Una dieta equilibrada también protege la salud ocular.

Una dieta equilibrada también protege la salud ocular.

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De la mesa a la retina: una dieta equilibrada también protege la salud ocular

Los especialistas de Miranza señalan que alimentos como el pescado azul, las verduras de hoja verde, las frutas, los frutos secos y el aceite de oliva pueden contribuir al cuidado de la visión

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La alimentación no influye únicamente en la salud cardiovascular o metabólica, sino que también desempeña un papel relevante en el cuidado de los ojos. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre, especialistas de Miranza, grupo líder en oftalmología con más de 40 centros en España, Andorra y Portugal, recuerdan que seguir una dieta variada y equilibrada puede contribuir al buen funcionamiento de los tejidos oculares.

Vitaminas, minerales, antioxidantes, carotenoides (pigmentos naturales presentes en determinados alimentos) y ácidos grasos omega-3 son algunos de los nutrientes relacionados con la salud ocular. Por ello, más que apostar por un alimento concreto, los especialistas recomiendan mantener un patrón alimentario variado, en el que tengan protagonismo los alimentos frescos.

“No existe un alimento milagroso para cuidar la visión. Lo importante es mantener una alimentación variada y equilibrada que aporte de forma habitual los nutrientes que necesitan los tejidos oculares”, señalan especialistas de Miranza.

Pescado azul, verduras y frutas, aliados

El pescado azul, como el salmón, las sardinas, la trucha o el atún, destaca por su contenido en ácidos grasos omega-3, especialmente DHA y EPA, que desempeñan funciones importantes en el organismo y contribuyen al mantenimiento de la visión normal.

Las verduras de hoja verde, como las espinacas, las acelgas, la col kale y el brócoli, aportan luteína y zeaxantina, dos carotenoides que se acumulan en la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión de mayor detalle. Por su parte, las frutas y hortalizas de distintos colores proporcionan vitaminas y otros compuestos antioxidantes.

A estos alimentos se suman los frutos secos, fuente de vitamina E y otros nutrientes, y el aceite de oliva virgen extra, uno de los pilares de la dieta mediterránea. "La variedad es fundamental: cada grupo de alimentos aporta nutrientes diferentes y complementarios. Incorporarlos de forma habitual ayuda a mantener una dieta equilibrada que favorece la salud general y contribuye al cuidado ocular", explican los especialistas.

Más allá de la zanahoria

La zanahoria es uno de los alimentos tradicionalmente asociados a la buena visión gracias a su contenido en betacaroteno, un precursor de la vitamina A. Sin embargo, sus beneficios no deben eclipsar el papel de otros alimentos dentro de una dieta equilibrada.

La vitamina A es esencial para el funcionamiento normal de la retina y para la visión en condiciones de poca luz. Otros nutrientes presentes en frutas, verduras, pescado, huevos y frutos secos también intervienen en el mantenimiento de las estructuras oculares y en diferentes procesos relacionados con la salud ocular.

El exceso de azúcar, un factor que conviene controlar

Cuidar la alimentación también implica moderar el consumo habitual de azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados. Su ingesta excesiva puede perjudicar la salud metabólica y vascular, con especial repercusión en la retina en personas con diabetes u otras alteraciones metabólicas.

El problema no reside en consumir ocasionalmente un alimento dulce, sino en que estos productos desplacen de forma habitual a otros de mayor calidad nutricional. Una dieta desequilibrada puede dificultar el aporte adecuado de vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para el funcionamiento del organismo.

La importancia de estos hábitos también se refleja en los datos arrojados por el VI Barómetro Ocular de Miranza, a partir de una encuesta realizada a un millar de personas, que sitúa la valoración general del bienestar ocular en España en 5,07 puntos sobre 10, el registro más bajo de las seis ediciones del estudio. El informe señala la mala alimentación, el estrés y el sedentarismo entre los factores asociados a un peor bienestar ocular, lo que refuerza la importancia de adoptar un estilo de vida saludable como parte del cuidado de los ojos.

“No es un dulce puntual lo que debe preocuparnos, sino que el exceso de azúcar y los productos ultraprocesados formen parte habitual de nuestra alimentación. Lo recomendable es que los alimentos frescos y de calidad sean la base de nuestra dieta”, apuntan desde Miranza.

La dieta mediterránea como modelo

Por su combinación de frutas, verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva virgen extra, la dieta mediterránea constituye un patrón alimentario de interés para la salud general y ocular.

No obstante, una alimentación saludable es solo una parte del cuidado integral de la visión. Evitar el tabaco, practicar ejercicio físico con regularidad, controlar enfermedades como la diabetes y la hipertensión y acudir a revisiones oftalmológicas periódicas son también medidas importantes para preservar la salud ocular.