Noelia Rubio, estudiante de sexto de Medicina.
Noelia, la estudiante de Medicina que volvió al grado 20 años después: "Decidí enfrentarme a mis miedos"
Noelia Rubio abandonó la carrera tras el nacimiento de su hijo y, años después, regresó para cumplir el sueño de convertirse en ginecóloga
Y además: Preparar el MIR siendo madre con 24 años: "Me preocupan mucho las guardias"
Noelia Rubio tenía todo organizado. Tendría a su primer hijo y compaginaría la maternidad con la carrera de Medicina. Fue en quinto cuando se quedó embarazada y, en el momento del parto, todo cambió. Una complicación durante el proceso provocó que su hijo naciera con una parálisis braquial obstétrica, una "lesión de por vida" que hizo que abandonara la facultad y se dedicara "exclusivamente" a la recuperación de su pequeño. El miedo a volver a vivir una situación similar como ginecóloga -su sueño- la mantuvo alejada durante 20 años de la profesión. Sin embargo, hace cuatro, decidió que había pasado tiempo suficiente como para superar sus temores. "Decidí enfrentarme a ellos", reconoce a Redacción Médica. Volvió a embarcarse en la dura aventura de estudiar Medicina y, a día de hoy, está a tan solo una asignatura de aprobar para cerrar una historia que comenzó con 17 años.
Las Ciencias de la Salud siempre habían fascinado a Rubio desde que era bien pequeña. Primero fue Veterinaria, pero con 14 años entendió que su verdadera vocación era la Medicina. No tuvo dificultades para cumplir ese objetivo una vez llegó a Bachillerato. "Saqué muy buenas notas, al igual que en la Selectividad", afirma a este medio, y entró en la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla.
Estar embarazada y estudiar Medicina
Era el año 2009 cuando Rubio recibió la noticia que cambiaría su vida: estaba embarazada. La noticia suponía una mezcla de emoción y un nuevo reto para ella. "Quería acabar la carrera siendo madre", subraya esta estudiante, que por aquel entonces cursaba quinto de Medicina. No obstante, durante el parto hubo una complicación y su hijo nació con una parálisis braquial obstétrica.
Los meses siguientes al parto los recuerda como si fueran ayer mismo: dos cirugías y sesiones de Fisioterapia y rehabilitación diarias. "Requería una dedicación exclusiva", afirma. Seguir con la carrera de Medicina era imposible; su hijo la necesitaba y para ella, ahora, ese era su mundo. Así que, aunque con tristeza, aparcó la carrera y se centró en los cuidados de su retoño.
Abandonar la Medicina y ejercer de camarera
Con el paso del tiempo, su hijo fue creciendo y, por tanto, necesitando menos cuidados especiales. Con la llegada de su segundo y tercer niño, la posibilidad de regresar en algún momento a Medicina cada vez era más lejana, y trabajó en otros sectores: de teleoperadora, en almacenes de logística y de camarera.
Rubio tenía claro que esa no era la vida que había imaginado para ella, y sabía que volvería a la universidad, solo que todavía no estaba preparada. "Le cogí un poco de miedo a la Medicina", ha reconocido. La complicación en el parto le afectó psicológicamente. No solo porque ocurrió en el ámbito al que quería dedicarse, sino porque, además, estuvo ligada a especialidad de sus sueños: la Ginecología.
Regresar a Medicina casi 20 años después
Sin embargo, un día se levantó de la cama y dijo: "hasta aquí". Era el año 2022 y Rubio regresó a la universidad, donde guardaba tantos recuerdos. Los estudiantes no eran los mismos, tampoco los profesores, y muchas de las instalaciones se habían modernizado. Al matricularse, intentó empezar en quinto, pero Medicina ya no era una licenciatura, sino un grado, y con el actual Plan Bolonia muchas de las asignaturas no se las convalidaron. "He tenido que hacer un poco más de media carrera", ha detallado.
Desde entonces, esta futura médica compagina sus estudios con la maternidad y su empleo de camarera. Reconoce que no ha sido nada fácil organizarse con todas sus obligaciones, pero le ha merecido la pena. "Ves las cosas diferentes cuando estudias a cierta edad. El poco tiempo que tienes lo aprovechas de verdad; es de calidad y dedicación exclusiva", ha afirmado. El 22 de octubre tendrá el examen de Hematología y Oncología, y con él, pondrá punto y final a un camino que ha durado casi 20 años. De cara al futuro, mantiene intacto el sueño que la llevó a estudiar Medicina: convertirse en ginecóloga.