Juan Cruz, secretario de Estado de Ciencia. Farmaindustria
"La innovación farmacéutica europea tiene que quedarse industrializando el continente"
El secretario de Estado de Ciencia, Juan Cruz, reivindica una mayor cooperación entre países para impulsar la sanidad de vanguardia en el 25º Encuentro de la Industria Farmacéutica. Este será el último de Fina Lladós como presidenta de Farmaindustria, que anuncia que dejará en un mes y medio el cargo al frente de la patronal
"Europa tiene que invertir en investigación como una cuestión de liderazgo global", este es el gran objetivo del Ministerio de Ciencia y así lo ha defendido su secretario de Estado, Juan Cruz. La suya ha sido la primera comparecencia del 25º Encuentro de la Industria Farmacéutica Española. La cita pone el foco en la salud, la competitividad y la seguridad estratégica. La salud de vanguardia vuelve a situarse en el centro del debate y en la ecuación hay una cuestión clave: la vida de los pacientes. "Queremos mejorar la vida de las personas mediante una mejor salud. Por eso es importante una innovación compartida y una ciencia para todos y para todas", ha defendido. Así, para él, la hoja de ruta es clara: "Es importante que la innovación de Europa se quede industrializando el continente".
La innovación en la industria pone el foco en los pacientes
La investigación fue clave durante la crisis de la Covid-19. El salvavidas estuvo en la industria y, tal y como ha defendido Cruz, la resiliencia sanitaria dependía de la capacidad de innovación. En ese momento, la apuesta fue por la responsabilidad compartida. “Las respuestas a preguntas complejas no pueden ser simples, también deben ser complejas”, ha asegurado.
El Perte para la Salud de Vanguardia, el proyecto estratégico que quiso transformar el Sistema Nacional de Salud (SNS), movilizó más de 2.800 millones de euros en total y actuó sobre cuatro ejes: la erradicación de la inequidad, el desarrollo de fármacos innovadores, el análisis de datos en salud y la transformación de los sistemas. Cruz asegura que la salud digital será la que haga posible que la innovación se despliegue de forma equitativa y a gran escala, además de permitir la construcción de nuevos servicios sanitarios y sistemas tecnosanitarios más acertados. Pero todo esto tiene un objetivo prioritario: el impulsar una tecnología centrada en el paciente. “El conocimiento debe pensar en cómo transformar la ciencia de la industria. El liderazgo de las próximas décadas va a depender de la capacidad de los Estados para industrializar el futuro”, ha sentenciado.
En la inauguración del encuentro, Salvador Tarodo, vicerrector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha hablado de la importancia de tener capacidad para interpretar los cambios y, al igual que Cruz, ha situado la posibilidad de análisis en las conversaciones sobre ciencia e innovación. La presidenta de Farmaindustria, Fina Lladós, ha dado un paso más y ha señalado la salud y la innovación como los principales motores del progreso. Lladós ha marcado el momento actual como un tiempo de cambio y ha llamado a la experiencia para defender “que los momentos de transformación generan, al mismo tiempo, ilusión y preguntas”.
Ahora se abren grandes debates sobre la inteligencia artificial y el uso de datos en salud. Por ello, ha querido recordar que detrás de cada debate sobre regulación hay pacientes esperando una respuesta. “Detrás de cada decisión sobre innovación hay familias anhelando más tiempo y más calidad de vida”, ha insistido. El devenir de estos caminos, probablemente, lo vea como observadora en primera línea. Lladós ha anunciado que su etapa como presidenta de Farmaindustria terminará en poco más de un mes. Sin embargo, ha reconocido que se marchará con la “tranquilidad de saber que este sector cuenta con personas, talento y compromiso para seguir impulsando una innovación que mejora las vidas de las personas”.
El uso de la IA en la atención médica
La inteligencia artificial ya está cambiando la forma de entender la salud y el trabajo de los profesionales. Así lo ha explicado Conchita Díaz, responsable global de formación en IA de Google, durante la mesa La inteligencia artificial y los datos en el futuro de la salud, en la que ha abordado cómo esta tecnología está transformando el sector y las posibilidades que abre de cara al futuro. El cambio está todavía en sus inicios, Sin embargo, aun hay grandes barreras. La burocracia es una de ellas. Pero el avance de esta tecnología también abre dudas entre los profesionales.
Mª Isabel Moya, secretaria general de la Organización Médica Colegial, ha defendido que la innovación debe servir para hacer mejor Medicina, aunque ha llamado a la prudencia. "No nos podemos entusiasmar tanto. No hay que ser ingenuos, hay que ser realistas y no hay que perder el rigor", ha señalado. Para ella uno de los principales retos está en cómo llega después esa innovación al paciente y en garantizar que el médico no pierda su capacidad de decisión. Andoni Lorenzo, presidente del Foro Español de Pacientes, ha defendido el uso de los datos sanitarios siempre que se haga bajo las regulaciones. "Los datos son nuestra esperanza". Él ha incidido en que la tecnología debe servir para reforzar la relación entre médico y paciente y para permitir que los profesionales puedan dedicar más tiempo a las personas. En esta misma línea, Sara Montero, directora general de Lundbeck Iberia, ha señalado la necesidad de crear asistentes clínicos que permitan liberar tiempo para que los científicos puedan investigar más y los pacientes puedan tener más tiempo con sus profesionales. "El tiempo es oro", ha resumido. Para ello, ha llamado no solo a un aprendizaje continuo, sino también a crear un ecosistema que permita trabajar conectados en red.
El papel de España y Europa en el mercado mundial de la innovación
España y Europa no están solas en la carrera por la innovación. De hecho, el continente europeo ha quedado relegado en este mercado por la actuación de dos gigantes: Estados Unidos y China. Ante este escenario, en la mesa La decisión de Europa: el momento de tomar posiciones se ha analizado el papel de España en la industria y en el mercado de los medicamentos. En este marco de discusión entran agentes de todo tipo, en los que destca a la industria, los farmacéuticos y las instituciones. "La responsabilidad compartida. Hay voluntad compartida. Hay muchos retos y prioridades", ha resumido la presidenta y directora general de MSD, Ana Argelich.
La situación es compleja y la heterogeneidad de los productos en Europa habla de la necesidad de mirar más allá del precio de los propios medicamentos. "Europa se ha quedado en medio de dos ejes: el de EE.UU y Asia. La solución no es que España pague lo mismo que los Estados Unidos, pero es importante hablar de valor. Definir qué significa valor. Ir más allá de las cifras", ha explicado el presidente de Pfizer, Carlos Murillo. Por su parte, el catedrático Manuel García-Goño ha añadido que el reto de las compañías farmacéuticas pasa por demostrar ese valor. "Tenemos que enseñar más por qué merece la pena", ha sentenciado.
"Hay muchos más conceptos que el precio a la hora de regular", recordaba Ana Argelich, que situaba la competitividad como un agente clave. Así, ya ha adelantado que va a haber diálogos tensos y difíciles. "Hay que ver que se valore y que compensa tener las regulaciones adecuadas", explicaba. En este sentido, ha llamado a reforzar los puntos fuertes del mercado español, deteniéndose en la innovación clínica, la investigación y el diálogo abierto entre el sector y las instituciones nacionales.
El futuro es incierto, pero hay margen de acción. En un último análisis, Murillo hacía esta reflexión: "Puede que los precios bajen en EEUU y suban en Europa, pero la convergencia es difícil. El valor es muy importante y hay que demostrarlo". La nueva ley de precios de medicamentos somete también la parte no clínica a los baremos. "Lo que hay que financiar es el I+D", ha concluido.