Estudiantes de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid. / Foto: Pablo Álvarez

Estudiantes de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid. / Foto: Pablo Álvarez

Estudiantes

Pasar de la privada a la pública en Medicina sin repetir la PAU: "Hay posibilidades"

Una estudiante del grado ha explicado qué tuvo en cuenta para evitar que el cambio le obligara a repetir un curso

Y además: Entrar a Medicina vía FP sin repetir la PAU: "El futuro puede ser inseguro"

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Entrar a estudiar Medicina se ha convertido en un reto para muchos estudiantes que, a pesar de los esfuerzos, no lo consiguen a la primera. Un desafío que los lleva a buscar caminos alternativos para llegar a su objetivo, como por ejemplo entrar a una universidad privada para luego pasarse a una pública. Es la vía que ha explicado la estudiante de Medicina Andrea Marino, incidiendo en la importancia de no dejarse arrastrar por los trámites burocráticos que este cambio conlleva y conocer cuáles son las asignaturas que serán reconocidas en el nuevo centro, evitando así repetir un curso.

"¿Cómo he conseguido cambiarme de una universidad privada a una universidad pública en Medicina?", comienza preguntándose la estudiante en un vídeo publicado en su perfil de TikTok. Según relata, existen dos vías que pueden permitir este cambio: solicitar un traslado de expediente o volver a acceder a través de la nota de la PAU. Ella optó por esta segunda alternativa, aunque sin necesidad de repetir la prueba. "En mi caso, concursé con mi nota PAU", explica. Conseguir plaza, sin embargo, no era la única cuestión que debía resolver. Una vez admitida, necesitaba saber cuántas de las materias que ya había superado iban a ser reconocidas por su nueva universidad.

Convalidar asignaturas al cambiar de universidad en Medicina

"El problema cuando te cambias de universidad es que no sabes cuántas asignaturas te van a convalidar", señala Marino. Esto puede provocar, según explica, que un alumno que pretende pasar de segundo a tercero termine teniendo que cursar de nuevo determinadas materias e incluso vea alterado el curso al que esperaba incorporarse. Para reducir esa incertidumbre, la estudiante recomienda consultar previamente las tablas de convalidaciones automáticas publicadas por la universidad de destino. En su caso, asegura que la resolución que finalmente ha recibido coincide con la información que había consultado antes de realizar el cambio.

"Me han convalidado exactamente lo mismo que ponía en la página web", celebra. Concretamente, afirma que le han reconocido todas las asignaturas de primero salvo Biología Celular, y todas las de segundo excepto Introducción a la Investigación Biomédica. El vídeo de Marino también ha generado preguntas sobre por qué decidió utilizar su nota de acceso en lugar de optar por el traslado de expediente. Ante una de ellas, la estudiante señala que las plazas reservadas para esta última vía son muy reducidas: "Hay muy poquitas plazas reservadas. Normalmente, necesitas una media de 9 o así para optar".

Traslado de expediente para estudiar Medicina en una pública

El traslado de expediente de Medicina de una universidad privada a una pública es una posibilidad que contemplan distintas facultades, aunque conseguir una plaza depende tanto de la disponibilidad como del expediente del solicitante. Tal y como explicó a Redacción Médica Javier Arias, entonces decano de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, su facultad había ofertado ocho plazas para acceder a tercero, mientras que segundo estaba completamente saturado. Para seleccionar a los candidatos se aplicaba una fórmula que combinaba la nota de acceso a la universidad, la media del expediente académico y los créditos superados, estableciendo una clasificación entre todos los solicitantes.

El reconocimiento de asignaturas también juega un papel determinante. Arias advertía de que las tablas de convalidaciones no siempre son vinculantes, especialmente cuando se producen modificaciones en los planes de estudio. Además, explicaba que los alumnos que decidían acceder nuevamente mediante la EvAU competían por una plaza a través del procedimiento ordinario, al margen del cupo de traslados. Una vez admitidos, podían solicitar el reconocimiento de las materias superadas e incluso incorporarse directamente a tercero si se les reconocían los créditos correspondientes a los dos primeros cursos. Por su parte, Antoni Trilla, entonces decano de Medicina de la Universidad de Barcelona, detalló que las plazas destinadas a estos cambios nunca superaban las seis por curso académico y dependían de las vacantes existentes en cada curso. La comisión académica valoraba, entre otros aspectos, la nota de acceso, el expediente universitario, los créditos superados y las convalidaciones, así como determinadas circunstancias personales debidamente acreditadas. En esta universidad, además, el número de créditos reconocidos condicionaba las vías de acceso disponibles para cada estudiante.

Así, la experiencia de Marino no es un caso aislado. Hace unos meses, este medio también recogió el testimonio de un estudiante que había conseguido pasar de una universidad privada a la pública después de encontrarse con diferentes obstáculos para trasladar su expediente. Finalmente, optó por repetir la prueba de acceso y consiguió plaza en la Universidad Rovira i Virgili. El principal motivo de su decisión fue económico: "Me costaba 15.000 euros al año la facultad de Medicina. Es un gasto que mis padres no se podían permitir porque la carrera completa eran 90.000 euros", explicó entonces.

Ante las dificultades que pueden surgir en ambos procedimientos, Marino recomienda no apostar por una única alternativa. En respuesta a otro estudiante que le pregunta si es preferible repetir la PAU o solicitar el traslado de expediente, aclara que en su caso utilizó la calificación que ya tenía: "Yo no he repetido la PAU". Su consejo es presentar la solicitud por ambas vías para aumentar las opciones de conseguir plaza: "Recomiendo aplicar a las dos cosas a la vez, así tienes más posibilidades de que algo salga".