Experto del Virgen de la Paloma asegura que la colonoscopia es la única prueba para el cáncer de colon
Redacción. Madrid
Carlos Durán es cirujano jefe de la Unidad de Cirugía Laparoscópica y de la Unidad de Cirugía Bariátrica del Hospital Virgen de la Paloma de Madrid. Con más de 20 años de experiencia en este campo, con motivo del Día Internacional del Cáncer de Colon, este experto asegura que la colonoscopia es la única prueba que permite localizar, biopsiar y diagnosticar un cáncer de este tipo.
¿Qué síntomas alertan de un cáncer de colon?
En primer lugar, debemos tener claro que existe una circunstancia no determinante que son los antecedentes familiares. No existe una relación directa, pero sí un aumento en la frecuencia cuando hay más de un familiar de primer grado con antecedentes de cáncer de colon. Por lo tanto estamos ante una enfermedad que tiene, en algunos casos, una predisposición genética. Esto no debe asustarnos, ya que los avances científicos permiten que en la actualidad se realicen una serie de estudios genéticos que nos orientan sobre el riesgo de estos pacientes a desarrollar o no cáncer de colon mediante un simple análisis de sangre.
Podemos considerar como signos de alerta la presencia de sangre en las heces, la mucosidad o cambios en el ritmo intestinal como puede ser un estreñimiento de varios días o la aparición de diarrea junto con distensión del abdomen.
Me gustaría resaltar que hay dos tipos de enfermedades muy comunes que pueden llevarnos a retrasar el diagnostico: los que padecen colon irritable y las personas que sufren hemorroides. Estos últimos, están habituados a sangrar y lo relacionan con su patología hemorroidal. Debemos alertarles en los casos en que detecten un cambio en el aspecto del sangrado (sangre más oscura) o la aparición de mucosidad con las heces. Se recomienda que acudan a su médico pues se consideran signos de alerta de un tumor. En este sentido, queremos animar y concienciar a todos estos pacientes que tengan sangrado y sean mayores de 50 años a hacerse una colonoscopia para descartar el cáncer.
En cuanto al colon irritable, puede pasar algo parecido, en ellos es habitual la aparición de moco con la deposición y los cambios en el ritmo intestinal con alternancia de diarrea estreñimiento.
Estos pacientes deben hacerse una colonoscopia cada 5 años a partir de los 50 años (si no hay antecedentes de cáncer ni de pólipos) o cada 1 o 3 años cuando existen antecedentes o tenemos carga genética.
¿A través de qué pruebas se detecta entonces el cáncer de colon?
Empezamos con un factor de screening, para buscar lo que se denomina sangre oculta en heces. Se trata de una analítica muy sencilla en laboratorio, donde hay que tomar tres muestras de heces seriadas, (se prescribe una dieta tres días antes sin carnes ni alimentos ricos en hierro). Si la sangre oculta en heces es positiva, se recomienda un estudio para descartar la presencia de pólipos o tumores.
Actualmente, la colonoscopia es la única prueba específica para localizar, diagnosticar y biopsiar un cáncer de colon o la presencia de pólipos, que en muchos casos son precursores del tumor.
Los escáneres que se hacen tridimensionales son factores predictivos, pero en la mayoría de los casos resulta difícil distinguir entre un cáncer, un pólipo o un resto de heces. Además la única vía para tomar muestra de biopsia (que es como se realiza el diagnostico definitivo) es la colonoscopia. Podríamos decir que en coste-beneficio hoy día es más eficaz la colonoscopia que este tipo de pruebas que pueden dar falsos positivos y derivando, en cualquier caso, a que el paciente tenga que hacerse una exploración completa del colon.
¿Cómo se debe explicar a un paciente que se enfrenta a una enfermedad como el cáncer de colon?
Lo primero que hay que hacer es tranquilizarle, tenga en cuenta que a día de hoy más del 60 por ciento de los cánceres de colon se curan y si se logran tratar en un estadio precoz estas cifras llegan hasta un 90 por ciento. En el 40 por ciento restante, el tratamiento combinado de cirugía y oncología, logra un buen control a medio-largo plazo. Resumiendo, podríamos decir que el cáncer de colon diagnosticado en de forma precoz, tiene una alta tasa de curabilidad y de supervivencia.
¿Cuál es el tratamiento una vez diagnosticado?
Con la colonoscopia, se pueden extirpar la mayoría de los pólipos que se encuentran, se biopsian si son grandes o se sospecha de un tumor. Si el pólipo es benigno, con su resección se considera curado y recomienda control entre seis meses y un año.
Si el pólipo es maligno o se trata de un tumor establecido, el tratamiento es quirúrgico, resecando el segmento de colon afectado y en la mayoría de los casos se reconstruye el transito sin necesidad de dejar colostomías (bolsa para las heces). Esta intervención se realiza por vía laparoscópica, lo cual ayuda a minimizar las complicaciones y logra una más rápida recuperación. Desde hace un año, la estamos realizando por medio de lo que llamamos laparoscopia por puerto único, esto es, por medio de una pequeña incisión de cuatro centímetros a nivel umbilical con lo que la agresión es cada vez menor.
¿Cuáles son los cuidados antes y que secuelas deja este tipo de intervención?
Previo a la cirugía, debemos hacer estudio encaminado a descartar una posible extensión del tumor por medio de TAC y analítica.
Una vez realizada la intervención, en la mayoría de los casos, el tránsito se reconstruye por lo que el paciente puede hacer deposiciones de manera normal. Sólo en un porcentaje mínimo de casos se tiene que dejar una colostomía que muchas veces es transitoria y en lesiones muy bajas del recto puede ser de forma definitiva. Sin embargo, quiero reiterar que gracias a las nuevas formas de sutura mecánicas este tipo de casos son cada vez menos frecuentes.
Según los últimos datos de la Asociación Española Contra el Cáncer, el cáncer se puede curar en un 90 por ciento si se detecta a tiempo, pero esto ¿supone una recuperación total del paciente?
Sí claro, el hecho de haber tenido que reducir la longitud del colon no va a dejar secuelas en cuanto al tipo de vida o alimentación. En este aspecto también es importante resaltar que gracias a la cirugía laparoscópica, las secuelas estéticas y de lesiones a nivel de la pared abdominal son menores.
Eso sí, una persona que ha tenido un cáncer o un pólipo en el colon, se considera paciente de alto riesgo para el control posterior. Por ello, se debe hacer un protocolo de colonoscopias anuales al principio y después ya cada 2 o 3 años de por vida.
¿Qué secuelas físicas puede padecer un enfermo operado de cáncer de colon?
Ninguna, salvo como comentábamos antes, en los pacientes a los que se haya tenido que dejar una bolsa de colostomía por tumores del recto muy bajos (amputación abdomino perineal). Ellos deberán seguir una serie de cuidados específicos por su colostomía que puede condicionar en parte su actividad física, pero que no por ello les impide hacer una vida rigurosamente normal en cuanto a dieta y estilo de vida.
¿Cómo explican que el número creciente de enfermos que padecen esta enfermedad año tras año?
No hay ningún factor desencadenante. Sí que es cierto que hace 40 años el cáncer gástrico era el dominante dentro de los del aparato digestivo, y hoy día es el de colon más frecuente. Es una tendencia que ha ido en aumento año tras año en los últimos 20 años. Genéticamente seguimos siendo los mismos que nuestros padres y nuestros abuelos. En esto afluyen múltiples factores entre los que la alimentación, el sobrepeso y la falta de ejercicio son los factores más determinantes.
Hay tantos factores que pueden influir que, desgraciadamente, no podemos determinar exactamente a qué se debe este aumento en la frecuencia del cáncer de colon.