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Elena Juárez explica el proyecto. |
F. Espoz. Imagen: Pablo Eguizabal / Paula Pino
El Hospital Gregorio Marañón y la Fundación Theodora han llevado a cabo un programa para el acompañamiento personalizado, por parte de ‘doctores sonrisa’, a los niños y sus familiares antes y después de una operación, para conseguir, mediante la gestión de las emociones, reducir la ansiedad y el impacto emocional del acto quirúrgico.
“Este proyecto supone un refuerzo a la humanización que se ha iniciado en los hospitales públicos madrileños”, ha explicado Elena Juárez, directora general de Atención al Paciente. Y es que para Juárez, es “en estos momentos cuando se genera una elevada tensión emocional y ellos ayudan a aminorar ese estrés previo a la intervención y después del despertar”.
El proyecto, además de en el Gregorio Marañón, se realizó de forma simultánea en el Valle de Hebrón (Barcelona) y en el Nuestra Señora de la Candelaria (Tenerife), y se desarrolló fundamentalmente de mayo a diciembre, como experiencia piloto, si bien sigue funcionando, y, como ha reconocido Juárez: “Esperamos llevar este proyecto a otros hospitales de la Comunidad”.
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Tejero analiza la función de los ‘doctores sonrisa’ |
Javier Tejero, presidente de la Fundación Theodora, ha añadido que la función de los ‘doctores sonrisa’ es ayudar y acompañar a los niños “en una situación en la que el estrés que están pasando es relevante” y ha destacado la buena disposición de la gerencia del hospital hacia el proyecto.
Para los propios miembros de la fundación, esta iniciativa ha representado un reto, ya que tenían experiencia en trabajar con los niños en planta, “pero han tenido que adaptarse al ritmo y la tensión de los proceso quirúrgicos”, agrega Tejero.
Resultados alentadores
Desde la entrada en funcionamiento del proyecto, los ‘doctores sonrisa’ han visitado a 350 niños y familiares ingresados en el centro y a un total de 626 en los otros dos hospitales. En el Gregorio Marañón su actividad se ha centrado en las habitaciones, la unidad de cirugía ambulatoria, la unidad de recuperación anestésica, la unidad de recuperación de corta estancia, la sala de espera de los padres y el área de hemodinámica de Cardiología.
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Peláez señala que están planteando un nuevo estudio. |
Según ha afirmado Juárez, esta iniciativa (que tiene lugar dos días a la semana) ha sido “muy bien recibida por los profesionales del centro y por los familiares, además de por los niños”.
Manuel Peláez, anestesista infantil del hospital, asegura que tras la actuación de los ‘doctores sonrisa’ hay respuestas en los niños que “son mucho mejores”, ya que no sólo trabajan con el menor, sino también con la ansiedad de sus padres, así, “el niño al verlos más tranquilos reduce su estrés”.
Ha señalado que están protocolizando un estudio que llevarán a cabo próximamente, “en el cual vamos a intentar disminuir, incluso quitar toda la pre-medicación que están recibiendo ahora los niños, pero sólo en los que están acompañados por los ‘doctores sonrisa’”.