"Hay que medir la innovacción en una dimensión mucho más holística"
El manejo de expectativas terapéuticas ante la longevidad: “Hay que identificar las innovaciones que aportan verdadero valor”
Expertos clínicos, investigadores y de la industria farmacéutica han subrayado los desafíos compartidos para garantizar que las novedades se introduzcan con equidad y sostenibilidad al sistema
Y además: Este martes se celebra la jornada 'Longevidad, prevención y diagnóstico precoz'; el programa completo
Los últimos avances en distintas patologías han permitido mejorar considerablemente el pronóstico de enfermedades a unos umbrales que hasta hace unos años parecían impensables. Sin embargo, en el campo de la longevidad, como un área de creciente interés social e industrial, los agentes sanitarios se enfrentan al reto de velar por el rigor científico para cribar las novedades que verdaderamente aportan más beneficios para los pacientes e incorporarlos con equidad al sistema.
Este ha sido uno de los puntos de debate en la jornada ‘Longevidad, prevención y diagnóstico precoz’, organizada por Redacción Médica en colaboración con Asisa, DKV Seguros, Fedop, GSK, HM Hospitales, SegurCaixa Adeslas y Viamed. En una mesa redonda moderada por el jefe de Producción Científica de este medio, Daniel Aparicio, se han planteado cómo las últimas innovaciones terapéuticas pueden traducirse en ganancias no solo en cantidad, sino en calidad de vida. Como un desafío compartido por clínicos, investigadores e industria farmacéutica, los ponentes han abordado las novedades más relevantes en las áreas terapéuticas más asociadas al envejecimiento y los desafíos para su incorporación de forma sostenible.
Según ha resaltado la presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez, la longevidad se ha convertido en un “producto estrella con muchos intereses comerciales”, por lo que ha subrayado la importancia de manejar con “cordura” las expectativas que se generan al respecto y alejarse de los cantos de sirena que proliferan en el ámbito del envejecimiento. “La verdadera innovación no es la que consigue el resultado más espectacular en un laboratorio, sino que la que demuestra un beneficio clínico, relevante, reproducible y aplicable”, ha apuntado a este respecto. En esta línea, la médica de familia ha instado a distinguir entre la mejora de un biomarcador concreto, el freno a la progresión de una enfermedad o la mejora de la esperanza de vida a la hora de analizar los resultados de un tratamiento concreto.
Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
Para el director de la Plataforma Biobanco del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Paz (IdiPAZ), Eduardo López, hay tres casos que ejemplifican este paradigma de innovación que cuentan con aval científico y cumplen los objetivos referidos por la doctora: la terapia antirretroviral frente al VIH, los fármacos de acción directa contra la hepatitis C y las inmunoterapias combinadas frente al melanoma. A estos hitos, el director de Relaciones Corporativas y Asuntos Públicos de Roche Farma, Federico Plaza, ha añadido las terapias dirigidas en Oncología médica como ejemplo de la innovación con valor. Un impacto que ha aterrizado con cifras en el caso del cáncer de mama: "Está demostrado que las terapias han reducido la carga de la discapacidad entre un 25 y un 34%".
Otra de las ideas planteadas ha sido la necesidad de desterrar la visión reactiva a la enfermedad del sistema para promover enfoques preventivos. “Estamos obsesionados por ganar años a la vida y no tanto por algo tan importante o más, como es ganar vida a los años”, ha señalado Plaza en este sentido.
Federico Plaza Piñol, director de Relaciones Corporativas y Asuntos Públicos de Roche Farma.
El equilibrio entre sostenibilidad, equidad y accesibilidad
Una de las grandes preguntas de la conversación ha sido cómo se puede garantizar que esta innovación llegue al paciente. A juicio de la presidenta de SEMG, equidad, sostenibilidad y accesibilidad son los tres elementos a compaginar en este complejo juego de equilibrios. Los expertos también coincidieron en señalar la conveniencia de transformar los criterios de evaluación de los medicamentos para incorporar la perspectiva del paciente, para lo cual Plaza apuesta por integrar los PROMs y PREMs (resultados y experiencias reportadas por los pacientes). Desde la experiencia en Atención Primaria, Rodríguez insiste en la importancia de tener en cuenta el valor social en términos de “la carga del tratamiento, el sufrimiento emocional, el impacto familiar o la sobrecarga de los cuidadores”. La doctora también ha lamentado el “edadismo” que, en muchas ocasiones, ocurre cuando la edad se convierte en criterio de exclusión para recibir un tratamiento innovador.
En el ámbito de la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud, los ponentes coincidieron en que la prevención es la inversión más rentable. López puso el acento en que, si bien conocemos los beneficios y ahorros que aporta una determinada terapia, la inversión en prevención resulta más difícil de cuantificar: “Lo que no está contabilizado es cuánto cuesta no vacunar a esa persona. Por lo tanto, prevenir evidentemente es mucho más barato que tratar”.
Eduardo López Collazo, director de la Plataforma Biobanco del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario La Paz (IdiPAZ).
En resumidas cuentas, para Rodríguez, la clave a la hora de incorporar innovación es “identificar cuáles aportan verdadero valor a quienes benefician y cómo podemos hacerlo de una manera más eficiente y con accesibilidad y con equidad”.
Los “vasos comunicantes” entre la sanidad y el estado del bienestar
El directivo de Roche Farma ha hecho hincapié en la necesidad de superar la visión analítica tradicional y adoptar un enfoque presupuestario que integre todas las dimensiones aportación real de la innovación farmacéutica. A su juicio, centrar el foco únicamente en la tensión presupuestaria del departamento de Sanidad es una visión que no contempla los “vasos comunicantes” entre esta y otras áreas para contemplar esta factura desde una visión holística. “Muchas innovaciones permiten que los pacientes vivan más y salgan del radar del sistema sanitario convencional (...) El gasto en salud son 100.000 millones, pero si metemos el conjunto del estado de bienestar (salud, dependencia, pensiones), el total son 400.000 millones. Habría que pasar la sanidad a un área de estado de bienestar integrando todos los vasos comunicantes”.
A este respecto, López ha defendido la conveniencia de desterrar el presentismo y no contemplar el gasto para "los cuatro años de legislatura, sino en base al impacto que tiene en la sociedad". "Cuando hablamos de envejecimiento saludable, deberíamos prestarle tanta atención a la capacidad de una persona para desarrollarse en su vida diaria como a determinados indicadores biológicos. Mantener la movilidad, la capacidad cognitiva, las relaciones sociales, la independencia funcional", ha argumentado Rodríguez para exponer la vinculación con otros elementos fuera del sistema sanitario.
Un momento durante el debate "Últimas aportaciones terapéuticas para ganar años de vida".
Los "sueños" de la ciencia para las próximas décadas
Para finalizar, Daniel Aparicio pidió a los ponentes una mirada al futuro para identificar la innovación más prometedora en el horizonte de la investigación. Federico Plaza señaló dos grandes retos pendientes: vencer las barreras en las neurociencias para hallar una solución definitiva al Alzheimer y lograr abordar la enfermedad metastásica con el mismo éxito que las fases precoces del cáncer. Por su parte, López ha coincidido en apuntar el desafío de la metástasis —su línea de investigación en los últimos 30 años—, añadiendo el prominente papel de la psiconeuroinmunología para resolver los trastornos mentales y del envejecimiento. Finalmente, Pilar Rodríguez situó su deseo en el ámbito de la prevención comunitaria a través de los índices de riesgo poligénico para que todos los avances pasen del laboratorio a la consulta: “Que la genética unida a determinantes sociales y factores de riesgo nos sirva a los médicos de familia para guiar por dónde deben estar las recomendaciones a nuestros pacientes”.