar a determinadas mujeres?
Los métodos no diarios pueden favorecer una mayor adherencia porque reducen los olvidos, simplifican el uso y permiten mantener una protección continuada a largo plazo. Al disminuir los errores asociados al uso cotidiano, también se reducen los posibles fallos. Con el ritmo de vida actual, lo ideal es ofrecer un método cómodo, seguro y fácil de cumplir, que no suponga un esfuerzo adicional en la rutina diaria.
A pesar de la variedad de métodos disponibles, muchas mujeres siguen desconociendo todas las opciones anticonceptivas. ¿Considera que todavía existe un déficit de información? ¿Cómo puede contribuir el consejo anticonceptivo a mejorar la toma de decisiones?
Creo que responde a un conjunto de factores, como la falta de educación sexual integral en las escuelas, los tabúes sociales, los mitos y los miedos, además de la sobrecarga de información digital. Todo ello puede contribuir a que se perpetúe el uso de los mismos métodos. En este contexto, los profesionales sanitarios debemos hacer hincapié en ofrecer información rigurosa y dedicar el tiempo necesario a explicar las alternativas disponibles para cada mujer, de manera que pueda elegir libremente la que considere más cómoda y adecuada.
Cada vez se habla más de la toma de decisiones compartida entre la mujer y el profesional sanitario. ¿Cómo debería abordarse este proceso en la consulta para que cada mujer pueda elegir el método que mejor se adapte a sus necesidades?
Claramente, sin mirar el reloj, aunque muchas veces el tiempo sea precisamente lo que escasea. Es importante detenerse unos minutos para explicar cada opción y apoyarse, cuando sea necesario, en muestras o herramientas digitales que permitan a la paciente conocer cómo se utiliza cada método, con qué frecuencia debe cambiarse o cuál es su tamaño. Ese acompañamiento marca la diferencia y debe mantenerse también después de la elección, mediante un seguimiento cercano para conocer cómo se adapta la mujer al método.
¿Hasta qué punto cree que la anticoncepción avanza hacia un modelo más personalizado y cuáles serán los principales retos y avances en este ámbito durante los próximos años?
La anticoncepción avanza hacia un modelo cada vez más hiper personalizado, basado en criterios médicos actualizados, como los de la Organización Mundial de la Salud. Aunque España presenta una alta tasa de uso de anticonceptivos, todavía afronta retos importantes, entre ellos reducir los embarazos no planificados, disminuir las desigualdades autonómicas en el acceso a métodos de larga duración y reforzar la educación sexual desde las etapas escolares.
¿Qué factores deberían valorarse antes de elegir un método anticonceptivo para garantizar que sea adecuado para cada mujer?
Es fundamental que la elección esté guiada por un profesional sanitario cualificado. Aunque los métodos anticonceptivos son medicamentos seguros, no son inocuos, por lo que no se trata únicamente de explicar las opciones y dejar que la paciente decida. Es necesario valorar su historia clínica, posibles patologías, antecedentes, medicación concomitante, durante cuánto tiempo quiere utilizar el método y sus preferencias personales. A partir de ahí, entre las opciones que puede utilizar, la mujer debe poder elegir libremente. En definitiva, debería ser como elegir un traje a medida.