Hemiciclo del Parlamento Europeo

Hemiciclo del Parlamento Europeo / Imagen de Parlamento Europeo

Internacional

Estatuto del Cuidador, blindaje laboral y protección familiar: las recetas españolas para el nuevo Pacto Europeo

Idoia Mendía (PSOE), Rosa Estaràs (PP) y Margarita de la Pisa (Vox) analizan para Redacción Médica los retos de la dependencia en el panorama comunitario

Y además: Europa, ante el 'deber' de crear un polo de innovación sanitaria y blindar los hospitales frente a ciberataques

Publicada

En 2022, la Comisión Europea aprobó la Estrategia Europea de Cuidados, una iniciativa que busca garantizar unos servicios de calidad, asequibles y accesibles en un sector que transita a medio camino entre el núcleo familiar y la labor de los profesionales sanitarios. Ahora, cuatro años después, el Comité Económico y Social Europeo señala la actualización de este plan como una prioridad para el próximo 2027. Y no solo esto, también propone desarrollar un Pacto Europeo de Cuidados.

Entre los partidos españoles con representación en la Comisión Europea de Empleo y Asuntos Sociales (EMPL), PSOE, PP y Vox, hay unanimidad en la necesidad de blindar el derecho al cuidado. Sin embargo, hay discrepancias sobre las formas de hacerlo. Así, mientras el PSOE pone el foco en la necesidad de mejorar las condiciones laborales de quienes cuidan, el grupo parlamentario Vox aboga por volver a hacer a la familia el principal agente de cuidados. Por su parte, el Partido Popular incide en dignificar el sector mediante la creación de un Estatuto Europeo del Cuidador y defiende tratar los cuidados como una inversión económica y social, impulsando una verdadera corresponsabilidad

¿Cómo impulsar el Pacto Europeo de Cuidados?

En declaraciones a Redacción Médica, la eurodiputada socialista Idoia Mendía subrayaba la necesidad de avanzar hacia el reconocimiento de los cuidados como “un verdadero derecho subjetivo garantizado para todas las personas”. En este sentido, su grupo parlamentario celebra la decisión de la Comisión de impulsar el Pacto Europeo de Cuidados; además, insiste en que esto es también una oportunidad para revisar y reforzar la actual Estrategia Europea de Cuidados. Sobre esto último, apunta que “hay un importante margen de mejora, especialmente en el acceso a servicios de cuidados asequibles y de calidad, que respeten la autonomía de las personas y les permitan decidir cómo y dónde quieren ser cuidadas”.

Mientras, la mejora de las condiciones laborales es una de las grandes prioridades para las filas socialistas. Para lograrlo será fundamental no solo escuchar a los trabajadores del sector de la dependencia, sino también “combatir la economía sumergida, facilitando la regularización del empleo y garantizando los derechos laborales”. Además, pide que el Pacto Europeo de Cuidados no se quede en una declaración de intenciones. "Debe ir acompañado de financiación suficiente, compromisos concretos por parte de los Estados miembros y mecanismos de seguimiento que permitan evaluar los avances y garantizar su aplicación”, asegura.

También pone el foco en quienes asumen la responsabilidad de los cuidados familiares no remunerados. En este punto, reitera la importancia de avanzar en igualdad y corresponsabilidad. Esto implica atender a la perspectiva de género. “Los cuidados siguen recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres, lo que limita sus oportunidades laborales y económicas y repercute también en sus futuras pensiones”, afirma. En esta línea, Mendía defiende la importancia de reforzar las medidas de conciliación, fomentar un reparto más equilibrado de las responsabilidades entre hombres y mujeres y facilitar la participación de las mujeres en el mercado laboral.

Al respecto, la eurodiputada de Vox, Margarita de la Pisa, explica a este periódico que la postura de su partido es la de defender a la familia como principal agente de cuidados. “Pensamos que es la célula básica de la sociedad, donde hay la convivencia, y creemos que el sitio ideal donde se tienen que dar los cuidados es en la familia”, sostiene. Además, reconoce que les preocupa el avanzar hacia una estrategia de cuidados que no tenga en cuenta esta perspectiva. “Iría a una aplicación o una regulación que creemos que nos va a poner más difícil a las madres que queramos cuidar a nuestros hijos o a las familias que queremos cuidar de nuestros padres”, argumenta.

Reitera que están de acuerdo en que es necesario garantizar que toda persona que necesite cuidados los reciba. Sin embargo, aunque reclaman un buen ecosistema asistencial que garantice que los cuidados estén bien organizados, la prioridad para ellos está en la familia. “La prioridad es la organización de cada familia, de cada persona, pero que quien quiera dedicarse a los suyos lo haga. Que se entienda que, además, el cuidado entre nosotros, entre las personas que se conocen, entre las familias, los lazos naturales existen: es siempre deseable y mejor”, cuenta. No obstante, también admite que en Vox no tienen grandes esperanzas en poder integrar esta perspectiva en la estrategia.

Un Estatuto Europeo del Cuidador

Para Rosa Estaràs, eurodiputada del Partido Popular y ponente del reciente informe sobre la Estrategia Europea de los Cuidados aprobado en mayo por el Parlamento Europeo, el margen de mejora es amplio. "Este informe sitúa por primera vez los cuidados en el centro del proyecto europeo como motor de igualdad, cohesión social y competitividad", afirma a este medio.

Estaràs subraya que llegar a una situación de dependencia no puede significar enfrentarse a "listas de espera interminables", y advierte de que el punto de partida de España "no es bueno". En este sentido, recuerda que nuestro país transpuso la Directiva de Conciliación con casi tres años de retraso y con carencias en la retribución del permiso parental. "No basta con reconocer derechos sobre el papel; las familias tienen que poder ejercerlos", asevera.

En el ámbito comunitario, la propuesta estrella de los populares es la creación de un Estatuto Europeo del Cuidador. Tal y como afirma la parlamentaria, este instrumento reconocería el trabajo asistencial, remunerado y no remunerado, fijando normas mínimas comunes en toda la UE y garantizando que los cuidadores informales coticen en los regímenes de pensiones y Seguridad Social. Además, el PP pide que el futuro Pacto de 2027 incluya un plan europeo para familias monoparentales y formación específica para que las mujeres que interrumpieron su carrera por cuidar puedan reincorporarse al mercado laboral. Todo ello con una financiación sostenible a través de fondos como el FSE+, EU4Health y MRR, recordando que hay que "tratar los cuidados como una inversión, no como un gasto: cada euro invertido genera un retorno de al menos cuatro".

A estas directrices europeas, el PP suma medidas concretas para España, recogidas en su Ponencia Política de julio de 2025: la gratuidad de las escuelas infantiles de 0 a 3 años, ayudas para quienes eligen cuidar a sus hijos en casa o para contratar ayuda familiar, y un impulso a la teleasistencia, la ayuda a domicilio y la atención temprana para menores con discapacidad. En el ámbito laboral, los populares proponen una flexibilización mediante "bancos de horas" adaptados a cada sector.

En cuanto al reto demográfico, la eurodiputada asegura que en 2070 casi el 30 por ciento de los europeos tendrá 65 años o más, y que las personas dependientes pasarán de 30,8 millones en 2019 a 38,1 millones en 2050. Sin embargo, recalca que el sector "es también una oportunidad", ya que aporta el 11 por ciento del PIB de la UE y puede generar 8 millones de empleos adicionales. Ante este escenario, insiste en pasar "de una política de conciliación a una verdadera corresponsabilidad", ya que las mujeres dedican actualmente 22 horas semanales a estas tareas frente a las 9 de los hombres. "Reducir la brecha de cuidados es la vía más directa para cerrar la brecha salarial y la de pensiones. Cuidar no puede significar sacrificarlo todo", asegura.