Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas

Nutrición

"La Nutrición de Precisión ya ha demostrado su valor, ahora debe entrar en la práctica clínica habitual"

En una entrevista con Redacción Médica, Ana Ramírez de Molina, directora de IMDEA Nutrición, desgrana los pasos de esta disciplina a las puertas de ser una nueva especialidad

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Ana Ramírez de Molina es doctora en Bioquímica y Biología Molecular. Ha desarrollado su carrera científica abordando principalmente la relación entre metabolismo, nutrición y cáncer, con estancias en centros internacionales de Estados Unidos e Inglaterra. En la actualidad dirige IMDEA Nutrición, centro público de investigación científica de la Comunidad de Madrid, especializado en el estudio de la relación entre la alimentación, la biología molecular y la salud.

Recientemente ha ingresado como académica de número en la Real Academia Europea de Doctores. Además del logro personal, ¿qué supone este paso para la Nutrición de Precisión?

Ha sido una oportunidad de visibilizar la especialidad. De hecho, mi discurso de ingreso fue sobre la Nutrición de Precisión y cómo hemos llegado a la realidad actual.

¿Cómo imagina la integración de la Nutrición de Precisión en el entorno hospitalario, en un entorno de práctica?

Lo imagino como una nueva especialidad. Los nutricionistas que hay ahora en los hospitales ejercen una función esencial que no es la misma que la de abordar estrategias de Nutrición de Precisión.

Se necesitaría un profesional con una formación multidisciplinar, porque estamos hablando de incluir muchos aspectos moleculares que vienen de tecnologías ómicas, que hay que integrar con aspectos clínicos, antropométricos y nutricionales, para dar recomendaciones personalizadas.

De ahí que se precise una atención especializada adicional capaz de integrar toda esta información, definir las necesidades de cada paciente (o grupo de pacientes) y generar recomendaciones o prescripciones concretas. Esta consulta podría estar dentro de especialidades en hospitales, o en atención primaria para utilizarla como una herramienta preventiva.

¿Qué nuevas oportunidades se abren como el avance de la Nutrición de Precisión?

Hay muchas oportunidades para aplicar la Nutrición de Precisión. Estamos hablando de una nutrición a nivel molecular, lo que nosotros buscamos no es solo un soporte nutricional, sino ejercer una función a nivel molecular que ayude a mejorar la función celular y a mejorar nuestro organismo.

Ahora mismo, con el cambio demográfico, buscamos no solo vivir más tiempo, sino vivir mejor todo ese tiempo. Los aspectos moleculares asociados al envejecimiento son una de las dianas moleculares de la Nutrición de Precisión para lograr ese envejecimiento saludable. Esa es una de las líneas de actuación e investigación más potentes que hay ahora mismo, pero puede haber muchas otras.

Otro ejemplo lo encontramos en la salud de la mujer. Los cambios metabólicos y hormonales que se producen a lo largo de la vida de la mujer también suponen una diana en la que establecer estrategias de Nutrición de Precisión. Las necesidades de una mujer en periodo fértil que busca un embarazo son diferentes al soporte nutricional que necesita cuando está embarazada; o los objetivos que puede tener en el posparto o en la menopausia, donde de nuevo hay un cambio hormonal muy potente que requiere unas necesidades a nivel celular muy diferentes. Ese también es un ámbito de actuación que supone una oportunidad que deberíamos utilizar para mejorar la salud de las personas.

Otro de los campos con los que trabaja la Nutrición de Precisión es la Oncología, ¿no?

Así es, la Oncología es un área de actuación muy potente. Conocemos a nivel molecular lo que se llaman las “hallmarks” del cáncer, las características moleculares de las células tumorales. Una de ellas es la reprogramación metabólica, y el metabolismo está asociado a la nutrición. Estrategias de nutrición de precisión oncológica que pueden estar afectando al crecimiento tumoral incluyen la modulación de los niveles lipídicos o cambios en la composición de aminoácidos. También la utilización de suplementos que puedan estar actuando sobre nuestro sistema inmune. Ahora mismo la Inmunoterapia es uno de los tratamientos más efectivos en la terapia tumoral y, por ejemplo, modular la microbiota a través de estrategias nutricionales puede tener un efecto relevante en la respuesta al tratamiento.

En Oncología tenemos una oportunidad muy grande de ayudar a los tratamientos o mejorar la calidad de vida a través de una nutrición molecular, buscando los efectos que necesita cada persona en cada momento, teniendo en cuenta que no es lo mismo lo que se puede plantear antes de empezar el tratamiento, que después en la supervivencia del proceso oncológico.

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas

¿Hay ya evidencias de cómo puede la Nutrición de Precisión mejorar la atención en el hospital?

Sí, cada vez más la evidencia científica demuestra que estas estrategias pueden mejorar la calidad de vida de las personas y cada vez más se empieza a introducir en hospitales. En nuestro caso, a través de proyectos de investigación, especialmente con el Hospital Universitario Infanta Sofía y el Hospital Universitario La Paz, ambos en la Comunidad de Madrid.

Como resultado de esas investigaciones, hemos podido analizar estrategias que, como decíamos, pueden incidir en la recuperación de las personas, en la respuesta al tratamiento, o en su la calidad de vida.

Por ejemplo, en el Hospital Infanta Sofía tienen nutricionistas especializados y además colaboran con nosotros en distintos proyectos, en los que nuestros nutricionistas de IMDEA Nutrición van al hospital para llevar a cabo distintas estrategias buscando mejorar esa calidad de vida de los pacientes. Y esto nos ha llevado también, recientemente, a realizar un acuerdo con HM Hospitales para poder ir introduciendo poco a poco la Nutrición de Precisión como una estrategia que tenemos disponible y que tenemos que utilizar para mejorar.

Y hasta ahora, con la experiencia, ¿el paciente se involucra, o lo ve como algo ajeno?

La Nutrición de Precisión no solo es una estrategia nutricional o una hoja nutricional como podría ser el formato clásico; es una cosa mucho más dinámica, integra muchísimos datos, porque estamos hablando del estado del paciente a todos los niveles, a nivel fisiológico, nutricional, clínico, los síntomas que puede tener de un tratamiento, a nivel molecular, cuál es su genética... Si su genética, por ejemplo, le indica que es intolerante a la lactosa, una de las primeras capas de la Nutrición de Precisión sería eliminar esa posibilidad de intolerancia, pero luego hay muchas otras sobre el metabolismo de micronutrientes, si necesita más minerales o no, o la hidratación celular. Hay distintas capas y conlleva una integración de datos muy grande.

En el último ensayo clínico que hemos realizado en el Hospital Infanta Sofía de Madrid en pacientes con cáncer de pulmón, estos datos se integraban en una plataforma llamada mHealth-ALIBIRD.

Ha sido un proyecto que estaba financiado por la Comunidad de Madrid en su programa de tecnologías, y que contó con varios grupos, como es la Universidad Politécnica de Madrid, que desarrolló esta aplicación específica. Eso le permitía al paciente tener en una app en el móvil con informes como su nutrigenética, su alimentación, o su actividad física, y tener información de su estado y lo que necesitaba hacer. Y además, se generaban alertas que estaban integradas en la historia clínica del paciente en el hospital.

Cuando los pacientes incluían sus síntomas, por ejemplo, o tenían alguna duda, había respuestas automáticas. Y cuando se detectaba que había algo que no estaba funcionando adecuadamente, recibían la llamada de las enfermeras o de los médicos del hospital, y eso les ayudaba mucho en su progresión.

Los pacientes, en su percepción, han indicado incluso que las estrategias nutricionales les ayudaban tanto como el propio tratamiento, al sentirse partícipes de lo que tenían que hacer, y que podían ayudarse a sí mismos durante el proceso de la enfermedad. Y además, en muchos casos mejoraban síntomas, su estado nutricional y su actividad. Y luego, a nivel clínico, también ha sido de gran utilidad porque se ha podido recoger la información y síntomas de forma continua.

Hay un acompañamiento al paciente que ha llegado incluso a identificar recaídas de forma muy temprana.

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas

¿Ese reconocimiento por parte del paciente, también se extiende a especialistas, como los oncólogos, que interactúan con el trabajo de la Nutrición de Precisión?

Para los clínicos también es una forma de tener toda la información integrada, de recibir alertas tempranas, derivar a otras especialidades cuando es necesario con más margen de tiempo, y reducir estancias en urgencias en el hospital. Entonces, los resultados del ensayo en usabilidad, tanto para el clínico como para el paciente, han sido muy altos, que era el principal objetivo del ensayo clínico. Comprobar que introducir una herramienta como mHealth-Alibird que integra la Nutrición de Precisión, lejos de ser un trabajo adicional a personas que ya tienen un trabajo asistencial muy grande, es una facilidad y una herramienta que les ayuda.

¿Cuáles son los siguientes hitos que se marca desde la Dirección de IMDEA Nutrición en este contexto?

Somos un centro de investigación cuya misión es llevar los resultados de la investigación a la sociedad. Ahora mismo estamos en un proyecto europeo que busca precisamente eso. Todo lo que se lleva a la práctica clínica requiere muchísima validación. La primera experiencia, desde luego, ha sido buenísima, pero requiere una validación mayor, una escalabilidad, ver que se puede utilizar a gran escala.

En este proyecto europeo que coordinamos desde IMDEA Nutrición, Mentoring for Health, del Instituto Europeo de Innovación, uno de los objetivos es ampliar este estudio piloto, integrar con más datos de tecnologías ómicas, conocer muy bien a los pacientes con cáncer de pulmón e integrar esta plataforma para utilizarla a escala mayor.

Buscamos alianzas con hospitales, que se pueda empezar a escalar a estudios clínicos multicéntricos mayores. En este caso, el proyecto europeo nos permite hacerlo tanto en el Hospital Infanta Sofía de Madrid como en otro hospital en Italia, socios del consorcio. Pero lo que estamos buscando son alianzas, como la que hemos establecido con HM Hospitales, para poder llevar estas herramientas a la práctica clínica y que la población se beneficie cuanto antes de los resultados de la investigación, que no se queden en que el ensayo piloto, sino que realmente se lleve a la práctica clínica.

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas

Más allá de la enfermedad, ¿qué oportunidades abre en la prevención?

Hay muchísimos trabajos al respecto. En IMDEA Nutrición tenemos todo un programa de investigación orientado al envejecimiento, y hay muchas estrategias que ya se están demostrando que tienen un efecto preventivo muy alto. De hecho, siempre decimos que la Nutrición de Precisión es una herramienta que se debería tratar en especialidades médicas en los hospitales, pero también en atención primaria como una herramienta preventiva. Porque las necesidades que tiene una persona que con riesgo cardiovascular no son las mismas cuando tiene 80 años, con riesgo de fragilidad adicional, que cuando tiene 40. Es una herramienta que se está utilizando. Hay distintas dianas en procesos moleculares asociados al envejecimiento, como puede ser la autofagia, donde se está viendo que con estrategias de Nutrición de Precisión se pueden modular.

Un trabajo que tenemos en mi grupo de investigación en este sentido, por ejemplo, es la inmunosenescencia. Se está viendo que hay un envejecimiento del sistema inmune que está asociado a comorbilidades y a una calidad de vida peor. Y estamos viendo también que este envejecimiento del sistema inmune, esta inmunosenesencia, se produce de forma acelerada en otros momentos de la vida, como puede ser en presencia de obesidad, o asociada a un tratamiento oncológico.

Es una de las dianas en que estamos trabajando, muy relacionada con la microbiota, y que se puede modular a través de estas estrategias personalizadas.

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas

Comentaba hace un momento la presencia de la Nutrición de Precisión en el ámbito de la Atención Primaria. ¿Cómo sería esa integración en este nivel asistencial?

La Nutrición de Precisión favorece que el paciente esté en el centro de la atención. Puede ser una consulta específica, coordinada con el médico de Familia, lógicamente. Si hay una historia en la que ya tienes todos los datos clínicos, para la persona especialista en Nutrición de Precisión, los datos clínicos son una parte de los datos que tiene que integrar con los fisiológicos, moleculares, estilo de vida... Muchos aspectos, por supuesto, tendrá que tratar con el médico, pero sería poco realista pensar que tiene que haber un equipo, a la vez, de muchas personas con el paciente. Lo ideal sería verlo como un equipo coordinado, que, incluso, el mismo día de la visita, pudiera pasar al médico y luego el nutricionista de precisión analizara el resultado clínico desde su perspectiva profesional.

¿Cómo es la realidad de los recursos humanos en torno a la Medicina de Precisión?

Es una disciplina nueva y, probablemente, habría que pautar una formación.

Ahora mismo, hay gente que es especialista porque trabaja en ello. Ya hay centros especializados, como es el nuestro, en Nutrición de Precisión. Nosotros coordinamos muchos cursos, tenemos másteres con la universidad, por ejemplo.

Entiendo que tiene que estar reglado de alguna manera quién es el especialista, pero aún estamos en un momento previo, demostrando la eficacia a través de ensayos clínicos. Vamos haciendo pilotos de implantación, donde se está demostrando la eficacia de introducir estos especialistas y eso derivará también en una formación y en una acreditación de esa formación para trabajar en ello.

Mirando también al futuro. ¿Qué papel pueden jugar nuevas tecnologías como el análisis de datos o la inteligencia artificial?

El análisis de datos es una herramienta muy potente. Al final, estamos hablando de una enorme cantidad de datos: microbioma, metabolitos que se generan, marcadores metabólicos, del sistema inmune, datos genómicos, clínicos…

La manera de poder integrarlo todo y poder hacer una estrategia lo más personalizada posible, es utilizar estas herramientas de análisis de datos, de inteligencia artificial.

El ensayo clínico que hicimos para introducir la Nutrición de Precisión, lo hicimos con una herramienta digital que nos permitía, al final, convertir todos esos datos en una recomendación concreta para una persona que sea fácilmente entendible.

Eso sí, tiene que estar siempre revisada por los especialistas y, por supuesto, la definición de los algoritmos totalmente marcada por los especialistas, como ocurre en todas las demás especialidades en las que se utiliza la inteligencia artificial. De hecho, en IMDEA Nutrición tenemos una plataforma de análisis biomolecular de datos y de inteligencia artificial.

Óscar López, director editorial de Redacción Médica; y Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición

Óscar López, director editorial de Redacción Médica; y Ana Ramírez de Molina, directora de la Fundación Imdea Nutrición / Imagen de Joana Huertas