¿Cuáles son los riesgos de la Inteligencia Artificial para los gestores sanitarios?
Validación, equidad o dependencia: los riesgos del uso de la IA para los gestores sanitarios: "Tiene que estar en agenda"
Julio Mayol advierte de que la inteligencia artificial debe abordarse como una infraestructura estratégica para la salud, con garantías sobre los datos, la seguridad y la autonomía de los sistemas sanitarios
Y además: Toda la información sobre el XVII Encuentro Global de Parlamentarios de la Sanidad
La inteligencia artificial (IA) abre nuevas oportunidades para mejorar la investigación biomédica, optimizar recursos y transformar la asistencia sanitaria, pero también plantea importantes desafíos en materia de validación, equidad, seguridad y dependencia tecnológica.
Estos riesgos deben formar parte de la agenda de los gestores públicos, según ha defendido Julio Mayol, director científico de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Clínico San Carlos (Idiscc), durante la conferencia 'Inteligencia Artificial en Salud y Soberanía Estratégica: ¿hacia dónde vamos?', celebrada este viernes en el XVII Encuentro Global de Parlamentarios de la Sanidad, organizado por Redacción Médica con la colaboración de Abbott, Boehringer Ingelheim, Gilead, Johnson & Johnson, Sanofi y Takeda.
Julio Mayol Martínez, director Científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC).
En un contexto marcado por el adelanto electoral del próximo 29 de noviembre, el encuentro ofrece un espacio de reflexión para los integrantes de las Comisiones de Sanidad y los principales partidos políticos, sobre los principales retos del sistema sanitario. En este escenario, Mayol ha puesto el foco en la necesidad de que España y Europa definan cómo quieren desarrollar y utilizar una tecnología que condicionará su capacidad de decisión.
"La IA no es un software, es una infraestructura en nuestros países", ha subrayado el especialista, que también ha incidido en su dimensión sanitaria y en el papel determinante de los datos. A su juicio, comprender esta tecnología exige ir más allá de sus aplicaciones concretas y analizar las dependencias que genera en ámbitos como los modelos de inteligencia artificial, los centros de datos, los chips y la energía necesaria para su funcionamiento.
Los riesgos de incorporar la IA a la sanidad
Mayol ha advertido de que "la aplicación de la inteligencia artificial en la práctica clínica requiere especial precaución", sobre todo cuando sus resultados pueden influir en decisiones críticas para los pacientes. Entre los aspectos que deben vigilar los gestores públicos ha enumerado la validación de las herramientas, la equidad, la seguridad y la ciberseguridad, la atribución de responsabilidades, la dependencia tecnológica y la sostenibilidad.
Para el experto, disponer de grandes cantidades de información no garantiza por sí solo resultados adecuados ya que “la calidad, representatividad y utilización condicionan el rendimiento de los sistemas”.
Julio Mayol Martínez, director Científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC).
El director científico del Idiscc también ha recordado que la IA funciona mediante modelos matemáticos y probabilísticos, capaces de generar resultados que simulan procesos cognitivos humanos. Sin embargo, “sus capacidades no eliminan la necesidad de supervisión”. La creciente autonomía de estas herramientas obliga a evaluar su comportamiento y fiabilidad antes de incorporarlas a entornos asistenciales.
"El gasto más importante en este ámbito no es el dinero, sino el tiempo en llegar a tener la certeza de algo que funciona en la persona y tiempo correcto", ha afirmado Mayol. La prioridad, a su juicio, debe ser mejorar la utilización de los recursos y comprobar que las soluciones aportan valor real.
Julio Mayol Martínez, director Científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC).
Liberar tiempo para los profesionales
Frente a estos riesgos, la inteligencia artificial ofrece oportunidades relevantes tanto en investigación como en gestión sanitaria. En el ámbito biomédico, puede acelerar el descubrimiento de fármacos y nuevas dianas terapéuticas, favorecer ensayos clínicos más eficientes, desarrollar gemelos digitales y modelos de enfermedad, así como facilitar la síntesis de literatura científica y la generación de hipótesis.
Julio Mayol Martínez, director Científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC).
En la gestión, sus aplicaciones abarcan la predicción de la demanda asistencial, la optimización de los quirófanos, la codificación clínica, la automatización de la facturación, la cadena de suministro y la simulación de políticas sanitarias antes de su implantación. Con todo, Mayol ha defendido que la incorporación de estas herramientas debe “mejorar el trabajo de los profesionales, no aumentar su carga”. "No tenemos que hacer más, tenemos que hacerlo mejor", ha resumido.
A su entender, uno de los mayores beneficios de la IA en la práctica clínica debería ser "liberar tiempo para que médicos y otros profesionales puedan pensar y dedicar más atención a los pacientes". Para ello, considera necesario integrar estas tecnologías en los modelos formativos y garantizar que su uso aporte un valor añadido.
Europa y España ante la soberanía tecnológica
Por último, la soberanía estratégica ha sido otro de los ejes centrales de la conferencia. Mayol ha advertido de que Europa ha apostado por los datos, pero que esa apuesta “resulta insuficiente” si no se acompaña de capacidades para utilizarlos, entrenar modelos y desarrollar soluciones propias.
Los datos sanitarios, ha señalado, son también un “artefacto social”, por lo que su calidad y tratamiento requieren conocimiento especializado. “La capacidad de construir sistemas fiables depende tanto de la información disponible como de la preparación de los profesionales y de los recursos tecnológicos necesarios”.
Julio Mayol Martínez, director Científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos (IdISSC).
En este sentido, el especialista ha defendido que España y Europa deben anticiparse a las consecuencias de una tecnología que “transformará a toda la sociedad” y evitar que la dependencia de proveedores externos limite la autonomía de sus sistemas sanitarios.
El reto, por tanto, no consiste únicamente en incorporar inteligencia artificial a hospitales y administraciones, sino en hacerlo con garantías y capacidad de decisión. Una cuestión que, a juicio de Mayol, los responsables sanitarios y políticos deben abordar más pronto que tarde.
Un instante en la charla de Julio Mayol durante el XVII Encuentro de Parlamentarios de la Sanidad.