Los médicos de la sanidad privada analizan el retraso de Verifactu

Los médicos de la sanidad privada analizan el retraso de Verifactu / Imagen de Envato

Sanidad privada

Los médicos de la privada ven una oportunidad en el retraso de Verifactu: “Bienvenido sea si reduce la carga burocrática”

El sector analiza el nuevo calendario a 2028 entre la confianza en lograr sistemas integrados y el temor al exceso de papeleo

Y además: Los médicos autónomos celebran el retraso de Verifactu: "Es engorroso"

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La entrada en vigor de Verifactu ya mira a 2028. La aplicación de este sistema, que es una de las grandes apuestas del Ministerio de Hacienda, encara su segundo aplazamiento. El calendario cambia para el nuevo sistema de facturación electrónica destinado a pequeñas y grandes empresas y a los autónomos, y este movimiento no deja indiferente en el ámbito sanitario. “Debe interpretarse no como una pausa, sino como una oportunidad para implantar bien la digitalización de la facturación en la sanidad privada”, confían profesionales del sector a Redacción Médica.

El uso obligatorio de Verifactu tendrá que esperar. De hecho, cabe recordar que no es el primer retraso que sufre esta herramienta tecnológica: Hacienda ya aplazó la aplicación del sistema a finales de 2025, poco antes de su entrada en vigor. Por entonces, el Ministerio aclaró que las sociedades debían estar adaptadas antes del 1 de enero de 2027, mientras que para los autónomos y profesionales la fecha límite se fijó para el 1 de julio de ese mismo año.

Las fechas cambian. Con el nuevo calendario, anunciado hace apenas unas semanas, tanto las empresas como los autónomos deberán adaptarse a Verifactu antes de octubre de 2028, unificando así los plazos para todo el sector. Y la sanidad privada ya comienza a analizar lo que supone esta nueva modificación, si bien lo hace con cierta cautela.

La sanidad privada, ante el aplazamiento de Verifactu

“Lo importante no es cumplir una fecha, sino que el médico pueda seguir dedicando su tiempo a lo esencial: el paciente”, aclara Carlos Zarco, director médico de HLA Moncloa a Redacción Médica. Es él quien explica que “el retraso de Verifactu debe interpretarse no como una pausa, sino como una oportunidad para implantar bien la digitalización de la facturación en la sanidad privada”.

El portavoz del grupo hospitalario profundiza en lo que supone esta herramienta tecnológica para los médicos que trabajan en el ámbito de la sanidad privada. “En nuestra actividad, la burocracia ya consume demasiada energía profesional”, apuntala.

“Si obliga a cada profesional a duplicar registros, resolver incidencias técnicas o adaptarse sin apoyo, será un paso atrás”

Así, analiza lo que supone la llegada de este sistema al sector. “Si Verifactu se implementa de forma razonable, con sistemas intuitivos, integrados en la historia clínica y en la gestión de la consulta, puede reducir errores, mejorar la trazabilidad y simplificar tareas administrativas”, confirma.

Aunque señala un ‘pero’ que puede acarrear esta tecnología: “Si obliga a cada profesional a duplicar registros, resolver incidencias técnicas o adaptarse sin apoyo, será un paso atrás”.

Este es uno de los aspectos a los que también hace referencia Javier Hurtado, oftalmólogo con una consulta médica privada. “Hasta que no sea obligatorio no vamos a ver su utilidad real”, confiesa a Redacción Médica.

Por el momento, el facultativo desliza que aún no ha hecho uso de este sistema: “Sigo haciendo las facturas en papel”.

“El retraso de Verifactu se puede interpretar también como una traba burocrática. Apenas hemos recibido formación; y esto puede suponer un engorro para las clínicas de la sanidad privada”, amplía Hurtado.

El oftalmólogo es más directo que Zarco. De hecho, aborda que el sector de la sanidad privada “necesita más información sobre Verifactu”.

Por su parte, el director médico de HLA Moncloa muestra el lado más optimista de este cambio en el calendario. “La sanidad privada tiene una gran capacidad de adaptación organizativa y tecnológica. Esa flexibilidad debe utilizarse para que la norma no se perciba como un impuesto burocrático, sino como una herramienta de transparencia y calidad”, analiza.

"El retraso de Verifactu se puede interpretar también como una traba burocrática"

En este contexto, Zarco desglosa la que, a su parecer, puede ser la solución para que este sistema se convierta en una ayuda para los profesionales y las empresas del sector sanitario privado. “La clave estará en que los proveedores y las clínicas ofrezcan soluciones realmente integradas, y en que el médico autónomo no quede solo frente a la complejidad técnica”, resume.

Casi dos semanas después de que el Ministerio de Hacienda anunciase que Verifactu no sería obligatorio hasta 2028, la sanidad privada profundiza en lo que significa este movimiento por parte del Gobierno. “Bienvenido sea el aplazamiento si sirve para simplificar, automatizar y proteger el tiempo asistencial”, señala Zarco. Si bien, destaca que no recibirá esta acogida “si solo añade papeleo digital a un sistema que ya pide a sus profesionales demasiada carga administrativa”.

El aplazamiento de Verifactu a octubre de 2028 otorga un nuevo margen temporal al sector de la sanidad privada para adaptar sus sistemas de facturación. Mientras que Carlos Zarco percibe esta prórroga como una oportunidad para lograr una digitalización que reduzca la carga burocrática de los facultativos, el oftalmólogo Javier Hurtado la interpreta como reflejo de la falta de formación e información que aún sufren los profesionales. No obstante, ambos coinciden en que la medida solo será útil si simplifica el trabajo diario sin añadir más burocracia.