La XIX Reunión Enfermedades Autoinmunes Sistémicas llega este año cargada de novedades. A punto de cumplir 20 años de vida, este evento organizado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) pretende consolidar el rol transversal que ocupa la especialidad en el abordaje multidisciplinar del paciente con este tipo de patologías tales como el lupus eritematoso sistémico, sarcoidosis o la enfermedad de Sjögren.
"El internista juega un papel fundamental al coordinar y colaborar con otros compañeros, no solo médicos", explica Andrés González García como responsable del Grupo de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas (GEAS) que integra la sociedad, señalando, en concreto, la labor de Enfermería en el manejo del paciente con enfermedad tripolisistémica y que protagonizará una de las mesas del evento.
El evento, celebrado en Madrid, pondrá sobre la mesa un buen puñado de avances tanto en detección como en tratamiento. González García destaca, en concreto, la aprobación del primer fármaco con ficha técnica para la enfermedad relacionada con la inmunoglobulina G4 (IgG4-RD) -un trastorno inmunitario poco frecuente que suele afectar a múltiples tejidos y órganos con masas similares a tumores-.
Tal y como explica este experto, desde el pasado mes de junio, España cuenta con inebilizumab, único tratamiento biológico en el mercado financiado para esta patología, tratada hasta ahora con otros medicamentos no específicos. De sus ventajas y los desafíos que rodean a su integración se hablará también en esta reunión a la que está previsto que acudan más de 400 profesionales sanitarios en la tarde del jueves y la mañana del viernes 25 de septiembre.
Novedades en autoinflamación
Las novedades también serán el foco de la mesa dedicada al lupus, ante la llegada de "numerosos fármacos y resultados de ensayos clínicos" que permiten al profesional "conocer cada vez más" la patología. En concreto, el internista señala la ampliación de las alternativas terapéuticas con obinutuzumab, un anticuerpo monoclonal humano de tipo II dirigido contra la proteína CD20 de las células B, el cual ha demostrado una alta eficacia en el tratamiento de las manifestaciones graves del lupus eritematoso sistémico (LES) y la nefritis lúpica.
Algo similar ocurre con la enfermedad de Sjögren, la cual no solo se ha conseguido "fenotipar mejor", con la relevancia clínica que esto conlleva, sino que "por fin hay un ensayo positivo y favorable" que permitirá contar con un nuevo fármaco para su tratamiento "a la espera de comercialización", detalla González García.
En el ámbito asistencial, la colaboración interidisciplinar será otro de los pilares del programa, con mesas como la dedicada a la autoinflamación en la que intervendrán tanto dermatólogos como hematólogos. En ella se ofrecerá a los profesionales claves para detectar las señales de alerta que rodean a este tipo de episodios "más allá de la fiebre recurrente" y con la piel como "ventana al diagnóstico".
De hecho, la evolución en el diagnóstico obliga al internista no solo a conocer este tipo de dolencias "poco frecuentes, minoritarias y genéticas" sino también a prestar a atención al cada vez más amplio espectro de pacientes "en el contexto de una enfermedad hematológica donde el comportamiento es autoinflamatorio".
