El Ministerio niega falta de actividad sanitaria de Leire Pajín en sus cien primeros días
Ante las críticas de la oposición sobre su desconocimiento de la materia y las quejas de los sindicatos, que sienten que ha relegado a Sanidad en favor de Igualdad
Si Trinidad Jiménez aterrizó en el Paseo del Prado con la locura pandémica de la gripe A, Leire Pajín tampoco entró en su despacho con demasiada tranquilidad. Aceptó la cartera con un Pacto por la Sanidad recién roto y cierta suspicacia del sector sanitario sobre su valía para el cargo. En la toma de posesión pidió “una oportunidad” a los que “no la conocían”, pero repasando sus 100 días de gestión, parece que no han sido demasiado pacientes. A nivel personal tampoco se ha librado de comentarios malintencionados: desde los insultos del alcalde de Valladolid a las críticas por usar las pulseras fraudulentas Power Balance, motivando incluso que un grupo pidiera su dimisión en Facebook horas después de su investidura.
Críticas de oposición y sindicatos
Su ignorancia sobre el terreno sanitario ha sido el arma más utilizada por la oposición política. Dolores Pan, portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad del Senado le ha emplazado a “dejarse de fotos y marketing y trabajar las horas que haga falta para rectificar la deriva en la que ha puesto el PSOE a la sanidad española”. En esta línea, Ana Pastor, vicepresidenta segunda del Congreso le espetó que “a este Ministerio hay que llegar aprendido, sobre todo en tiempos de crisis”. La portavoz de CiU en la Comisión de Sanidad del Senado, Rosa Nuria Aleixandre, aseguró que “tiene un discurso muy triunfalista, no es sanitaria y se nota”. Críticas que llaman la atención teniendo en cuenta que su predecesora tampoco era una experta en estas lides y que de las dos legislaturas socialistas solo ha habido una voz especializada, la de Bernat Soria.
Los sindicatos sanitarios tienen la sensación de que ha relegado este ámbito a favor de las áreas de Política Social e Igualdad. Desde el Ministerio indican que la realidad es contraria y que “ha habido más actuaciones y actos relacionados con Sanidad” que con las otras dos carteras. Por otro lado, la herencia de Bibiana Aído ha traido más de un quebradero de cabeza a Pajín, con más de 70 mujeres asesinadas a manos de su pareja o ex pareja en 2010, cifra récord desde que se creó dicho Ministerio. En Política Social, los derechos de las personas con discapacidad y la Ley de Dependencia han marcado especialmente la repercusión mediática, siguiendo la estela de Trinidad Jiménez.
El secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Patricio Martínez, le recrimina que no haya “hecho ningún empeño por liderar el Pacto por la Sanidad, que se le ha muerto”. Martínez va más allá y apunta que “da la sensación de que a Zapatero, la Sanidad ni le ocupa ni le preocupa”. El secretario de la Federación Estatal de Sanidad y Sectores Sanitarios de Comisiones Obreras, Antonio Cabrera, llama la atención sobre el protagonismo del secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, "quizás porque ella conoce más la Igualdad y la Dependencia”. La secretaria general de Comunicación del sindicato de Enfemería Satse, María José García, también le ha achacado “estar más pendiente de Igualdad que de Sanidad”.