Serafín Pinto, secretario de acción social de SAE
Los técnicos en farmacia reclaman un reconocimiento homogéneo y que actualice sus funciones: "Hay días que no llegamos"
Se trata de una categoría profesional que no está implantada en todas las comunidades autónomas y expuesta a una constante transformación que desde el sector no ven lo suficientemente reconocida
Y además: La última barrera de los TCAE: grado superior y reconocimiento profesional
Detrás de cada paciente que recoge o al que se le administra su medicación en un hospital hay un proceso logístico y de preparación que es posible gracias a la labor de un perfil profesional en expansión en el sistema sanitario: los técnicos en farmacia. A pesar de la creciente demanda profesional en este campo, el reconocimiento a esta figura dista de ser homogéneo en España, habiendo comunidades autónomas donde aún no se ha implantado esta categoría.
Además de la dispensación, estos profesionales llevan a cabo labores de apoyo a los servicios de farmacia hospitalaria y asistencia a los pacientes, desde el control de existencias a la formulación magistral. Se trata de una labor que, según apunta Serafín Pinto, como profesional con años de experiencia en este campo, requiere de una constante actualización formativa. Los cambios de aparataje, los métodos de administración o los principios activos emplazan a estos técnicos a estar en permanente cambio. Aunque frecuentemente reciben formación de los propios hospitales y compañías suministradoras de fármacos, Pinto reconoce la necesidad de ampliar esa “formación específica”.
"Es un trabajo bonito y vocacional, pero altamente exigente y agotador", recalca en conversación con Redacción Médica al tiempo que subraya la necesidad de visibilizar la labor de estos profesionales. "Aunque trabajamos en servicios internos y cerrados al público general, detrás de cada fármaco y de cada tratamiento dispensado en el hospital hay un técnico de farmacia preparado que garantiza la seguridad del paciente".
Sin embargo, esta labor se enfrenta con una falta de reconocimiento profesional que desde el colectivo tratan de revertir. Los técnicos de farmacia ponen sobre la mesa tres reivindicaciones centrales: actualización formal de sus funciones, aumento de las plantillas y reclasificación profesional. Esta última es una batalla que comparten con otros técnicos sanitarios, avivada en los últimos meses con la negociación del Estatuto Marco y con un incierto futuro por el adelanto electoral. La entrada incesante de la innovación farmacéutica les aboca ante un ecosistema profesional en constante transformación, por lo que pone el foco que se reconozcan adecuadamente sus funciones. "Aparte de actualizar las funciones, pedimos un aumento de plantilla: hay días que no llegamos", reclama Pinto.
Respecto a su falta de reconocimiento, el técnico apunta que los técnicos en Farmacia son un campo de reciente aparición, que ha venido a asumir funciones que tradicionalmente ejercían los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, como es su caso. Tras años en el servicio de farmacia hospitalaria del Hospital de La Axarquía de Málaga, Pinto es actualmente secretario de acción social del Sindicato de Técnicos de Enfermería (SAE). Ambos colectivos guardan una estrecha relación en base a este proceso de reconfiguración que afrontan los servicios, por lo que desde este sindicato han querido sumarse a sus reivindicaciones en el día dedicado a estos técnicos, que se conmemora este 17 de octubre.
A la espera de un grado superior
Fuera de los hospitales, Campos apunta que la profesión también está experimentando un auge. La demanda de profesionales en farmacia comunitaria es creciente y en esta área, el representante de SAE apunta que el reconocimiento de los pacientes es mayor: “La gente acude a su farmacia de barrio por la confianza y busca a su profesional de referencia”.
Aunque comunidades como Andalucía han avanzado decididamente en la incorporación y reconocimiento de la figura del técnico de farmacia, en otras regiones la implantación sigue siendo deficiente. Desde el colectivo están reclamando a las respectivas administraciones autonómicas la creación de bolsas de trabajo públicas específicas que garanticen la contratación de personal titulado adecuadamente preparado.
En esta línea, piden ir más allá e implantar una formación de grado superior, donde se permita una especialización en farmacia hospitalaria. Una iniciativa en la que ya ha trabajado el Ministerio de Educación a través de un borrador para establecer esta formación. Sin embargo, a pesar de que desde el sector veían esta propuesta con buenos ojos, siguen a la espera de ratificarlo.