La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas) pide reforzar los recursos sanitarios y de salud pública en Ceuta ante la situación extraordinaria que atraviesa la ciudad desde el 30 de julio. Las estimaciones disponibles sitúan por encima de 70.000 el número acumulado de personas que entraron de manera irregular en la ciudad, aunque esta cifra no equivale al número de personas que permanecen en ella actualmente. No obstante, insisten en que la situación está generando una presión extraordinaria sobre los dispositivos de acogida y protección, los servicios sociales, el sistema sanitario y los recursos de salud pública.
Ante este escenario, Sespas insiste en la necesidad de proteger la salud de las personas que permanecen en Ceuta así como de facilitar que la población local recupere progresivamente la normalidad. Mientras, la sociedad científica subraya la necesidad de diferenciar entre presión asistencial y riesgo epidemiológico. Una elevada demanda sanitaria puede tensionar el sistema sin que exista una epidemia, mientras que determinadas condiciones pueden justificar medidas preventivas antes de que se produzca un brote.
Riesgo epidemiológico no significa epidemia
Por su parte, Sespas rechaza establecer una relación automática entre migración y enfermedad. Según la organización, los riesgos para la salud pública están relacionados principalmente con las condiciones en las que permanece cualquier grupo de población, especialmente cuando existe concentración de personas, precariedad, problemas de higiene o dificultades para acceder a la asistencia sanitaria y al seguimiento epidemiológico.
En este contexto, valora positivamente el traslado de las personas que permanecían en la playa de El Trampolín y otros asentamientos precarios a los dispositivos temporales habilitados en Loma Margarita y El Embolsamiento. De hecho, la sociedad científica considera necesario mantener y ampliar estos recursos en función de la evolución de las necesidades, especialmente después de que algunas de las personas trasladadas hayan regresado posteriormente a la playa. "El control de la calidad y suficiencia del agua de consumo, las condiciones de higiene y saneamiento, la disponibilidad de duchas y aseos, la seguridad alimentaria, la limpieza y recogida de residuos y, cuando sea necesario, el control de vectores y plagas son medidas de prevención primaria que permiten actuar antes de que aparezca la enfermedad", recalcan en un comunicado reciente.
Sin evidencia de una epidemia generalizada
En cuanto a la situación epidemiológica, Sespas señala que los datos disponibles no evidencian una epidemia generalizada asociada a las personas llegadas a Ceuta, aunque considera necesario mantener una vigilancia intensificada. Apunta así que, por el momento, se han comunicado cuadros gastrointestinales, problemas dermatológicos, casos de escabiosis y diagnósticos de tuberculosis. Sin embargo, las discrepancias entre las distintas fuentes de información aconsejan prudencia hasta disponer de datos epidemiológicos oficiales consolidados. "La información disponible no permite afirmar que exista actualmente un brote de tuberculosis asociado al episodio", apunta.
Además, señala que los menores son otra de las prioridades. Hasta el 18 de agosto se habían identificado oficialmente 2.168 menores llegados desde el inicio de la situación. "Sespas considera imprescindible garantizar su alojamiento seguro, alimentación, valoración sanitaria, atención a la salud mental y protección frente a situaciones de violencia, explotación o trata. Cuando se desconozcan sus antecedentes vacunales, debe realizarse una valoración individual y completar las inmunizaciones indicadas cuando no exista documentación fiable", sentencia.
La organización llama también la atención sobre el impacto psicológico de la situación, tanto entre las personas llegadas a Ceuta como entre la población local y los profesionales implicados en la respuesta. La prolongación de una situación excepcional puede generar estrés, incertidumbre y cansancio, por lo que considera necesario mantener una comunicación pública periódica, clara y basada en datos contrastados.
Más recursos para el sistema sanitario
En el ámbito asistencial, Sespas recuerda que Ingesa mantiene activado desde el 31 de julio el Nivel 1 del Plan de Catástrofes Externas del Hospital Universitario de Ceuta. Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, Ingesa realizó 5.801 asistencias y Cruz Roja atendió a más de 2.500 personas. Además, se incorporaron más de 60 profesionales de refuerzo, mientras se mantuvo la actividad programada para la población ceutí. Ante la evolución de la situación, la sociedad científica considera necesario seguir evaluando la demanda asistencial y adaptar los recursos humanos y materiales cuando los indicadores de actividad o las condiciones de trabajo de los profesionales lo requieran.
Sespas destaca asimismo el papel de las oficinas de farmacia de Ceuta, especialmente por su proximidad y accesibilidad. Estos establecimientos pueden contribuir a garantizar la continuidad de los tratamientos, detectar interrupciones terapéuticas, ofrecer consejo sanitario y derivar a los pacientes a los dispositivos asistenciales cuando sea necesario, siempre en coordinación con el sistema sanitario.
Un dispositivo extraordinario de coordinación
Como principal propuesta, Sespas plantea crear temporalmente un Dispositivo Extraordinario de Coordinación y Respuesta que permita mejorar la cooperación entre la autoridad de Salud Pública de Ceuta, INGESA, el Ministerio de Sanidad y el resto de organismos implicados. El objetivo sería disponer de una imagen actualizada de la situación, identificar a los colectivos vulnerables, compartir indicadores asistenciales, epidemiológicos y ambientales y coordinar la respuesta sanitaria. La organización propone además publicar periódicamente un parte técnico conjunto con un número reducido de indicadores fiables para evitar la disparidad de cifras y valoraciones que, a su juicio, puede alimentar tanto el alarmismo como la minimización de los problemas.
SESPAS plantea también valorar la creación de equipos multiprofesionales de respuesta rápida en salud pública que puedan reforzar temporalmente las estructuras territoriales cuando una emergencia supere su capacidad ordinaria.
Finalmente, la sociedad científica hace un llamamiento a la cooperación institucional. "La complejidad de la distribución de competencias entre administraciones no debe convertirse en una dificultad añadida. La ciudadanía de Ceuta tiene derecho a recuperar progresivamente su normalidad y las personas que permanecen temporalmente en la ciudad tienen derecho a recibir la atención y protección que les corresponda. Ambos objetivos son compatibles y forman parte de una misma respuesta de salud pública", escriben. Así, Sespas ofrece a la Ciudad Autónoma de Ceuta, al Ministerio de Sanidad, a Ingesa y al resto de administraciones su experiencia en ámbitos como la vigilancia epidemiológica, la salud ambiental, la comunicación de riesgos y la organización de la respuesta sanitaria.
