Ceuta padece un aumento de la presión asistencial desde finales de julio. En aquel momento, miles de migrantes cruzaron la frontera, de los cuales una parte todavía sigue en la ciudad autónoma. Una situación que protagoniza el debate nacional y cuenta con el seguimiento de todos los actores de la sociedad. Sin embargo, hay un lugar en el que dicha realidad también se siente como propia. A más de 200 kilómetros de distancia, Melilla observa con atención el avance de los acontecimientos en la urbe a orillas del Estrecho de Gibraltar. Ambas comparten ubicación norteafricana, número de habitantes similar y sociedad multicultural. Además, en términos sanitarios, un sistema tensionado, principalmente por la dificultad de cubrir las plazas disponibles para profesionales de la salud. La crisis migratoria ceutí pone en alerta a su vecina y a los médicos que en ella residen.
"Sin duda, lo que ha sucedido podría repetirse aquí", ha asegurado el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Melilla, Justo Sancho-Miñano, a Redacción Médica. Es más, teme que la entrada repentina de un número tan elevado de población incidiese con mayor fuerza en su ciudad que en Ceuta. "Nos condicionaría incluso más", ha lamentado. Para ello, ha recordado la ratio de médicos por habitante de la ciudad autónoma, la más baja de España. En concreto, 1,52 facultativos por cada 1.000 personas, algo menos que los 1,63 de Ceuta.
"Esperemos que lo ocurrido en Ceuta no acontezca jamás en Melilla", ha resaltado Sancho-Miñano. Según el representante del colectivo médico, el nerviosismo lleva instalado en la urbe desde el séptimo mes del año. Una realidad que condiciona la rutina del personal sanitario del enclave. "No es fácil dormir tranquilo por las noches", ha agregado.
Experiencia para una futura actuación
Pese a todo, el episodio que vive Ceuta también sirve de enseñanza a la hora de abordar incrementos bruscos del volumen de pacientes en periodos de tiempo cortos, especialmente en lugares de características similares. Un espejo en el que se mira Melilla y su gremio facultativo y del que extraen una conclusión: hay que reforzar las plantillas facultativas de la ciudad autónoma.
"El sobreesfuerzo de los profesionales ya presentes no puede ser la solución", ha puntualizado el presidente de la entidad colegial. Por ello, el colectivo médico melillense demanda fomentar la contratación de personal en la urbe mediterránea al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). Esta medida ayudaría a combatir una crisis como la vivida en territorio ceutí, además de garantizar una mejor asistencia para los habitantes de Melilla. "No hay que olvidar que tenemos dos oncólogos, dos cardiólogos y dos especialistas de Aparato Digestivo para más de 85.000 habitantes. Además, la lista de espera es de más de un año y medio en la unidad de dolor", ha explicado Sancho-Miñano. Una carga de trabajo que impide dedicar tiempo a la capacitación de otros perfiles médicos.
Asimismo, el fortalecimiento del número de médicos permitiría aprovechar de forma completa la infraestructura ofrecida por el Hospital Universitario de Melilla, inaugurado en 2025. Por ejemplo, la sala de hemodinámica, a la que no se puede sacar el máximo rendimiento por la carencia de personal, según el máximo representante del gremio facultativo de la ciudad autónoma.
Implementación de la zona de cobertura
Desde el punto de vista de Sancho-Miñano, la principal herramienta para preparar Melilla para afrontar una realidad como la de Ceuta es la aplicación de medidas especiales para facilitar la llegada de médicos. En este sentido, el presidente del organismo profesional recuerda que los puestos de trabajo de personal sanitario del Ingesa en las ciudades autónomas se configuran como de difícil cobertura, según una disposición adicional tercera del Real Decreto 118/2023.
"La implantación de más medidas en torno al marco de difícil cobertura no evitaría el impacto de una situación similar a la de Ceuta, pero sí que minimizaría su efecto", ha explicado. En este sentido, espera que se aprueben más incentivos que favorezcan la incorporación de profesionales en el enclave norteafricano. "Melilla no es atractiva para venir. Lo mejor es nuestro IRPF, pero luego tenemos uno de los peores precios de guardia de España", ha lamentado. Eso sí, los médicos de la ciudad autónoma, junto con los de Ceuta, son los que más cobran del país. Esto se debe al plus de residencia, pero también al alto volumen de guardias realizadas para compensar la falta de especialistas.
Melilla mira al oeste en busca de ejemplos, aunque la respuesta ya la conocen. De momento, seguirán alertas. "La preocupación no desaparece", ha sentenciado Sancho-Miñano.
