El futuro de la sanidad se 'ahoga' por culpa de los precios del alquiler: "Vivo gracias a mis padres"
El futuro de la sanidad se 'ahoga' por culpa de los precios del alquiler: "Vivo gracias a mis padres"
Estudiantes de Farmacia y de Odontología detallan las dificultades que atravesaron para encontrar un precio "asequible" en Madrid
Sofía Callado paga 675 euros por una habitación. Dejó Mallorca para estudiar Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid, pero la búsqueda de un alquiler económico cercano a su facultad se convirtió en una misión casi imposible. Fueron meses donde las ofertas con precios "abusivos" y la "falta de compromiso" entre los propietarios se volvieron cotidianas, hasta que encontró esta opción que, dentro del contexto actual, considera "aceptable". Como ella, cientos de estudiantes de Ciencias de la Salud hacen malabares para encontrar alquileres viables en una ciudad donde la demanda supera en más de tres a uno a la oferta. Cada vez hay menos alternativas, y varios de los entrevistados por este periódico coinciden: o se llega a una solución y bajan los precios del alquiler, o peligra la formación de las nuevas generaciones de sanitarios en el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Sofía Collado, estudiante de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.
El precio de un alquiler en los alrededores de Ciudad Universitaria, en zonas como Moncloa o Argüelles, oscila entre los 1.200 y 1.600 euros. Sin embargo, la falta de oferta obliga a los estudiantes a buscar opciones alejadas de sus facultades y, en muchos casos, más caras. Pilar Belmonte es compañera de Farmacia de Callado. Vive junto a tres compañeras en un piso en Nuevos Ministerios y paga 800 euros al mes por una habitación. Lleva tres años y, ya por aquel entonces, le costó "horrores" encontrar una vivienda por su alta demanda y, aunque ya instalada, considera que el precio que paga actualmente es "demasiado alto".
La vivienda, principal preocupación de los españoles
Son las familias quienes suelen hacer frente a estos esfuerzos económicos. No obstante, tanto Callado como Belmonte han buscado la manera de aportar económicamente en un momento donde la vivienda supone la principal preocupación de los españoles, según los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). "Estuve dando clases particulares e intenté entrar en una Farmacia, pero era inviable compaginarlo con mis estudios", afirma Callado a Redacción Médica.
Pilar Belmonte, estudiante de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.
Raúl Roche, en cambio, no ha tenido que hacer frente a las dificultades del acceso a la vivienda hasta este año. Durante los tres pasados convivió con otros compañeros en un Colegio Mayor y, a tan solo un año de graduarse como odontólogo, ha vivido la "dura" experiencia de encontrar un piso de alquiler en Madrid. "Ha sido un verdadero dolor de cabeza", subraya.
Raúl Roche, estudiante de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid.
De hecho, en los últimos meses antes del inicio académico, Idealista fue su aplicación "más usada". "Las condiciones eran imposibles", ha lamentado, pero al final encontró un piso en el que paga 800 euros por una habitación y comparte vivienda con otras tres personas. No es la situación idílica, reconoce, y aunque le gustaría trabajar para hacer frente a los gastos, las prácticas universitarias le ocupan prácticamente su día entero. "Vivo gracias a mis padres", se ha sincerado.
Reinvidicaciones sobre la vivienda
Los tres compañeros, como otros cientos de jóvenes universitarios, coinciden en que los días en los que las búsquedas infinitas en los portales de vivienda, la incertidumbre ante el futuro y el estrés ocasionado no pueden caer en el olvido. Quieren mejoras reales y visibles en las condiciones de los inquilinos, acordes a las reivindicaciones de los miles de acampados -según cifras del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid- en la Puerta del Sol.
Estudiantes entrando en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.
Será este viernes cuando los distintos grupos que componen el Congreso de los Diputados voten los dos reales decretos de vivienda presentados por el Consejo de Ministros, que recogen, entre otras, medidas de protección de la función social de la vivienda, ampliación de oferta asequible y estabilidad de los contratos de arrendamiento. No hay nada asegurado, aunque Sofía, Pilar y Raúl esperan que los representantes políticos lleguen a un acuerdo para que el futuro de la sanidad no se 'ahogue' con los precios del alquiler.