Álvaro Cerame, presidente de la European Junior Doctors.
La reformulación de los estándares formativos en Medicina como solución a la crisis de la profesión
La cumbre de la Asociación Médica Mundial ha debatido además en Róterdam el impacto de las condiciones laborales en la salud mental y el aumento de la conflictividad a nivel global
Y además: Los médicos reivindican su salud mental con una declaración histórica
En un contexto de incesante evolución tecnológica y cambio demográfico en todo el mundo, para la profesión médica hay retos que no entienden de fronteras. La sobrecarga laboral de los facultativos, el crecimiento de la conflictividad global y el vertiginoso ritmo de cambio que requieren los sistemas sanitarios sitúa a la esfera médica global ante un horizonte que requiere de respuestas compartidas.
Ante esta coyuntura, los representantes de la profesión de todo el planeta se han congregado en Róterdam en las reuniones de la Asociación Médica Mundial, que se celebran desde el pasado miércoles hasta este sábado. Por parte de la Organización Médica Colegial (OMC), Álvaro Cerame ha intervenido en este encuentro de la cúpula médica mundial para aportar la experiencia española en asuntos como la creciente presión asistencial de los profesionales. En conversación con Redacción Médica, el también presidente de la European Junior Doctors Association (EJD) desgrana los elementos troncales que se abordan en esta cita. A su juicio, el refuerzo de la neutralidad médica ante el crecimiento de la conflictividad bélica en todo el mundo y la reformulación de los estándares formativos de la profesión son dos de las principales cuestiones que más impacto pueden dejar del encuentro.
El diálogo como factor común del 'éxito' de los sistemas de referencia
Para Cerame, la experiencia compartida con colegas de otros países permite poner en perspectiva realidades muy diversas. Aunque la situación en España y en otros países europeos no alcanza la gravedad de otras regiones, existe un margen de mejora evidente frente a los países con estructuras sanitarias más eficientes.
"Podemos llegar a ver que nuestra situación no es tan mala como la de otros países, pero también podemos aprender de aquellos donde la situación es mucho mejor", explica el presidente de la EJD. Para el psiquiatra, la clave de esos modelos de éxito reside en la fluidez de las relaciones institucionales: “Lo que tienen esos países en común es que existe un diálogo continuo por parte de las administraciones y de las estructuras sanitarias con los profesionales, y una reclamación continua de mejora”.
Cerame insiste en que estas reivindicaciones responden a una necesidad objetiva sustentada por los datos: "La realidad de estos estudios que se han hecho en Europa sobre la salud mental y las horas de trabajo es que las tasas de privación de descanso y los problemas de salud mental son muy elevados si se comparan con otras profesiones".
El bienestar psicológico del colectivo ha guiado gran parte de las aportaciones de la delegación española y europea en la asamblea. Por un lado, la AMM aprobará estándares éticos sobre la atención a personas con enfermedad mental; por otro, los trabajos se han centrado en atajar el desgaste que las propias dinámicas de trabajo provocan en los médicos, especialmente en las etapas formativas y de juventud profesional.
Un pacto intergeneracional ante la superposición de crisis
La sobrecarga laboral se produce además en un escenario marcado por "conjunción de crisis" que afectan actualmente a la profesión: la irrupción de la inteligencia artificial, la regulación del Espacio Europeo de Datos Sanitarios, la emergencia climática —con su impacto en la salud pública por olas de calor o eventos extremos— y la crisis de recursos humanos postcovid.
"Los médicos jóvenes estamos en las trincheras, dando respuesta a las necesidades de las poblaciones desde una perspectiva en el terreno", subraya Cerame. Para el facultativo, cuidar la salud física y mental de los profesionales es indispensable para preservar el futuro del sistema público.
"Si entre todos no empezamos a remar en una dirección de cierto cambio, probablemente esto pueda comprometer la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, y esto va a ser malo para todos", concluye Cerame, destacando que citas como la de Róterdam refuerzan el pacto intergeneracional de la profesión y ofrecen una visión de optimismo y colegialidad para responder a los grandes retos sanitarios.
Uno de los ejes conceptuales sobre los que ha girado la Asamblea ha sido la reafirmación de los principios éticos en situaciones adversas. Cerame ha destacado la trascendencia de reforzar la neutralidad médica en momentos de inestabilidad geopolítica. "Estamos en una situación con muchos conflictos bélicos a la puerta de nuestras sociedades, como la guerra de Ucrania y las amenazas híbridas en diversas partes del continente. El compromiso de la profesión médica debe ser estar siempre al servicio del ser humano y nunca de la barbarie".
En esta misma línea de defensa de los valores democráticos y colegiales, la delegación española y la Confederación Latinoamericana, Iberoamericana y del Caribe de Órdenes Médicas (Confemel) mostraron su firme condena a la situación actual en Nicaragua. Tras el cierre de la orden médica por parte del régimen nicaragüense y el consecuente exilio de numerosos profesionales, la Asamblea dio voz a los facultativos represaliados. Cerame subrayó que se prevé un posicionamiento "muy enérgico de condena para apoyar a los compañeros que no tienen facilidades para hablar en su país por miedo a las represalias".