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La sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) afronta uno de sus mayores retos estructurales en el eslabón más cercano al ciudadano. El informe titulado Fidelización y Retorno de Talento en Atención Primaria, elaborado por encargo del Ministerio de Sanidad, pone de relieve una realidad preocupante: el crecimiento de las plantillas en la Atención Primaria ha quedado muy rezagado frente al ámbito hospitalario. De esta manera, se perpetúa un modelo tensionado por el envejecimiento de las plantillas, la sobrecarga asistencial y un notable aprovechamiento limitado de los profesionales especialistas.

Entre las principales conclusiones del estudio destaca el desequilibrio en la evolución de los recursos humanos durante la última década. Entre 2013 y 2023, el número de enfermeras en los Equipos de Atención Primaria (EAP) creció apenas un 18,5 por ciento, un incremento muy inferior al registrado en los hospitales (32,4 por ciento) o en los servicios de urgencias y emergencias (54,1 por ciento).

Un patrón idéntico se observa en el sector médico: los profesionales en centros de salud aumentaron solo un 8,3 por ciento, frente al repunte cercano al 25 por ciento en el entorno hospitalario. Esta menor tracción de la Atención Primaria contrasta además con el progresivo envejecimiento de sus plantillas, donde casi seis de cada diez facultativos supera los 50 años, y con la creciente competencia del sector sanitario privado y la movilidad internacional.

Propuestas para la retención y el retorno

El informe formula un conjunto de diez recomendaciones estratégicas orientadas a transformar las condiciones de empleo, la organización del trabajo y el desarrollo profesional. Entre las medidas prioritarias figuran garantizar la estabilidad laboral mediante contratos de larga duración vinculados a un cupo y equipo desde el fin de la residencia, desburocratizar las consultas trasladando trámites administrativos a nuevos perfiles de apoyo, y adaptar las cargas asistenciales atendiendo a la complejidad real de la población y no de forma lineal.

De acuerdo con el informe, “la estabilidad laboral constituye uno de los principales factores que condicionan la incorporación y permanencia de profesionales en la Atención Primaria”. Por ello, proponen que las comunidades autónomas inicien la planificación y oferta de contratos estables para residentes próximos a finalizar su especialidad. Les vincularían a un cupo y equipo de referencia, al mismo tiempo que se tomaría en consideración sus preferencias de ubicación y destino profesional.

El Ejecutivo también invita a las regiones a planificar mejor las guardias, de tal manera que se haga un registro de las plazas de Atención Primaria con turnos de tarde. Según el informe, estos limitan la capacidad de conciliación, especialmente de aquellos profesionales que tienen otras personas a su cargo. Por ello, se desarrollaría un “plan progresivo” para su transformación en modalidades de jornada más flexibles, como turnos mixtos o deslizantes, para aquellos que acaben de terminar su residencia y los que llevan más tiempo en la profesión.

Puerta abierta al teletrabajo

Incluso, a lo largo del texto se plantea la posibilidad de identificar actividades que se pudiesen realizar en modalidad remota. “Actividades como la revisión de pruebas diagnósticas, determinadas tareas de seguimiento clínico, la atención telefónica o la gestión documental pueden realizarse parcialmente fuera del centro de salud”, explica el Ministerio.

Asimismo, el documento aboga por potenciar las Unidades Básicas Asistenciales (UBA-3) para integrar de forma efectiva a médicos, enfermeras y administrativos, así como crear itinerarios reales de desarrollo profesional, docencia e investigación que devuelvan el atractivo a la Atención Primaria. El informe concluye que articular estas medidas de manera coordinada entre el Ministerio y las comunidades autónomas resulta imprescindible para frenar la fuga de talento y asegurar la viabilidad futura del modelo asistencial público.

A lo largo de los últimos años, diferentes sindicatos médicos como la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) han reclamado a raíz del proyecto del Estatuto Marco un texto propio en el que se recogerían reformas al sistema de guardias. También han pedido en múltiples ocasiones medidas que favorezcan la conciliación, como podría ser el caso de ejecutar tareas en modalidad de teletrabajo.