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El verano y las excursiones al monte traen consigo un aumento notable de las picaduras de garrapata, un problema que este año está siendo especialmente frecuente en las consultas médicas. Lo que muchas personas desconocen es que quitar el parásito de la piel no siempre es suficiente. De hecho, en determinadas circunstancias, y solo si se cumplen ciertos criterios muy concretos, es necesario iniciar un tratamiento antibiótico para evitar complicaciones que pueden llegar a ser graves.

Así lo ha explicado el médico y divulgador científico David Callejo, que en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@davidcallejo10) explica por qué la actuación temprana y correcta ante una picadura resulta clave. Callejo advierte de que la incidencia de picaduras está siendo especialmente alta en las últimas semanas. "Este año estamos viendo muchas picaduras de garrapata y tenemos que saber cómo actuar", señala el médico. A su vez, hay que tener en cuenta que estos parásitos son capaces de transmitir enfermedades como la enfermedad de Lyme o la fiebre botonosa mediterránea.

Los dos pasos para retirar correctamente una garrapata

El primer paso, según detalla Callejo, es la extracción, y debe hacerse siguiendo una técnica muy concreta para evitar complicaciones. "Coge unas pinzas. Sujeta la garrapata lo más cerca de la piel que puedas y extráela con una presión constante", indica el médico, que insiste en un error muy extendido y potencialmente peligroso: recurrir al fuego o al alcohol para desprender el parásito. "Nunca la quemes o le eches alcohol. Eso aumenta el riesgo de que la garrapata vomite y te contagie infecciones", advierte.

El segundo paso llega justo después de la extracción, y tiene tanto un componente de higiene como de vigilancia clínica. "Después de quitar la garrapata, desinfecta y hazle una foto. Así podremos saber de qué género es", explica el médico. Esto es muy importante, ya que de esa forma se puede identificar el género de la garrapata y saber si se necesita tratamiento antibiótico. En este sentido, esto es solo necesario "si se cumplen estos tres criterios:

  • La garrapata es del género Ixodes.
  • Lleva más de 36 horas enganchada.
  • En la zona hay enfermedad de Lyme (en España la tenemos).

Cuando no se cumplen estos tres criterios, la recomendación no es despreocuparse por completo, sino mantener una vigilancia activa durante varias semanas. "Aunque no cumplas estos tres criterios, observa la picadura durante un mes", recomienda Callejo, que detalla las señales de alarma ante las que hay que acudir al médico sin demora: "Si aparece una mancha negra, lesiones rojizas en forma de diana, fiebre o mal estado general, acude al médico".