Ses Cases Velles Govern de les Illes Balears
"Contar con un Instituto de Medicina Personalizada permitirá acortar los tiempos de diagnóstico"
Son Espases prepara el centro para 2028, un espacio que estará ubicado en Ses Cases Velles y que pretende tener un efecto directo en la atención a los pacientes
El Hospital Universitario Son Espases contará con el primer Instituto de Medicina Personalizada de Baleares. Este proyecto, que llega tras casi una década de expansión de la genética y la genómica en la sanidad pública balear, pretende dar respuesta al crecimiento de estas dos disciplinas médicas en los últimos años. El nuevo instituto, que estará ubicado en el espacio de Ses Cases Velles, ocupará unos 800 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y está previsto que la infraestructura sea una realidad en 2028.
La creación del Instituto no supondrá, sin embargo, el inicio de una actividad asistencial que hasta ahora no existía. Las pruebas y terapias vinculadas a la medicina personalizada ya se aplican en Son Espases. La novedad será reunir y reorganizar buena parte de estos recursos bajo una estructura y un espacio propios: "Las terapias ya se están aplicando actualmente en el hospital, la novedad es que tendrá un espacio propio y una entidad", explica Alejandra Fernández, responsable de Comunicación del Hospital Son Espases.
El objetivo que se persigue con esta creación es que esta reorganización tenga un efecto directo en la atención a los pacientes. Según Fernández, el Instituto permitirá "facilitar un acceso más ágil y eficiente de los pacientes a las consultas especializadas" y, en el caso de las familias, posibilitará la atención en consultas de asesoramiento genético fuera del entorno hospitalario. La previsión es que el nuevo modelo contribuya además a reducir los tiempos de espera tanto para las pruebas diagnósticas como para las consultas.
Reforzar la investigación y la innovación
La Unidad de Genética y Genómica de las Illes Balears (GENIB) se creó en diciembre de 2017 y, desde entonces, estas herramientas han ido incorporándose a campos como las enfermedades raras, la oncología y otras áreas de la medicina.
Este crecimiento de la actividad en las islas ha hecho que el modelo organizativo existente necesite una adaptación. Como señala Fernández, "esta evolución ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptar la organización sanitaria a una realidad asistencial cada vez más compleja y especializada".
En 2025, Son Espases realizó 18.000 informes genómicos, 37.000 pruebas genómicas, 6.000 pruebas oncogenómicas y 2.500 secuenciaciones del exoma completo, cifras que han permitido dimensionar una actividad que ha ido ganando peso dentro de la asistencia sanitaria de las islas.
La creación del Instituto busca precisamente coordinar estas capacidades. Entre sus principales objetivos está el "consolidar y coordinar las capacidades ya existentes, facilitar el acceso equitativo de la población a la medicina genómica y personalizada y reducir la fragmentación de recursos".
La nueva estructura también pretende reforzar la investigación y la innovación y facilitar que los avances científicos puedan trasladarse a la práctica clínica.
Un cambio organizativo y clínico
El cambio que plantea el nuevo Instituto tendrá dos vertientes. Por un lado contará con la organización de los servicios y, por otro, con la propia atención clínica. En el primer caso, la intención es que profesionales y áreas que hasta ahora han trabajado de forma más independiente pasen a compartir recursos y conocimientos. "El Instituto representa una nueva forma de trabajar basada en la integración y la colaboración entre diferentes áreas de conocimiento", explica Fernández.
La segunda vertiente afecta directamente al diagnóstico y al tratamiento. La incorporación de tecnologías avanzadas de medicina genómica permitirá, según la responsable de Comunicación, "acortar significativamente los tiempos de diagnóstico, especialmente en enfermedades complejas o poco frecuentes", además de obtener diagnósticos más precisos, seleccionar tratamientos más adecuados y anticipar la evolución de determinadas enfermedades.
Como informa la profesional, este cambio puede resultar especialmente relevante para pacientes con enfermedades raras en los que las pruebas realizadas hasta ahora no han permitido encontrar una causa genética, así como para determinados procesos oncológicos en los que la información molecular del tumor puede ayudar a orientar el tratamiento.
Del genoma completo a tratamientos más ajustados
Atendiendo a los elementos tecnológicos que se implantarán en el Instituto, el nuevo secuenciador genómico de última generación instalado en la Unidad de Genética y Genómica de Baleares, es uno de los principales avances que se podrán encontrar en las instalaciones. La función de este equipo es el de permitir analizar el genoma completo y buscar variantes genéticas en cualquiera de los aproximadamente 3.000 millones de bases que lo componen.
La incorporación de tecnología es fundamental para el proyecto ya que, gracias a esta, es posible ampliar la identificación de diagnósticos para las enfermedades raras, ya que permite identificar genes y variantes que hasta ahora no podían detectarse mediante las técnicas disponibles en el ámbito asistencial. El análisis del genoma completo puede contribuir así a abordar casos que permanecen sin diagnóstico.
El equipo también tendrá aplicaciones en oncología. Entre ellas se encuentra la biopsia líquida, una técnica que permite detectar fragmentos de ADN tumoral en la sangre y utilizar esa información para evaluar la eficacia de los tratamientos y ajustar la terapia en función de la evolución del paciente.
Son Espases sitúa esta incorporación tecnológica dentro de la apuesta de Baleares por avanzar en una medicina más precisa y personalizada. La combinación de la nueva tecnología con la reorganización de los recursos pretende que la información genética pueda incorporarse de forma más directa a las decisiones clínicas.
Un espacio pensado para las familias
En cuanto a la redistribución del edificio, el Instituto ocupará 800 metros cuadrados en Ses Cases Velles, distribuidos en dos plantas. En la inferior se ubicarán el laboratorio de biología molecular y las consultas médicas y de asesoramiento genético, una disposición pensada también para facilitar el acceso de pacientes y familiares, especialmente en los casos de enfermedades minoritarias y oncológicas. La planta superior estará destinada a los despachos de los genetistas clínicos y moleculares.
Como ha señalado Fernández, el proyecto no contempla por ahora una cifra de inversión cerrada: "La cuantía total todavía no está cuantificada". Tampoco está previsto, en esta fase, crear una plantilla completamente nueva: "Los profesionales que actualmente trabajan en las distintas secciones del hospital pasarán a integrarse en la nueva entidad".
La previsión es que la infraestructura sea una realidad en 2028, mientras tanto, las pruebas y terapias relacionadas con la medicina personalizada continuarán desarrollándose en Son Espases, donde ya se realizan actualmente.
El objetivo final es que la integración de los recursos permita responder al aumento de la demanda y que los avances en genómica tengan una aplicación cada vez más directa en la asistencia. "El cambio se traducirá en una atención más rápida, más precisa y más personalizada, situando al paciente en el centro del proceso asistencial", resume Fernández.