Asamblea de FEMS.

Asamblea de FEMS. / Imagen de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos.

Internacional

Los médicos europeos dan un paso más para blindar sus derechos: de la regulación de la huelga a retribuciones "justas"

Durante la cumbre celebrada en Rumanía se presentó un documento sobre condiciones laborales con el objetivo de llevarlo luego al Parlamento Europeo

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La Federación Europea de Médicos Salariados (FEMS) celebró su Asamblea General los días 2 y 3 de octubre de 2026 en Cluj-Napoca (Rumanía), un encuentro clave para el futuro de la sanidad en el continente donde se ha presentado oficialmente la nueva Declaración de Derechos Fundamentales de la Profesión Médica, documento al que ha tenido acceso Redacción Médica. Este trascendental documento europeo toma como inspiración parcial la propuesta elaborada por el Foro de la Profesión Médica de España, impulsada originalmente por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) con el objetivo de presentarla posteriormente ante el Parlamento Europeo.

La cita en tierras rumanas congregó a delegaciones y organizaciones médicas de toda Europa con el objetivo de dar respuesta a los desafíos estructurales que amenazan la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Entre los ejes prioritarios abordados destacaron la escasez de profesionales, las condiciones laborales, la irrupción de la inteligencia artificial en el acto médico y la necesidad de regular de manera justa las retribuciones y el derecho a la huelga. Una serie de peticiones similares a las que CESM hace para el Estatuto Marco en clave española.

Una aportación española para un marco europeo

España ha tenido una presencia clave en la Asamblea de FEMS. La organización europea ha dado luz verde a un decálogo y marco de referencia fundamentado en la propuesta del Foro de la Profesión Médica de España, canalizada a través de la demanda inicial de CESM.

La propuesta presentada se articula en torno a reivindicaciones clave como la autonomía clínica, que garantiza el ejercicio independiente libre de injerencias administrativas o económicas; la regulación de las jornadas y la conciliación, mediante una limitación efectiva de las horas continuadas para asegurar el descanso; la tolerancia cero ante la violencia, exigiendo marcos legales estrictos frente a cualquier agresión o acoso en el entorno laboral; y la protección de la salud laboral y psicosocial, reconociendo de forma explícita el desgaste emocional y la sobrecarga como riesgos profesionales prioritarios.

Un frente común ante la crisis de los sistemas sanitarios

Durante las jornadas de trabajo en Cluj, los debates evidenciaron que los problemas a los que se enfrenta el colectivo médico están interconectados. Asimismo, la Asamblea estableció un grupo de trabajo específico sobre el acto médico —que abordará los retos de la inteligencia artificial salvaguardando el juicio clínico— y abrió líneas de acción sobre la retribución justa y la regulación equilibrada del derecho a huelga para garantizar la sostenibilidad asistencial sin mermar la capacidad de protesta legítima.

Con la adopción de esta Declaración de Derechos Fundamentales, impulsada por el pulso sindical de propuestas como la de CESM en España, la profesión médica europea marca una hoja de ruta común para exigir a las autoridades públicas y sanitarias unas condiciones dignas que garanticen, en última instancia, la calidad asistencial del conjunto de la ciudadanía. La próxima reunión de FEMS, que se celebrará en abril de 2027, será en Alicante.