Profesionales sanitarios / Imagen de Envato
El ascenso de los precios sanitarios palidece ante el encarecimiento de vivienda o transporte
El IPC de productos y servicios para la asistencia de las personas presenta una subida controlada en el mes de septiembre.
Y además: El precio de los medicamentos se dispara un 2%, la mayor subida en dos años
El coste de vida no deja de subir. El encarecimiento del combustible a raíz de las tensiones internacionales eleva el precio de bienes y servicios, como bien señalan los marcadores económicos. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantiene en alza en el mes de septiembre y avanza un 4,9 por ciento respecto al mismo mes el año anterior. Sin embargo, dentro del ascenso generalizado, las cuantías relativas a sanidad son las que menos crecen en el noveno mes del año.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios sanitarios se sitúan entre los que menos han avanzado en septiembre. Su crecimiento en comparación con el mes anterior es mínimo (0,1 por ciento), a la vez que su variación anual es la segunda más controlada (2 por ciento) entre los distintos sectores analizados, tan solo por delante del coste de muebles y artículos para el hogar. No hay que olvidar que existen ámbitos como el transporte o la vivienda y electricidad que se han encarecido un 10,5 y un 7,2 por ciento, respectivamente en 2026.
Por comunidades autónomas, el coste sanitario se dispara en Melilla, con una diferencia del 4,9 por ciento respecto a septiembre de 2025. Le siguen Cantabria (3,5 por ciento) y Murcia (3,2 por ciento). Por su parte, Navarra (0,6 por ciento), Cataluña (1,2 por ciento) y Baleares (1,4 por ciento) son los territorios en los que menos ha escalado el IPC en materia de sanidad en comparación con el año pasado. En caso de analizar el crecimiento mensual, Melilla vuelve a liderar con un encarecimiento del 0,9 por ciento, mientras que el precio se abarata un 0,7 por ciento en La Rioja.
Los servicios asistenciales mantienen su revalorización
En cuanto a los subgrupos de índole sanitaria tratados por el INE, dos de ellos manifiestan una subida en septiembre. Se trata de los servicios de cuidados ambulatorios y los servicios de cuidados hospitalarios, que notifican un ascenso del 0,2 por ciento y el 0,1 por ciento desde agosto de 2026, respectivamente. Difiere el precio de los medicamentos y los productos sanitarios, que ha descendido un 0,1 por ciento en el último mes.
No obstante, las tres divisiones abordadas presentan una creciente carestía en términos anuales. Desde septiembre de 2025, el coste de los medicamentos y los productos sanitarios ha avanzado un 0,6 por ciento, el de los servicios de cuidados ambulatorios, un 2,8 por ciento, y el de los servicios de cuidados hospitalarios, un 3,2 por ciento.
En caso de afinar el análisis de los precios sanitarios, se observa que los dispositivos de prevención y protección son los que más se han encarecido desde agosto, un 0,5 por ciento. También asciende el coste de los bienes incluidos bajo el espectro de otros servicios dentales ambulatorios (0,3 por ciento), los servicios de cuidados de larga duración ambulatoria (0,2 por ciento), los servicios de diagnóstico por imagen y servicios de laboratorio médico (0,1 por ciento), los servicios de asistencia curativa y de rehabilitación hospitalarios (0,1 por ciento) y ambulatorios (0,1 por ciento) y los servicios dentales preventivos (0,1 por ciento). Por su parte, los servicios de cuidados de larga duración hospitalarios, los medicamentos y vacunas y otros servicios de cuidados preventivos se mantienen estables, mientras que los productos de apoyo a la movilidad se abaratan un 0,6 por ciento, los empleados para la visión, un 0,3 por ciento; los usados para tratamiento de uso personal, un 0,3 por ciento, y aquellos dedicados a la audición, un 0,1 por ciento.
Hay que destacar que a nivel interanual, buena parte de las subclases señaladas aumentan su coste, especialmente los servicios dentales ambulatorios (3,1 por ciento). No obstante, también se detecta una caída importante del precio de los dispositivos de tratamiento para uso personal (0,8 por ciento) y de los productos de apoyo a la visión (0,6 por ciento).