Primer ministro británico, Andy Burnham
Reino Unido busca la 'cura' de la demencia con un plan que agiliza ensayos
Forma parte de una estrategia, dotada con 56 millones de euros, que busca, mediante la colaboración público-privada, mejorar la investigación en torno a esta enfermedad así como el desarrollo de nuevos tratamientos
Reino Unido planta cara a la demencia y lo hace con una ambiciosa partida presupuestaria que asciende a 48 millones de libras (56,7 millones de euros aproximadamente). El objetivo es seguir avanzando en el ámbito investigador relativo a este campo, fomentando la consecución de ensayos clínicos y acelerando el desarrollo de nuevos tratamientos para una enfermedad degenerativa que ya afecta a cerca de un millón de personas en el país.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha presentado este plan de inversión público-privada con el que espera situar a Reino Unido a la vanguardia mundial en la investigación de esta enfermedad neurológica. Del respaldo económico anunciado, 33 millones de libras (38,9 millones de euros) provendrán de las arcas del Gobierno a través del programa 'Barbara Windsor Dementia Goals'. A ellos habrá que sumar el capital aportado por las farmacéuticas Bristol Myers Squibb, GSK y Gates Ventures, como parte de una colaboración público-privada recogida bajo el paraguas de The BARBARA Alliance, una asociación sin ánimo de lucro que reúne por primera vez a entidades gubernamentales, la industria privada, el sector académico, organizaciones benéficas y a los propios pacientes.
Reclutamiento ágil en ensayos
La medida estrella de esta alianza consistirá en la creación de una plataforma única y coordinada que vinculará la investigación de datos de salud del Reino Unido con las capacidades logísticas de los ensayos clínicos. Lo cierto es que, en este sistema de salud, uno de los mayores cuellos de botella en la investigación de la demencia es la extrema dificultad para reclutar a suficientes participantes dispuestos a probar los tratamientos. Esta nueva infraestructura facilitará a los investigadores la búsqueda de candidatos adecuados y simplificará drásticamente el proceso para que ciudadanos de todo el país puedan participar en estudios médicos, acelerando así la llegada de terapias efectivas a los pacientes, tal y como anunciada el propio Ejecutivo en un comunicado.
Durante su intervención, Burnham fue categórico al afirmar que no existe ninguna razón por la que Gran Bretaña no pueda liderar el mundo en la búsqueda de nuevos tratamientos médicos. "La demencia es una enfermedad devastadoramente cruel, no solo para quienes la padecen, sino para las familias que los cuidan. Durante demasiado tiempo hemos aceptado la demencia como algo que hay que gestionar en la etapa final de la vida, en lugar de una enfermedad que podemos derrotar", ha declarado, optimista, hasta el punto de confiar en que sea el Servicio Nacional de Salud (NHS) quien logre el avance decisivo y "ofrezca la cura para la demencia que el mundo ha estado esperando".
Datos unificados
Paralelamente a esta inversión, se ha anunciado que la demencia será una de las primeras grandes prioridades del nuevo Health Data Research Service (HDRS), un compromiso central del Plan de Salud a 10 años y del Plan del Sector de Ciencias de la Vida del Gobierno. Respaldado con hasta 60 millones de libras provenientes del Gobierno y del Wellcome Trust, el HDRS unificará los datos del NHS y de las investigaciones de todo el país en un único sistema seguro. Gran Bretaña posee algunos de los datos de salud más potentes del mundo, pero actualmente se encuentran fragmentados en diferentes organizaciones; su unificación permitirá a los científicos entender mejor cómo se desarrollan las enfermedades y traducir los descubrimientos en tratamientos con mayor agilidad.
Precisamente hace unos días se daba a conocer el reto UKRI Dementia Challenge, un programa que probará nueve tecnologías innovadoras directamente en el NHS, incluyendo escáneres cerebrales más rápidos mediante inteligencia artificial y evaluaciones cognitivas remotas, con el fin de acelerar drásticamente los diagnósticos y mejorar los resultados de los pacientes. El ambicioso objetivo de este programa es garantizar que el 92 por ciento de las personas reciban un diagnóstico oficial en las 18 semanas posteriores a su derivación médica, lo que supondría un aumento extraordinario frente al 60 por ciento actual, escalando rápidamente aquellas innovaciones que demuestren funcionar en entornos reales.
Cambiar el rumbo de la demencia
Por su parte, la Secretaria de Salud y Atención Social, Yvette Cooper, hacía hincapié en el daño irreparable que esta enfermedad ha causado a las familias en todo el país y cómo la falta histórica de inversión ha sido un obstáculo crítico. "Esta inversión nos ayudará a cambiar el rumbo de la demencia, ayudándonos a acelerar el diagnóstico, impulsar la investigación y dar a más personas la oportunidad de participar en ensayos que podrían transformar sus futuros".
Las proyecciones oficiales indican que aproximadamente una de cada dos personas se verá afectada por la demencia a lo largo de su vida, ya sea padeciéndola directamente, actuando como cuidador no remunerado, o ambas cosas. Se estima que el coste anual de la demencia para el país supera los 42.000 millones de libras, recayendo la gran mayoría de estos gastos en la atención social y en los cuidados proporcionados por familiares y amigos, mientras que el coste directo para el NHS asciende a unos 5.000 millones de libras.