La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) afronta una etapa de cambio con el nombramiento de Pello Latasa como presidente de la entidad de cara a los próximos dos años. Su mandato se desarrollará con el objetivo de consolidar a la entidad como "una referencia científica independiente en materia de Epidemiología", tal y como ha asegurado en Redacción Médica. Para ello, sitúa como principal prioridad el despliegue del Plan Estratégico 2026-2030, pero también señala varios frentes que considera fundamentales para los próximos años como mejorar la formación y la empleabilidad de los profesionales, reforzar la comunidad de socios, avanzar en la profesionalización y multidisciplinariedad de la especialidad y contribuir a que la futura Agencia Estatal de Salud Pública (Aesap) se convierta en una estructura "plenamente funcional".
Por lo tanto, Latasa considera que tanto la Epidemiología como Salud Pública se encuentran ante una oportunidad de modernización tanto normativa como organizativa y tecnológica.
Una Epidemiología más profesionalizada y multidisciplinar
La formación y la empleabilidad constituyen uno de los grandes asuntos sobre los que Latasa quiere actuar. El presidente considera que la Epidemiología tiene una característica que, a la vez que constituye una fortaleza, genera dificultades en la práctica: es una disciplina multiprofesional.
Puede incorporar perfiles procedentes de distintos ámbitos, pero, según explica, esa diversidad no significa que cualquier profesional pueda desempeñar funciones epidemiológicas sin una capacitación específica. "Hace falta formarse específicamente", subraya. El problema aparece especialmente en los sistemas de contratación y gestión de personal de las administraciones, que, a su juicio, no siempre están preparados para reconocer esta combinación de multidisciplinariedad y formación específica.
Para avanzar en este ámbito, la sociedad participará en el análisis de necesidades y competencias profesionales junto a otros actores del ámbito de la Salud Pública. Latasa señala que se coordinarán los trabajos del grupo de formación de la SEE con los desarrollados en el marco de la Sociedad Española de este ámbito (Sespas) para determinar qué competencias y conocimientos son necesarios para un desempeño profesional adecuado.
Déficit de profesionales y nuevas competencias
En este escenario, la falta de recursos humanos aparece también como una de las principales preocupaciones cuando el foco se desplaza desde la sociedad científica hacia el conjunto del sistema de vigilancia epidemiológica.
Latasa apunta a la existencia de un déficit de personal en los Servicios de Epidemiología y a las dificultades para incorporar esos perfiles multidisciplinares. Entre ellos cita ámbitos como la Ciencia de datos o la Sociología, que pueden aportar nuevas perspectivas al análisis epidemiológico. La especialidad, sostiene, ya no puede limitarse a medir el impacto de una enfermedad. También debe ser capaz de analizar los comportamientos que incrementan determinados riesgos y el peso de los determinantes sociales.
Modernizar la vigilancia epidemiológica y la Salud Pública
La otra gran asignatura pendiente está relacionada con la capacidad de vigilancia y respuesta ante alertas y emergencias sanitarias. El nuevo presidente de la SEE reclama sistemas más operativos que permitan responder de forma permanente a las amenazas sanitarias y considera necesario completar los desarrollos normativos pendientes en materia de vigilancia en Salud Pública y preparación y respuesta.
La aprobación de estas normas, junto con la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Salud Pública, puede abrir, a su juicio, una nueva etapa. Pero advierte de que el reto no termina con aprobar leyes o crear estructuras: "Ahora todo eso hay que aterrizarlo, ponerlo en práctica y hacerlo de manera operativa".
En ese proceso considera fundamental que tanto la Administración General del Estado como las comunidades autónomas dispongan de procedimientos operativos claros y de estructuras adecuadamente dotadas para garantizar la vigilancia y la respuesta ante emergencias "24 horas al día, 7 días a la semana".
Y es que mientras que la asistencia sanitaria del SNS ha experimentado importantes procesos de renovación durante las últimas décadas, opina que la Salud Pública no ha participado en la misma medida de esas transformaciones, quedándose "al margen". Por eso considera que "ya es momento de que la salud pública en general y la Epidemiología en particular se suba a esa ola de actualización y modernización".
Ese proceso debería afectar, según el presidente de la SEE, a tres ámbitos fundamentales: la normativa, los recursos humanos y los sistemas de información. En este último caso, apuesta por disponer de sistemas más integrados y autónomos que permitan que los profesionales puedan dedicar más tiempo al valor añadido específico de su trabajo.
Reforzar la comunidad de socios
Otro de los retos identificados por la nueva dirección es fortalecer la comunidad de socios y profesionales vinculados a la especialidad. La intención es aumentar su participación, facilitar el intercambio de experiencias y aprovechar el valor que aporta el tejido asociativo científico para conseguir una comunidad más cohesionada y activa. A partir de ahí, la SEE quiere favorecer el desarrollo de talento y conocimiento en distintos ámbitos profesionales.
Para conseguirlo, la sociedad prevé revisar sus canales de participación y comprobar si los actuales son suficientes. En caso contrario, plantea crear nuevas vías o hacerlas más accesibles. La gobernanza participativa es, por tanto, otro de los elementos que el nuevo presidente considera centrales.
Independencia, transparencia y sostenibilidad
Latasa también quiere reforzar el funcionamiento interno de la propia SEE. La independencia y la transparencia seguirán siendo principios centrales, pero el nuevo presidente introduce un tercer elemento: la capacidad operativa. La sociedad científica afronta, según explica, una dificultad derivada de sus posibilidades de financiación. "Al tener cierta limitación para poder recabar fondos, eso también nos quita peso en comparación con otras sociedades", apunta.
"Necesitamos mantener esa independencia y esa transparencia, avanzar hacia la sostenibilidad y hacia un impacto real", resume. Para ello será necesario, además, una gobernanza participativa que permita implicar a los socios en las decisiones y en las actividades de la entidad.
La Agencia Estatal de Salud Pública, otro de los grandes frentes
Aparte, Latasa sitúa la puesta en marcha de la Agencia Estatal de Salud Pública como el otro gran proyecto de su presidencia. La SEE considera que la agencia puede representar "un cambio importante antes o después en el funcionamiento de cómo trabaja la Salud Pública en España", especialmente en materia de Epidemiología y vigilancia.
La sociedad pretende contribuir a que se convierta en una realidad efectiva y que pueda ponerse en marcha "cuanto antes". En opinión de Latasa, debería funcionar como un referente técnico, con capacidad operativa y suficientemente dotada de recursos. La SEE quiere participar en ese proceso y apoyar al Ministerio de Sanidad y al resto de instituciones para que la agencia pueda desplegarse con las capacidades necesarias.
En definitiva, el nuevo presidente plantea los próximos años como una etapa para consolidar la SEE, profesionalizar y modernizar la Epidemiología y reforzar su peso en la Salud Pública española, con dos grandes referencias: el despliegue del Plan Estratégico 2026-2030 y la puesta en funcionamiento de una Agencia Estatal "plenamente funcional".
