Mujer embarazada se sostiene la tripa.

Mujer embarazada se sostiene la tripa. Imagen de Envato

Internacional

El calor extremo eleva un 5% el riesgo de parto prematuro por cada grado de temperatura

La ONU alerta de que las altas temperaturas están agravando los peligros durante el embarazo y pide incorporar la salud materna a los planes climáticos

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Un informe advierte de las consecuencias negativas de las altas temperaturas en los embarazos y nacimientos. El calor extremo se está convirtiendo en una amenaza creciente para la salud de las mujeres embarazadas y de los recién nacidos. A partir de una encuesta internacional a 1.000 sanitarios de Australia, Brasil, India, Reino Unido y Zimbabue, cuyas respuestas ha recopilado Wellcome, se constata que el 73 por ciento de profesionales asegura haber observado un aumento de los casos o complicaciones relacionados con las altas temperaturas en mujeres embarazadas durante los últimos cinco años.

En el caso de la salud fetal y neonatal, el porcentaje asciende al 76 por ciento. Entre los participantes, hay obstetras, ginecólogos, matronas, enfermeros y otros especialistas implicados en la atención durante el embarazo, el parto y el período neonatal.

Además, el estudio recoge que el 98 por ciento de los encuestados ha atendido personalmente a una mujer embarazada cuya salud consideró que estaba afectada negativamente por el calor extremo, mientras que el 99 por ciento afirma haber hecho lo mismo con un bebé. Por su parte, el 81 por ciento está preocupado o muy preocupado por el hecho de que las altas temperaturas supongan un riesgo cada vez mayor para la salud materna, fetal y neonatal durante los próximos cinco años si no se adoptan más medidas.

Mayor riesgo de parto prematuro

Según los datos recopilados por Wellcome, cada incremento de un grado Celsius en la exposición al calor se asocia con alrededor de un 5 por ciento más de riesgo de parto prematuro, mientras que la exposición a olas de calor se relaciona con un 25 por ciento más de peligro de complicaciones obstétricas.

Asimismo, la exposición a temperaturas elevadas también se ha relacionado con otros problemas durante la gestación, como un incremento del riesgo de diabetes gestacional asociado al aumento de las temperaturas, además de efectos sobre la salud fetal y neonatal.

Protección a embarazadas y recién nacidos

También se muestra preocupado por esta tendencia el secretario ejecutivo de Cambio Climático de la ONU, Simon Stiell, que a raíz de estos datos ha reclamado una mayor protección de las mujeres embarazadas y los recién nacidos frente al calor extremo.

Stiell ha advertido en una sesión preparatoria de la cumbre de Turquía, que se celebrará entre los días 9 y 20 de noviembre, que a medida que se intensifica el calor extremo, el embarazo y el parto se han convertido en "una nueva línea de fractura" de la crisis climática mundial.

El responsable de Naciones Unidas también ha puntualizado que los efectos no tienen el mismo impacto en las mujeres, ya que aquellas que trabajan al aire libre, viven en domicilios sin condiciones adecuadas de refrigeración, deben recorrer grandes distancias para recibir asistencia o dependen de centros sanitarios no adecuadamente equipados presentan una mayor vulnerabilidad.

Por eso, Stiell ha reclamado que la atención al embarazo y al recién nacido se integre en los planes de adaptación al cambio climático y en las estrategias frente al calor. También ha apuntado a reforzar las alertas por temperaturas extremas, la formación de los profesionales (que pide el 92 por ciento de profesionales sanitarios consultados), la preparación de las instalaciones sanitarias y la recopilación de datos sobre los efectos del calor en la salud materna y neonatal.