Investigación biomédica.
La futura Ley de Ciencia de Madrid permitirá retener el talento sanitario y compaginar la práctica clínica con la investigación
La norma también está enfocada en la simplificación de trámites y en la mejora de las condiciones de trabajo
La Comunidad de Madrid da un paso más en la tramitación de la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Esta vez ha sometido al trámite de audiencia e información pública el anteproyecto que pone un marco jurídico "actualizado y coherente con la normativa estatal y europea" a la ordenación, el fomento y la coordinación de la ciencia, la tecnología y la innovación en la región.
En la iniciativa están incluidos los organismos públicos de investigación y las entidades dependientes o vinculadas a la Administración que desarrollen actividades de investigación, transferencia, evaluación o innovación tecnológica en el ámbito sanitario, así como los institutos de investigación sanitaria, consolidando su capacidad para liderar proyectos de innovación médica y tecnológica.
Fundaciones y profesionales de investigación e innovación tecnológica
Son precisamente las fundaciones para la investigación biomédica vinculadas al Servicio Madrileño de Salud (Sermas) las que también forman parte de la medida, por ser organismos de investigación públicos de la región, que tienen por finalidad promover la investigación y la innovación tecnológica, así como la formación y docencia en el área de la Biomedicina y las Ciencias de la Salud.
Así también los institutos de investigación sanitaria, que son "estructuras funcionales, sin personalidad jurídica propia, dedicadas a la investigación, creadas mediante la asociación a los hospitales del Sistema Nacional de Salud, de las universidades, organismos públicos de investigación y otros centros públicos o privados de investigación".
Fomento del talento investigador
La iniciativa madrileña contempla facilitar vías de contratación más estables y marcos retributivos competitivos para el personal científico, posdoctoral y técnicos de apoyo adscrito a las fundaciones hospitalarias. "La garantía de procedimientos de selección y contratación de personal abiertos, transparentes, objetivos, basados en los principios de méritos y capacidad, e internacionalmente comparables, que faciliten la generación, atracción y retención del talento, de conformidad con el marco jurídico aplicable", reza el texto.
De la misma manera, permite que los profesionales sanitarios puedan compaginar su actividad clínica con la dedicación horaria a proyectos de investigación científica, ensayos clínicos y desarrollo de patentes. "La mejora de las condiciones de trabajo y del desarrollo profesional, con respecto a la conciliación de la vida personal, familiar y profesional, a la igualdad de trato y de oportunidades y a la no discriminación por cualquier circunstancia personal o social, así como a la prevención de los conflictos de interés conforme a la normativa y a los estándares aplicables", añade.
Otro aspecto a tener en cuenta es que promueve la simplificación administrativa ya que agiliza la gestión de convocatorias, la justificación de ayudas y la tramitación de proyectos biomédicos. Esto permite acortar los plazos para que las investigaciones en áreas avanzadas se trasladen de forma directa y rápida del laboratorio a la práctica clínica real.