José Enrique Roviralta, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta.

José Enrique Roviralta, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta.

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Los médicos de Ceuta temen una fuga de MIR: "Las condiciones laborales son las peores de España"

El presidente del Colegio Oficial de Médicos ha remarcado que las condiciones laborales deben mejorarse para la atracción y retención del talento sanitario

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La adjudicación de plazas MIR acostumbra a revelar las ubicaciones predilectas de los aspirantes. Los grandes hospitales de Madrid o Barcelona acumulan las primeras elecciones de los futuros profesionales en formación. Al otro lado, las vacantes de las zonas más aisladas, cuya selección se posterga. Entre estas, las de Ceuta. Precisamente, la ciudad autónoma fue el último territorio que arrancó con el reparto de vacantes formativas en la última convocatoria. Es más, la mayoría de los nueve puestos de especialización en la urbe se distribuyeron durante la repesca. Un escenario que el gremio médico ceutí teme que se agrave a raíz de la crisis migratoria que vive.

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha comentado que una de las plazas del catálogo de 2026 ya quedó desierta. La cifra de candidatos que no toman posesión de su plaza podría ser todavía mayor el próximo año. "Preocupa que no elijan plaza, pero también que no la ocupen o que renuncien durante la residencia", ha lamentado.

De esta forma, la duda se cierne sobre la cobertura de las diez vacantes ofertadas en el catálogo de especialización de 2027, distribuidas entre Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna, Medicina Intensiva, Medicina del Trabajo y Medicina Preventiva y Salud Pública. "Hay muchos condicionantes que hacen que sea difícil completar las plazas, pero si además las condiciones laborales son las peores de España, más complicado será", ha explicado Roviralta a Redacción Médica.

La situación provocada por la entrada masiva de migrantes en territorio ceutí empeorará la situación, aunque el responsable de la entidad colegial ha puntualizado que la realidad de los médicos de la ciudad autónoma ya generaba dudas a los residentes. Roviralta ha señalado que el precio de la guardia, la sobrecarga de pacientes o la imposibilidad de compaginar el trabajo en el Sistema Nacional de Salud (SNS) y en consulta privada como principales causantes.

Afección a la OPE 2026

La problemática que podría golpear a la oposición MIR también se traslada a la última Oferta de Empleo Público (OPE) planteada por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). Una convocatoria que cuenta con 396 plazas, de las que 105 están destinadas a personal facultativo. Se trata del mayor catálogo presentado por la institución para los territorios de Ceuta y Melilla.

Hay que destacar que la OPE de 2025 todavía no ha concluido, por lo que restarían 145 plazas todavía en proceso de adjudicación. Lo mismo sucede con el proceso de 2022-2024, cuya última fase de oposición se llevó a cabo en marzo del presente año. De esta forma, ambos procesos también se verían afectados por la crisis migratoria.

Soluciones para la retención de talento sanitario

El refuerzo de las plantillas sanitarias es una necesidad de la ciudad autónoma desde antes del inicio de la crisis actual. En este sentido, Roviralta ha apuntado que las reivindicaciones de la profesión médica han sido presentadas "por activa y pasiva" al Ministerio de Sanidad, bajo su punto de vista, claves para el fortalecimiento del personal médico en la infraestructura asistencial ceutí.

El máximo representante del gremio en el enclave norteafricano ha remarcado la relevancia de eliminar las multas por incompatibilidad entre el ejercicio privado y público, que alcanzan los 800 euros. Por otro lado, el colectivo facultativo demanda la aceptación de la exención de guardias a partir de los 55 años. "A la mayoría de nuestros compañeros se la deniegan por razones de servicio", ha lamentado Roviralta. Asimismo, se reclama la mejora de la carrera profesional, la facilitación de los traslados, la aprobación de contratos de mayor duración o la declaración de zona de difícil cobertura en Ceuta, con la que se fomentaría el fichaje de titulados en Medicina. Para el facultativo ceutí, es imprescindible una "mayor implicación política con la ciudad autónoma".

Condicione laborales de los MIR

Frente al recurrente debate sobre la fuga de profesionales sanitarios, los datos del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) dibujan una realidad radicalmente distinta en Ceuta y Melilla. Según señalan fuentes del Ingesa a Redacción Médica, sus MIR cuentan con "las mejores condiciones retributivas de todo el Sistema Nacional de Salud". Este liderazgo económico se apoya de forma decisiva en un plus de residencia que inyecta 1.102,54 euros extra al mes en sus nóminas, lo que supone 13.230,48 euros anuales. Esta ventaja competitiva se consolida mediante un régimen fiscal excepcional que permite a los facultativos tributar en el IRPF con unas retenciones aproximadamente un 60 % inferiores a las del resto de España. Gracias a estas bonificaciones, sumadas a la aplicación de la jornada de 35 horas sin merma salarial y a un pago neto de guardias que es el segundo más alto del país (19,54 euros la hora en laborable y 20,02 en festivo, solo por detrás de Cataluña), los profesionales maximizan su renta disponible, a lo que se añaden ayudas sociales duplicadas desde 2018 y bonificaciones del 75 % en los desplazamientos.

Lejos de sufrir un éxodo de batas blancas, esta estrategia de incentivos ha desencadenado una probada capacidad para atraer y retener el talento médico. Prueba de ello es la última Oferta Pública de Empleo (OPE) del Ingesa, que, asegura este departamento, ha registrado un récord de 6.300 aspirantes para cubrir 316 plazas fijas. El éxito también se traslada al ámbito de la formación especializada: se ha cubierto el 100 % de las 37 plazas MIR ofertadas entre 2024 y 2026, logrando además que dos tercios de los residentes formados en Ceuta y la totalidad de los de Melilla decidan quedarse a trabajar en sus hospitales tras concluir su etapa formativa. El saldo estructural de la plantilla certifica esta buena salud asistencial, ya que, entre 2024 y 2025, el Área Sanitaria de Ceuta ha consolidado 19 altas en contratos de interinidad de larga duración y ha atraído a una docena de profesionales de otras comunidades autónomas, frente a unas salidas meramente residuales.