Susana Losa, responsable de aula hospitalaria de Pediatría y Lorena Valle, maestra del aula hospitalaria de la Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil. Ambas del Clínico de Valladolid.
El aula como refugio: la coordinación médica y docente que devuelve la 'normalidad' a los niños ingresados
Profesionales sanitarios y docentes cuentan su experiencia en las aulas hospitalarias
Si bien los hospitales son establecimientos para diagnosticar, tratar y cuidar a las personas, abarcan mucho más que eso. Ahí, donde a veces solo vemos ciencia, se forjan espacios que ofrecen un poco de 'normalidad' en la vida de los pacientes. Precisamente eso son las aulas hospitalarias, universos educativos adaptados para ofrecer atención escolar a niños, niñas y adolescentes mientras están ingresados.
El trabajo académico va ligado a la atención sanitaria, con una comunicación directa y constante entre el personal docente y el equipo de profesionales sanitarios. Así también lo destaca Esther Cabañes, enfermera y supervisora del área de Cuidados Pediátricos en el Hospital 12 de Octubre, quien detalla que trabajan en conjunto para darle "esa atención integral al niño que está hospitalizado", es decir, no solo "tratarle de la enfermedad", sino también contribuir con su desarrollo educativo.
Esta coordinación permite desde adaptar cierto tipo de tratamientos, hasta atender cualquier incidencia que se pueda presentar. "Los profesores saben que si hay algún problema con algún tipo de infusión, enseguida llaman al control y están en contacto con los profesionales sanitarios. En el caso de que, por el estado del niño, no pueda ir al aula, acuden a sus habitaciones", subraya.
En el 12 de Octubre, el aula está ubicada dentro de la Unidad de Pediatría, un requisito necesario en un centro hospitalario para contar con este servicio, además de tener hospitalización pediátrica de media o larga estancia.
Aula hospitalaria en Castilla y León
Las aulas hospitalarias están implementadas en todas las autonomías. En el caso de Castilla y León, el Hospital Clínico Universitario de Valladolid cuenta con una de ellas. Consuelo Sánchez Maestro, jefa de la Unidad de Enfermería de Pediatría, lleva en el puesto desde abril, aunque estuvo previamente cuatro años en la Unidad de Pediatría. Desde su experiencia, la buena "conexión y coordinación" que existe con la profesora de la unidad, les permite mantener la organización sanitaria dentro del aula. "Organizamos todas las mañanas con el tipo de pacientes que tenemos. Ella organiza su sesión diaria de trabajo. Hay niños que pueden ir al 'cole', hay otros que están aislados que atiende en la habitación", relata.
Consuelo Sánchez, jefa de la Unidad de Enfermería de Pediatría del Clínico de Valladolid.
De esa forma se intenta "dar cobertura" a todos los niños ingresados y que están en condiciones de recibir escolarización. "Es una manera también de continuar esa actividad normal de su día a día", enfatiza Sánchez, y de "tenerles entretenidos". En cuanto a la atención de la salud, hay una "coordinación total" para la medicación o para enfrentar incidencias. "Cualquier cosa que necesitamos nosotros, cualquier cosa que necesita ella, estamos totalmente conectados", resalta.
Educación desde la hospitalización
En el aula hospitalaria del Hospital 12 de Octubre se atiende anualmente a más de 1.500 pacientes diferentes. Los profesores llegan cada mañana y son los profesionales sanitarios quienes les entregan un listado de los niños y niñas que están ingresados en ese momento y que pueden recibir escolarización. A partir de ahí, inicia la organización. "Aquellos niños que tienen la capacidad de moverse, se vienen a clase y están con nosotros toda la mañana. A los que no, se les atiende en la habitación", explica Miguel Baena Recio, profesor y coordinador de la Unidad de Hospitalización de Psiquiatría Infanto-Juvenil.
Si el menor pasa más de tres noches hospitalizado, los profesores contactan con sus centros escolares para dar continuidad a lo que están haciendo en el colegio o en el instituto. En el caso de los exámenes, tienen la posibilidad de hacerlos allí si su estancia es larga. Esto aplica también para pacientes que lleguen desde otras comunidades autónomas o incluso desde otros países. "En las estadísticas que hacemos mensualmente, reflejamos que es un alumno de otra comunidad o de otro país", señala Baena.
Profesores de la Unidad de Hospitalización de Psiquiatría Infanto-Juvenil del 12 de Octubre.
En tanto, en el Hospital Clínico de Valladolid, la profesora responsable de la parte educativa del aula hospitalaria de Pediatría es Susana Losa Posadilla. "Son niños que cuando están de larga estancia se vuelcan muchísimo a los estudios porque es lo que más les acerca a su normalidad y la persona que está aquí es su referente, la que está en contacto con su cole o con su instituto y que les va a ayudar a sacar el curso, independientemente del diagnóstico que tengan", precisa en diálogo con este periódico.
De esa experiencia del día a día, destaca: "Hay que hacerles felices". Una premisa "fundamental" para ella. "Yo siempre lo digo, los alumnos aquí en el hospital, en un colegio o un instituto, son el futuro y hay que cuidarlos", señala. En dicha aula pediátrica atiende entre 400 y 500 pacientes al año en edad escolar obligatoria, llegando a tener a niños de educación infantil, primaria y secundaria al mismo tiempo. Incluso de bachillerato. Aunque sus días están marcados por la incertidumbre de no saber a cuántos tendrá, la experiencia le ha servido para adaptarse y entender que es el "punto de normalidad" de todos ellos y su contribución importante para su desarrollo.