Aurora Araújo, actual decana en funciones del CPFCM, encabeza 'Fisioterapia: Presente y Futuro'.

Aurora Araújo, actual decana en funciones del CPFCM, encabeza 'Fisioterapia: Presente y Futuro'.

Profesionales

"Queremos un Colegio que facilite la vida profesional del fisioterapeuta, no que añada dificultades"

Aurora Araújo, que aspira a la reelección con 'Fisioterapia: Presente y Futuro', propone avanzar en digitalización y planificación de plantillas

Y además: El Colegio de Fisioterapeutas de Madrid encara la recta final electoral con tres candidaturas

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Aurora Araújo, decana en funciones del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid y candidata a la reelección por Fisioterapia: Presente y Futuro, presenta un programa centrado en la digitalización de la institución, la defensa frente al intrusismo y la planificación de plantillas según las necesidades asistenciales. En una entrevista con Redacción Médica, Araújo reivindica la gestión desarrollada durante sus ocho años al frente del Colegio y apuesta por aprovechar esa experiencia para mejorar los servicios al colectivo. Propone avanzar hacia un modelo integral de gestión digital que reduzca la carga administrativa para los colegiados y facilite el seguimiento de las comunicaciones sobre posibles casos de intrusismo. También asegura que existen negociaciones "muy avanzadas" para incorporar la Fisioterapia al Consejo de Administración del Sermas y defiende dimensionar las plantillas conforme a las necesidades reales de la población.

Las elecciones del próximo 17 de octubre renovarán la Junta de Gobierno para el período 2026-2030, con otras dos candidaturas en liza: Ana Herrero de Hoyos, que encabeza Fisioterapia 360º, y José María Pérez Redondo, al frente de IAM Fisioterapia. Frente a las propuestas de sus rivales, Araújo reclama rigor y defiende una modernización con objetivos claros: "Queremos un Colegio que facilite la vida profesional, no que añada dificultades".

Su programa propone una mayor digitalización y simplificación de los trámites más habituales para el colegiado. Siendo actualmente decana en funciones, ¿qué obstáculos han impedido agilizar estos trámites hasta ahora y por qué será diferente en los próximos años?

Llevamos haciendo mejoras en la web del Colegio desde hace ocho años. Y sabemos que es un recorrido sin final para responder a los avances tecnológicos. Además, durante este tiempo hemos trabajado en la modernización del Colegio, como digitalizar todos los fondos documentales del Colegio, pero también hemos tenido que atender prioridades sobrevenidas. Ahora bien, no quiero utilizar esas circunstancias como excusa, porque quienes asumimos responsabilidades tenemos que reconocer que siempre existen aspectos mejorables, y la digitalización es uno de ellos. Por otro lado, la transformación digital no consiste únicamente en incorporar herramientas tecnológicas, sino en revisar los procedimientos y eliminar burocracia innecesaria, pero por supuesto respetando el marco normativo actual y el que se prevé mas adecuado para herramientas como las basadas en uso de IA. ¿Qué será diferente en la próxima legislatura? Nuestra propuesta, ahora que hemos alcanzado grandes mejoras sobre lo que nos encontramos al llegar a la Junta de Gobierno, es dar un gran salto adelante, pasar de actuaciones de modernización puntuales a un modelo integral de gestión digital, de manera que el colegiado dedique menos tiempo a relacionarse administrativamente con su Colegio y obtenga mejores resultados.

Y hay algo que considero fundamental: la experiencia no debe servir para justificar lo que todavía no hemos conseguido, sino para saber mejor cómo conseguirlo. Queremos un Colegio que facilite la vida profesional, no que añada dificultades, y en esa línea llevamos trabajando mucho tiempo. Para eso sirve la propuesta que nosotros realizamos. Cambiar por cambiar, como sugieren las otras candidaturas, carece de sentido si no sabes a dónde quieres llegar. También me gustaría recordar que hemos puesto en marcha una aplicación que facilita esa relación del colectivo con el Colegio, o que la transparencia es absoluta ahora, con toda la información disponible a través de nuestra web.

"La experiencia no debe servir para justificar lo que todavía no hemos conseguido, sino para saber mejor cómo conseguirlo"

El intrusismo sigue siendo una preocupación constante del colectivo. Para hacerle frente, plantea reforzar la actuación y crear un canal claro para comunicar casos y hacerles seguimiento. ¿Considera que las vías de denuncia actuales han sido insuficientes o poco transparentes para los colegiados?

El intrusismo profesional es una preocupación que afecta tanto a la seguridad de los pacientes como a los derechos de los profesionales que ejercen conforme a la legislación vigente. Solo refiriéndome al año pasado, aumentaron un 27,5% los casos gestionados desde el Colegio, en línea con el crecimiento de los ejercicios anteriores. Y las sanciones de la Administración se han incrementado de manera exponencial en los últimos años. Hemos avanzado más que nunca en este aspecto, aunque quede camino por recorrer. Pero debemos distinguir dos cuestiones: la existencia de mecanismos para comunicar posibles irregularidades y la percepción que tiene el colegiado sobre la respuesta que recibe.

Ahora queremos avanzar hacia un sistema más accesible, trazable y transparente, que permita conocer el estado de las comunicaciones dentro de los límites legales y de confidencialidad. También debemos ser claros: el Colegio no puede sustituir a la inspección sanitaria, a las administraciones competentes ni a los tribunales. Pero sí puede ejercer con firmeza sus atribuciones, colaborar con esas instituciones y exigir respuestas cuando corresponda. En este sentido, necesitamos la colaboración del colectivo para denunciar todas las iniciativas que lo merezcan. Tenemos que implicarnos todas y todos, para aumentar la eficacia y el alcance de las acciones del Colegio.

Además, defender la profesión no es únicamente denunciar; es prevenir, informar, actuar y rendir cuentas de lo que hacemos.

Puesto que las necesidades formativas varían mucho, ¿cómo garantizarán que la oferta cubra especialidades minoritarias pero necesarias?

Precisamente, porque conocemos la diversidad de nuestra profesión, entendemos que la formación continuada no puede organizarse exclusivamente atendiendo a la demanda mayoritaria o al número potencial de alumnos. Hay ámbitos de ejercicio que reúnen a menos profesionales, pero que tienen una enorme relevancia clínica, científica y social. Pienso, por ejemplo, en determinadas áreas de la fisioterapia pediátrica, cardiorrespiratoria, neurológica, oncológica o de atención a pacientes de especial complejidad. Y el Colegio, hasta ahora, trabaja para todo el colectivo, no solo para una parte de la Fisioterapia.

Nuestra propuesta contempla diseñar itinerarios formativos con participación de los profesionales de cada ámbito, apoyándonos en sociedades científicas, universidades, grupos de trabajo y expertos clínicos. Queremos combinar una oferta transversal, accesible para todos, con formación específica que responda a necesidades menos frecuentes, pero igualmente importantes, así como aquellas basadas en el refuerzo a los y las fisioterapeutas que emprenden y necesitan herramientas no clínicas para tener modelos de negocio mas sostenibles.

Y siempre, como el Colegio ha hecho durante los ochos años que he sido decana hasta ahora, con una oferta formativa bonificada, que finalmente no tiene coste para nuestras personas colegiadas, un cambio que hemos introducido en beneficio de los fisioterapeutas madrileños y que vamos a mantener. La formación colegial debe responder a las necesidades de la profesión, no únicamente a la rentabilidad de cada actividad formativa. En cuanto a los nuevos egresados, estamos desarrollando acciones de bienvenida desde hace tiempo, que queremos reforzar. Nunca es posible atender todos los retos a la vez. En este sentido, el programa de acogida tendrá una finalidad complementaria: acompañar al profesional desde su incorporación al Colegio, orientarle sobre sus obligaciones, sus derechos y sus posibilidades de desarrollo.

Y me gustaría destacar que, para estrechar vínculos entre nuestro colectivo, hemos creado el Día de la Persona Colegiada, que va registrando una mayor asistencia cada año. Además, hemos incluido en esa fecha la entrega de Ayudas y Premios a la Investigación, y el homenaje a las personas que se jubilan, dándole una mayor relevancia y reconocimiento al trabajo de nuestras compañeras y compañeros.

Destacan que “una profesión mejor comprendida es una profesión mejor defendida” y proponen además del plan de comunicación anual con objetivos medibles implementar mejores herramientas de escucha activa de compañeros y ciudadanía. ¿Qué metas específicas o indicadores de éxito se han marcado para evaluar la mejora en el reconocimiento social del fisioterapeuta?

¿Qué es una profesión mejor comprendida?: por ejemplo, que, a través del evento que hemos realizado con motivo del Día Mundial de la Fisioterapia hayamos impactado a una audiencia total de más de 17 millones de personas, a través de las noticias que emiten los medios de comunicación, más allá de quienes pasaron por nuestro montaje. Del mismo modo, consiste en realizar campañas publicitarias, como estamos haciendo, dirigidas a la población general, para facilitar que contacten con fisioterapeutas colegiados.

Hemos logrado que el Colegio tenga una presencia frecuente en televisiones, medios escritos y radio. Ya trabajamos con un plan de comunicación anual y con objetivos. También hemos realizado un Estudio de Investigación de Marca, para conocer la visión que tienen de la Fisioterapia diferentes públicos e identificar áreas de mejora. En el Colegio no hemos parado de analizar y de medir, para poder avanzar de una manera sólida y rigurosa, y así nos proponemos seguir haciéndolo. Pero durante mucho tiempo hemos asociado la comunicación profesional a la visibilidad y creo que debemos dar un paso más: no basta con que se hable de fisioterapia; importa qué se dice, cómo se entiende y qué consecuencias tiene para los ciudadanos. Por eso proponemos aumentar indicadores cualitativos, no solo los cuantitativos ya existentes como se ve en las memorias y los sellos de calidad, que vayan más allá del número de publicaciones o de seguidores en redes sociales. Medir, especialmente, la evolución del conocimiento ciudadano sobre nuestras competencias.

También considero importante analizar nuestra capacidad para introducir la fisioterapia en debates relacionados con la prevención, la cronicidad, la discapacidad, el envejecimiento, la autonomía funcional y la sostenibilidad del sistema sanitario. Llevamos años trabajándolo, sí, pero vamos no paramos de identificar puntos de mejora. Respecto a nuestra comunicación, seguiremos estableciendo una evaluación inicial, fijando objetivos anuales verificables y publicando los resultados para comprobar si las acciones desarrolladas producen cambios reales. Porque conseguir reconocimiento social no consiste únicamente en mejorar nuestra imagen. Significa que la población comprenda cuándo necesita fisioterapia, qué puede esperar de un fisioterapeuta y cuál es nuestro valor dentro del sistema sanitario. Queremos pasar de medir cuánto comunicamos a medir qué conseguimos con nuestra comunicación.

Incluye entre sus objetivos la reflexión profesional sobre inteligencia artificial y salud digital. ¿Qué papel proactivo debe jugar el Colegio para evitar que la IA deshumanice la atención clínica o invada competencias propias del fisioterapeuta?

La inteligencia artificial es una realidad que ya está transformando la asistencia sanitaria. Y los colegios profesionales no podemos limitarnos a observar cómo sucede. Debemos contribuir activamente en su desarrollo, evaluación e incorporación responsable a la práctica clínica. De hecho, nuestro Colegio ya participó en el primer consenso sobre asistentes conversacionales en salud, que impulsamos durante el Congreso del Dolor que organizamos el año pasado. Unimos a representantes de profesionales sanitarios, pacientes, comunicadores y expertos en inteligencia artificial (IA) Generativa. En el documento final solicitamos que estos chatbots inteligentes transparenten sus fuentes e intereses, den información veraz, sean empáticos y respeten la privacidad del paciente, entre otros requisitos. Es decir, que el Colegio se encuentra en la vanguardia.

La IA puede ayudarnos a gestionar información, optimizar procesos, apoyar determinadas decisiones y mejorar la eficiencia de los servicios. Pero debemos establecer límites claros: la responsabilidad clínica, el razonamiento profesional, la valoración individualizada y la relación terapéutica no pueden quedar subordinados a una herramienta tecnológica. El Colegio debe promover formación específica, elaborar recomendaciones de buenas prácticas, colaborar con expertos en ética y protección de datos y participar en los espacios donde se definan las condiciones de utilización de estas tecnologías. También debemos vigilar que las herramientas digitales no se presenten como sustitutos de actuaciones sanitarias que requieren profesionales cualificados, sin evidencia suficiente o sin las garantías legales correspondientes.

Y quiero subrayar algo: la humanización no es incompatible con la tecnología. Bien utilizada, puede liberar tiempo de tareas administrativas para dedicarlo a lo verdaderamente importante: las personas. No se trata de elegir entre tecnología y humanización. Se trata de conseguir que la tecnología esté al servicio de una atención más humana, segura y eficaz.

Promete aumentar el número de encuentros periódicos por ámbitos de ejercicio y consultas abiertas antes de tomar decisiones relevantes. ¿Serán estas consultas abiertas de carácter vinculante para la Junta Directiva a la hora de marcar la hoja de ruta de la institución?

Creo profundamente en la participación, pero también en la responsabilidad que supone gobernar una institución. Debemos distinguir entre escuchar, consultar y adoptar decisiones que, conforme a nuestros Estatutos, corresponden a determinados órganos colegiales. En esta campaña nos estamos encontrando con dos candidaturas que están lanzando informaciones inciertas y otras que demuestran un gran desconocimiento de lo que es, lo que puede hacer y lo que no puede hacer el Colegio. No sé qué es peor, si apoyar una campaña electoral en informaciones inexactas o hacerlo presentando una candidatura con un programa que no se ha tomado la molestia de conocer la Institución. Cuando nuestra profesión está enfrentando retos muy importantes, lo que necesitamos es rigor, seriedad. La Fisioterapia no está para ocurrencias, que pueden echar por tierra el trabajo que estamos realizando a nivel nacional desde hace años para lograr especialidades, alcanzar el nivel A1, para obtener mejoras en los convenios colectivos a través de los agentes sociales, etc.

Y, en el terreno de la participación, se están lanzando promesas que no se van a poder cumplir. Por eso, no sería responsable prometer que todas las consultas serán vinculantes cuando existen competencias y procedimientos que debemos respetar.

Lo que sí quiero garantizar es que la participación ya es y será real; que las consultas, en la medida de lo posible, se realizarán antes de adoptar las decisiones; y que sus resultados tendrán consecuencias en la definición de nuestras prioridades como es cada vez que nos llega un mensaje a la institución actualmente. Una cuestión importante que hemos logrado desbloquear es el voto telemático en las futuras elecciones y en las asambleas. No entendemos por qué otras candidaturas han tratado de frenar ese avance, pero por fin está contemplado en los nuevos Estatutos que hemos aprobado. Esa herramienta va a facilitar de manera enorme la participación de nuestro colectivo en la vida del Colegio.

Además, considero fundamental establecer mecanismos de devolución: explicar qué propuestas se incorporan, cuáles no y por qué. E insisto: en aquellas cuestiones en las que jurídicamente resulte posible establecer procedimientos de decisión vinculante, podremos valorar su utilización con las garantías correspondientes. Pero la participación no puede convertirse en un ejercicio de apariencia ni en una herramienta que se active únicamente cuando convenga a quienes gobiernan. Escuchar no significa renunciar a decidir. Significa tomar mejores decisiones y asumir la responsabilidad de explicarlas.

También proponen mantener una relación estable con las administraciones sanitarias y educativas, elaborando propuestas sobre planificación de plantillas y ratios. ¿Cuáles son los ratios de fisioterapeutas por habitante que consideran innegociables para el Sermas?

Creo que sería poco riguroso establecer una cifra única de fisioterapeutas por habitante y presentarla como una solución válida para todos los niveles asistenciales. Las necesidades de fisioterapia de una población no dependen exclusivamente de su número de habitantes. También influyen el envejecimiento, la prevalencia de enfermedades crónicas, la discapacidad, la dependencia, la complejidad clínica y la cartera de servicios que debe garantizarse.

Además, no podemos aplicar los mismos criterios de planificación a Atención Primaria, hospitalización, unidades de críticos, rehabilitación ambulatoria, salud mental o atención sociosanitaria. Dicho esto, hemos tendido puentes con distintas consejerías de la Comunidad de Madrid para aumentar el número de fisioterapeutas dentro de la Sanidad Pública, que, en mayor o menor medida, es insuficiente aún en todas las áreas. Pero gracias a esta colaboración hemos logrado que en los últimos 6 años se hayan convocado más oposiciones que en los años anteriores. Eso es trabajo eficaz, en lugar de improvisar, como están haciendo otras candidaturas en sus mensajes.

Nuestra propuesta es trabajar para que el Sermas disponga de una planificación de recursos humanos basada en necesidades asistenciales, actividad, complejidad, resultados en salud y criterios de equidad territorial. ¿Cómo lo vamos a hacer? Alcanzando un puesto en el Consejo de Administración del Sermas para la Fisioterapia, por ejemplo, y tenemos negociaciones muy avanzadas. Queremos defender estándares de dotación específicos para cada ámbito, construidos a partir de evidencia disponible, análisis de cargas de trabajo y comparación con modelos organizativos de referencia. Eso es actuar con la seriedad y el rigor que necesita nuestra profesión en estos momentos. Lo que considero verdaderamente innegociable es que la fisioterapia deje de dimensionarse exclusivamente en función de disponibilidades presupuestarias históricas y pase a planificarse conforme a las necesidades reales de la población. No queremos defender una cifra por defenderla. Queremos defender las plantillas que sean necesarias para garantizar una atención accesible, segura y de calidad.

Y eso exige propuestas técnicas sólidas, interlocución institucional y capacidad para negociar con argumentos.

"Queremos defender las plantillas que sean necesarias para garantizar una atención accesible, segura y de calidad"

Por último, plantean mejorar los criterios claros y públicos que se utilizan para el apoyo a proyectos de investigación de colegiados. ¿Tienen previsto incrementar la partida presupuestaria actual destinada a becar y financiar esta producción científica madrileña?

La investigación es una de las herramientas fundamentales para fortalecer nuestra profesión, mejorar la práctica clínica y justificar ante las administraciones el valor de nuestras intervenciones. Por eso consideramos que el apoyo colegial a la investigación debe tener continuidad. Y se deben mantener la transparencia y unos criterios de evaluación conocidos previamente por todos los colegiados, como venimos haciendo. El Colegio ha dedicado el último año cerca de 120.000 euros a fomentar la investigación en fisioterapia, a través de diferentes ayudas y premios. Una cantidad, por cierto, exponencialmente mayor de la que se venía invirtiendo en etapas anteriores. Y, si los colegiados depositan en nosotros su confianza, impulsaremos esa aportación, en función de las disponibilidades económicas.

Pero nuestra propuesta no se limita a la financiación. Queremos favorecer también el asesoramiento metodológico, la colaboración entre profesionales, la transferencia de conocimiento y la difusión de resultados que puedan incorporarse a la práctica asistencial. Ahora, tan importante como cuánto dinero se destina es cómo se distribuye, con qué criterios se adjudica y qué resultados produce. También queremos prestar especial atención a quienes investigan desde la práctica clínica cotidiana, porque sabemos que muchas iniciativas valiosas nacen en centros asistenciales donde no siempre existen estructuras consolidadas de investigación.

Investigar no debería ser un privilegio reservado a quienes disponen de más recursos, sino una oportunidad para cualquier fisioterapeuta con una buena pregunta y un proyecto riguroso. Nuestro próximo objetivo es que el Colegio no sea únicamente una institución que concede ayudas, sino un verdadero facilitador de la investigación y del desarrollo científico de la fisioterapia madrileña.